Diego, el profe de EDUCACIÓN FÍSICA que todos los niños sanjuaninos quisieran tener

Con 34 años, Diego trabaja como profe en las tardes y en la noche es empleado en una fábrica. Su personalidad llena de luz y alegría hace que todos sus alumnos lo admiren y quieran pasar sus horas con él.

En diálogo exclusivo con DIARIO MÓVIL, el profe sanjuanino detalló cómo pasa sus días dividiendo tiempos entre la fábrica y sus clases, entre el pádel y su familia. Miguel Navarro expresó: “Mi vida se activa en el día y en la noche, de 14:00 a 17:00 trabajo como docente de educación física en un colegio católico, en nivel inicial. Luego de eso comúnmente realizo mi entrenamiento personal, jugando al pádel, tres veces por semana, mientras que los fines de semana participo de torneos, descanso me tomo unos mates con mis padres, luego me voy a mi trabajo habitual de hacen 9  años, en una empresa de fabricación de plásticos de termofusion, ahí estoy de 22:00 a 06”.

Diego detalló que la ama lo que hace pero la parte más linda de su día llega cuando se toma un descanso y visita a su hija. “La llevo a su jardín, trato de estar lo que más puedo con ella. Cuando estoy en el colegio también soy muy feliz, trato de educar lo mejor posible a mis niños tan queridos, ellos te dan una retroalimentacion amorosa y emocional tan grande que es un gusto sentirse tan querido por los niños y padres. Educar a través del movimiento y del juego es tan importante para un niño como aprender hablar. Esta combinación de trabajo es poco lógica pero bueno la vida te da caminos y hay que aprender a transitarlos disfrutando y siendo feliz con lo que Dios y la Virgen nos muestra”.

Querido por todos sus alumnos, Diego se mostró feliz de poder seguir con lo que le gusta, siendo parte de la educación sanjuanina. El profe sanjuanino  es amante de las revistas deportivas y videos de Word Pádel Tour.

“Soy un papá feliz a pesar de que no viva con mi hija trato de hacer feliz sus momentos de interacción conmigo y con mi familia (tíos y abuelos). Espero que el día de mañana mi hija sea una gran mujer ya estamos en un mundo donde los lazos afectivos están cada vez distorsionados con la tecnología”, sostuvo el profe. Además, Diego quiso dejarle una frase a todos los pequeños estudiantes y dijo: “Hay un tiempo para dejar que sucedan las cosas y un tiempo para hacer que las cosas sucedan”.

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