El Papa y la homosexualidad: ¿Verdadero cambio o pura fantasía?

Durante su viaje a Brasil fueron muchas las frases y palabras que se destacaron del Papa Francisco. Una de las más polémicas nació de una entrevista durante el vuelo desde Roma, en el que el Sumo Pontífice viajaba con periodistas de todo el mundo y se le preguntó sobre la homosexualidad. ¿Qué dijo y cuáles fueron las repercusiones locales?

¿Apertura? Siguen las opiniones en todos los sentidos tras las palabras de Francisco sobre la comunidad gay.
¿Apertura? Siguen las opiniones en todos los sentidos tras las palabras de Francisco sobre la comunidad gay.

 

«Si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para criticarlo?». Estas fueron las palabras que expresó Francisco, además de añadir que lo que no le gusta “es que se haga lobby” con la homosexualidad. Este discurso despertó más comentarios a favor que en contra, pero sin duda, genera multiplicidad de interpretaciones.

En San Juan, la ONG Compromiso por la Familia, La Glorieta, monseñor Alfonso Delgado y el Padre Rómulo Cámpora brindaron sus opiniones al respecto.

«El Papa pidió que de alguna manera la Iglesia no excluya, no discrimine, que la sociedad evite todo esto. El Papa habla de una Iglesia más madre, no juzgadora”. Así lo afirmó Mirian Andujar, titular de la ONG Compromiso por la Familia y admitió que “en ese sentido, es muy buena la línea que está bajando”. “A mí me parece que es hacia nosotros mismos el mensaje, porque en esto de defender la institución matrimonio, alguno haya podido tener dentro de la Iglesia o en la misma sociedad alguna actitud de hostilidad y de confrontación”, aseguró.

Otra de las opiniones con mucho peso es la del colectivo La Glorieta. Fernando Baggio, integrante y ex titular de aquella, señaló que las palabras del Papa son “una esperanza que tenemos todos de una nueva posición de la Iglesia Católica”.  Sin embargo, a diferencia de los demás entrevistados, a Baggio no se le nubló el juicio crítico ni se olvidó que en conferencia de prensa el Papa criticó “el lobby” gay. “Entonces serían un poco contradictorias esas declaraciones cuando el Vaticano es el primero en hacer lobby en contra de los derechos humanos. Nosotros no nos metemos con las internas de determinadas religiones”, advirtió, y agregó que “sería bueno que el Papa tenga un discurso claro, una posición clara y no confusa, porque hace un mes se oponía a la firma de documentos a favor de la inclusión y el derecho, a los derechos humanos de la diversidad sexual”.

En cierto punto, existe una confusión como bien mencionó Baggio, en cuanto a la claridad e intención de las palabras del Papa, una cosa es la mera aceptación como sujetos pasivos de derecho, y otra cosa es el respeto de los derechos propios y el activismo gay.

“Es incoherente, incluso lo que hizo no fue más que referirse al catecismo. Que el Vaticano haga una autocrítica y que cese su lobby político en cuanto a los derechos a la diversidad sexual”, manifestó Baggio. ¿Qué espera Fernando Baggio de la Iglesia Católica? Ser tratado como un igual. “Como lo podría recibir cualquier otro individuo más allá de la clase social, de la elección sexual. Ser tratado como un par, un igual y poder recibir esa contención que toda persona necesita”, aseguró, e indicó que “se siguen oponiendo al avance del derecho en muchos países del mundo, incluso hay países que tienen pena de muerte contra la diversidad sexual. El Vaticano hace eso, se opone. Hasta que no cambien esas actitudes no vamos a poder cambiar».

Por otro lado, el Padre Rómulo y Monseñor Alfonso Delgado, aunque no del todo coherentes entre ellos en su interpretación, reafirmaron en gran medida lo planteado por el representante de La Glorieta.

«La homosexualidad es un tema que no se puede tratar a la ligera, mucho menos discriminar. Si hay que tratarlo en la gracia de Dios para que esas personas puedan superar sus dificultades, la Iglesia tiene que estar ahí para ayudar”. Así comenzó su discurso el padre Rómulo, si se observa bien, con una percepción de “esas personas” bastante particular. “El Papa nos está recordando que el amor no es exclusivo de los cristianos, sino de toda la humanidad”. Esa frase se presta para confusión. ¿Acaso un homosexual no puede ser cristiano? El religioso, además, expresó que le “da bronca lo que le hacen decir al Papa, porque en los medios de Europa empezaron a decir que el Papa aprueba la homosexualidad”.

“Paren un poquito porque el Papa no ha venido a cambiar el Evangelio. En el Vaticano este tema nunca fue un tabú, para la Iglesia no hay temas tabúes, hay temas delicados. El Papa trató con una delicadeza muy grande este tema”, afirmó Cámpora, qué sostuvo definitivamente que el Papa quiso expresar que no apoya a la homosexualidad, sino que serían una especie de alma sin la gracia de Dios de las cuales hay que compadecerse. De esta manera, el Padre afirmó: “Yo no aplaudo la vida gay porque es una vida que tiene muchas trampas y mucho sufrimiento que no se ve y no se quiere asumir, pero no descarto a las personas, son las personas que más necesitan del corazón de la Iglesia y del corazón de la sociedad”.

Según Cámpora, son personas que piden “a gritos” ayuda y no se los ayuda ni ignorándolos, criticándolos o discriminándolos, y aunque a veces “no pueden ocupar o cumplir determinadas funciones dentro de la sociedad, pero tampoco es el justificativo para que esas personas sean descartadas de la sociedad». Claramente, con esa actitud también se es despectivo.

Finalmente, y aún en un tono más progre y rescatado, Alfonso Delgado se refirió con mucho respeto a la homosexualidad, y afirmó que otra cosa es “el lobby gay”. “Deben ser acogidos con respeto, delicadeza. Hay discriminación injusta, estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios. Cualquier sacerdote en su vida tiene encuentros y experiencias con personas que quieren encontrar a Dios con mucho heroísmo”. Estas fueron las primeras palabras de Delgado, que acto seguido agregó que “otra cosa es el lobby gay. Esa tendencia con un colectivo que crea nuevos derechos en función de esa condición”.

De esta manera, el Arzobispo de San Juan reafirmó que pedir “derechos en función de eso no está bien. Si cada persona en función de sus cualidades, alto, bajo, casado, soltero, bueno, malo, periodista, etc, hará derechos en función de imponer su cultura, eso no está bien”. Lo que al parecer no queda claro, es que ciertamente esos derechos (para gordos, periodistas, solteros, casados, etc) SÍ existen, y ojalá se diversifique cada vez más. Pero, para Alfonso Delgado “el respeto es otra cosa”.

“Me alegra muchísimo que Francisco lo haya dicho porque es la pregunta de un periodista. Las preguntas fueron abiertas y muy directas”, concluyó.

Posiciones y oposiciones a raíz de las pocas palabras de Francisco. Pese a que muchos fantasearon con una mayor apertura de la Iglesia Católica en cuestión de derechos, está claro que la resistencia existe y lo dicho fue sólo eso, una fantasía. Al menos en San Juan, los representantes de la Iglesia Católica se empeñaron en despejar dudas y asegurar que el Papa “no acepta los derechos homosexuales”.

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