Definiciones 2013: Quedan 24 horas y demasiados interrogantes

Mañana vence el plazo para la presentación de alianzas. En Capital, el panorama comienza a definirse en las principales fuerzas. En la Provincia, en cambio, la cuestión es aún incierta. Además aún no se devela la incógnita sobre la votación del Consejo de la Magistratura.

Recambio. En 24 horas estarán definidos los frentes de cara a las próximas elecciones legislativas.
Recambio. En 24 horas estarán definidos los frentes de cara a las próximas elecciones legislativas.

 

Fuente: Infobae

Sólo horas faltan para las 23:59 hs. del miércoles, límite para la inscripción de las alianzas electorales que definirán primero sus candidatos en las primarias del 11 de agosto y luego se enfrentarán en los comicios legislativos del 27 de octubre.

Una eventual candidatura de Sergio Massa y la definición judicial en torno a la elección de integrantes para el Consejo de la Magistratura son las principales incógnitas que prometen tener en vilo a la política argentina hasta poco antes del sábado 22, cuando finalice el plazo para la presentación de candidatos. Sin embargo, la situación comenzará a despejarse mañana con la oficialización de los frentes electorales.

Aunque varía según el partido y el distrito, en la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal el panorama empieza a distribuirse en tres grandes polos: uno kirchnerista, otro del peronismo disidente y un tercero integrado por el radicalismo y la centroizquierda. Pero a esta situación se suma la atomización de una serie de frentes y partidos que aún no decidieron si competirán por su cuenta o se sumarán a una de las grandes alianzas. A continuación, el panorama por estas horas.

 

Provincia de Buenos Aires

Aunque aún no está confirmado ni uno solo de sus candidatos, el Frente para la Victoria es la fuerza que más definida tiene su alianza: como en cada elección, el Partido Justicialista actuará como columna vertebral de su proyecto. Esta vez, sin embargo, Unidos y Organizados (macro-agrupación que reúne a La Cámpora, el Movimiento Evita, Nuevo Encuentro y el Frente Grande, entre otros) promete tener un rol preponderante en el armado de listas.

Si bien el ministro del Interior, Florencio Randazzo; la titular de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, y el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, suenan como principales candidatos a encabezar la boleta, nunca puede descartarse una sorpresa. «A las listas las arma la Presidente», confirmó ayer el ex jefe de la bancada en Diputados, Agustín Rossi.

De acuerdo con las encuestas, su principal rival sería Sergio Massa. Sin embargo, el jefe comunal de Tigre aún no anunció si competirá por una banca en la Cámara de Diputados. Si en un momento fue nombrado como la principal esperanza contra el kirchnerismo, hoy sus acciones están en baja: buena parte del peronismo disidente ya trabaja bajo la hipótesis de que no se presentará en los comicios de este año.

Sus intendentes aliados confirmaron el domingo que el Frente Renovador se inscribirá mañana para poder presentar candidatos. Contra la idea de que un delfín (probablemente su esposa Malena Massa o Felipe Solá) encabece la lista, en las últimas horas empezó a tomar fuerza la posibilidad de que sólo compitan con candidatos municipales, sin una boleta para diputados nacionales. Algunas definiciones se conocerán recién después de la reunión que encabezará esta noche.

Cuando las discusiones entre la UCR y el Frente Amplio Progresista (FAP) parecían saldadas por la decisión de Ricardo Alfonsín de ceder el primer puesto de la lista para Margarita Stolbizer, nuevos escollos surgieron en las últimas horas.

Por un lado, la Coalición Cívica-ARI, con Adrián Pérez a la cabeza, insiste para ser aceptada en el frente aún sin nombre. Por el otro, el radical Leopoldo Moreau, de una oposición al kirchnerismo mucho más matizada que la de sus correligionarios, anunció que presentará una lista propia dentro del espacio e incluso tentó a Pérez para ocupar el primer lugar.

La cuestión se presenta más brumosa en el peronismo disidente, fragmentado hoy por hoy en tres grandes sectores. Por un lado, los hermanos Rodríguez Saá resolvieron presentarse con su frente Compromiso Federal. A su vez, el sindicalista Gerónimo «Momo» Vengas confirmó que competirá por una banca para diputado nacional con su partido FE acompañado por el ex ministro Roberto Lavagna como postulante para el Senado.

En tanto, Francisco de Narváez, Hugo Moyano, el PRO de Mauricio Macri y los sciolistas no-kirchneristas de La Juan Domingo discuten un frente único que, por el momento, se encuentra paralizado. El escollo está en el reclamo del «Colorado» –quien figura en las encuestas como principal rival del kirchnerismo si no se presenta Massa– para que sea suyo el único apoderado del partido.

Los demás integrantes de la alianza, que probablemente lleve el nombre de Frente para la Libertad y el Trabajo, se resisten y reclaman que haya al menos un representante de cada sector. Todos saben que el apoderado es quien tiene la última firma para la presentación de listas ante la Justicia y las suspicacias están a la orden del día.

