Holdouts: «Una propuesta compulsiva no tiene posibilidad de prosperar»

«No va a cambiar absolutamente nada con la audiencia de hoy. No se están discutiendo las sentencias, sino la forma de pago». Así definió al escenario planteado hoy en Nueva York uno de los letrados defensores de los acreedores que no ingresaron al canje durante 2005 y 2010, Pablo Giancaterino. Allí, la Cámara de Apelaciones de Nueva York escuchará a las partes y decidirá cómo debe pagar la Argentina a los bonistas que no aceptaron la quita ofrecida por el gobierno nacional.

Fuente: Infobae

Por un lado, están los acreedores «rebeldes», que buscarán cobrar el 100% de la deuda tras el fallo del juez federal Thomas Griesa en noviembre de 2012. La Cámara había suspendido esta sentencia para que la Argentina presente su posición el #27F, pero no cuestionó que a los fondos especulativos hay que pagarles: el tema es cuándo y cómo. Por su lado, el Gobierno tendrá que persuadir a los magistrados que no puede pagar a NML Capital y sus fondos ese porcentaje – unos u$s 1.300 millones- porque sería injusto para aquellos que entraron a los canjes de 2005 y 2010 con una quita superior al 70 por ciento.

En el marco de esta pelea, Giancaterino expresó la opinión y argumentos de sus defendidos. «No es cierto que hubo una quita del 75 % (de deuda) que lo terminó aceptando el 94 % de los bonos en default. El default se dividió en tres tercios, cada uno de esos fue una etapa. La última etapa es la que no se quiso pagar y la que hizo la feroz quita sobre los acreedores privados», explicó en diálogo con Radio 10.

«Hay mucha desigualdad en el default. No hay un culpable acá. Un default genera un descalabro normativo-jurídico de tamaña magnitud. Muchas de esas desigualdades son gente que no son los malos de la película», comentó.

Ahora bien, planteó:»La oferta argentina del 2005, mucho más importante que la del 2010, traída a valores reales al día de hoy, con una economía sin posibilidades de default técnico, supera el 100 % del capital», manifestó, y agregó que por este motivo las posiciones de las partes «están muy cerca».

Por otra parte, el abogado se refirió sobre los posibles escenarios e implicancias de la estrategia que está llevando a cabo el Gobierno en los tribunales neoyorquinos. «Si vas a Estados unidos y decís ‘quiero pagar el 100 % de la sentencia y discutimos los intereses’, tenés una gran posibilidad de terminar el problema», apuntó. Por el contrario, comentó que la posición actual argentina de presentar «una propuesta compulsiva» no tiene «ninguna posibilidad de prosperar».

La audiencia en Nueva York contará con la presencia del ministro de Economía, Hernán Lorenzino, quien viajó expresamente por orden de la presidente. La comitiva argentina es completada por el vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, el secretario de Finanzas, Adrián Cosentino, y el subsecretario Legal y Técnico, Matías Isasa. Allí, el estudio Cleary Gottlieb Steen & Hamilton, que representa al Gobierno, tendrá 15 minutos para convencer a la Cámara de Apelaciones sobre los peligros de un fallo condenatorio. El abogado Jonathan Blackman será el encargado de hablar ante los jueces Barrington D. Parker, Reena Raggi y Rosemary Pooler.

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