 

Ciudad de Buenos Aires

En una variopinta alianza que dejó más de un herido, la UCR, el Partido Socialista, la Coalición Cívica, Proyecto Sur, el GEN, Libres del Sur, PODES y el Partido Socialista Auténtico acordaron presentar listas de precandidatos a diputados y senadores dentro del frente UNEN. Las fórmulas que podrán encontrarse el próximo 22 de agosto estarán encabezadas por Elisa Carrió-Fernando «Pino» Solanas, Alfonso Prat Gay-Ricardo Gil Lavedra y un flamante binomio anunciado este lunes, integrado por el ex ministro Martín Lousteau y el radical Rodolfo Terragno.

«No seguirá más allá de octubre», reconoció Solanas, que rápidamente obtuvo una respuesta de Victoria Donda. «Venimos trabajando desde hace seis meses con Gil Lavedra y con Prat Gay. Tenemos una gran cantidad de propuestas, resumidas en ocho puntos», le advirtió la diputada de Libres del Sur.

En el camino, en tanto, quedó buena parte de Proyecto Sur, que dejó el partido en rechazo al acuerdo con «Lilita», así como también Claudio Lozano y su Unidad Popular, que se presentará en alianza con la agrupación juvenil Marea Popular.

Por su parte, tras los coqueteos infructuosos con Lavagna, el PRO llevará a Gabriela Michetti como cabeza de lista para la Cámara alta y posiblemente el rabino Sergio Bergman o el titular del Banco Ciudad, Federico Sturzenegger, para la Cámara baja.

En el kirchnerismo, en tanto, el senador Daniel Filmus ya confirmó su deseo de renovar la banca y, por el momento, ningún nombre llegó a tomar fuerza para encabezar la lista de diputados. Sin embargo, se sabe, la decisión final está en manos de Cristina Fernández de Kirchner. Nunca puede descartarse un tapado.

Como en la provincia, el peronismo disidente se muestra dividido: mientras Compromiso Federal tendrá a Alberto Rodríguez Saá como aspirante al Senado, la ex ministra Graciela Ocaña negocia para ser parte del armado de Lavagna. Más indefinida aún se presenta la situación del frente Moyano-De Narváez: si en un principio el gremialista judicial Julio Piumato era una fija para encabezar la lista, el accidente automovilístico que sufrió y la reciente muerte de su madre pusieron en duda su postulación. Finalmente podrían terminar por acoplarse con alguna otra lista.

Por último, el Partido Obrero (PO), el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) e Izquierda Socialista confirmaron que volverán a presentarse unidos en todo el país como parte del Frente de Izquierda. En Capital, Jorge Altamira encabezará la lista de diputados y en la provincia de Buenos Aires lo hará Néstor Pitrola. Luis Zamora, en tanto, se inscribirá con su partido Autodeterminación y Libertad.

 

Consejo de la Magistratura

Cuando aún se espera que la Justicia defina si se realizará la flamante elección de integrantes del Consejo de la Magistratura, hasta el momento sólo cuatro listas confirmaron que presentarán candidatos. El pequeño número responde al requisito de tener representación en 18 distritos exigido por la nueva ley votada este año.

Con el marco legal hecho a su medida, el Frente para la Victoria se sabe ya que presentará candidatos en las tres categorías: académicos, magistrados y abogados. La normativa, sin embargo, dejó un leve daño colateral: debido a la necesidad de que las boletas lleven el mismo nombre en todo el país, la palabra «justicialista» quedará fuera de la papeleta, según confirmó el apoderado del PJ, Jorge Landau.

Aunque aún confían en que finalmente la Corte Suprema frenará la votación, buena parte del arco opositor acordó unirse en una lista única posiblemente denominada Frente para la Justicia. Pero la boleta, que se prevé estará integrada por un grupo de notables sin filiación partidaria, no podrá ir unida a la papeleta de ningún partido por las limitaciones que impone la reforma judicial. Por ese motivo, la UCR, el FAP, el PRO y las agrupaciones del peronismo disidente que lo integran deberán acudir a las urnas con una papeleta corta en todo el país. Por último, tanto los hermanos Rodríguez Saá como el Frente de Izquierda sorprendieron al anunciar que alcanzaron la representación necesaria para presentar sus propios candidatos.

Todos los ojos, sin embargo, están puestos sobre la Corte Suprema. Una vez que la causa llegue a sus manos, deberá expedirse rápidamente. La fecha límite, sugerida por el propio Ricardo Lorenzetti, es el 22 de agosto, cuando deben cerrarse las listas. La habilitación total de los comicios es la opción soñada por el kirchnerismo, mientras que la oposición se ilusiona con una declaración de inconstitucionalidad. La posibilidad que hoy más se comenta en los pasillos de Tribunales, sin embargo, es que se disponga una restricción parcial de la elección.

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