Agarrate Catalina en el Municipal: Dos horas de alegría y reflexión sin intermitencia

La murga uruguaya Agarrate Catalina impactó el escenario del  repleto Teatro Municipal el jueves pasado. En esta nota, una entrevista a Yamandú Cardozo, fotos, y más sobre el grupo. Además, la participación brillante de la murga sanjuanina los Fanáticos del Ritmo, y sus percepciones sobre este género como artistas locales.

Cucarachas. Es el atuendo que eligieron los murgueros uruguayos.
Inicio. Este fue el primer atuendo que vistieron los murgueros uruguayos al salir a escena.

 

“El mundo, efímero escenario de lucecitas amarillas”.

Con esta frase y con la energía característica que los desborda, comenzó la puesta en escena de los 16 integrantes de la murga uruguaya Agarrate Catalina, el pasado jueves en el Teatro Municipal. Desde niños “muy pequeños” hasta adultos “muy grandes” decidieron vivir este momento de placer. Quizás algunos saben de qué se trata la murga, quizás otro no. Tal vez algunos fueron a probar suerte, tal vez otro siguen siempre al grupo. Lo cierto es no hubo quien no saliera emocionado de semejante espectáculo, al que, además, se le sumó el toque infalible de la murga sanjuanina Los Fanáticos del Ritmo, quienes dibujaron un clima de carnaval y alegría como soporte de la banda uruguaya.

Primero, los Fanáticos del Ritmo irrumpieron en la sala del Municipal por ambos ingresos, bailando y cantando entre la gente, con increíbles trajes en los que preponderaba el rojo, el verde y el amarillo. Brindaron un show en el escenario en el que mostraron sus habilidades para el baile y le cantaron a San Juan, sobre todo “al barrio”, y siempre con el lema gravado en sus tambores: “El agua vale más que el oro”.

En escena. La murga sanjuanina calentó la previa de sus colegas uruguayos.
En escena. La murga sanjuanina calentó la previa de sus colegas uruguayos.

Uno de los integrantes del grupo, Franco, luego del fantástico show expresó el significado que tiene para los Fanáticos este tipo de pasión.

“Aunque se puede decir que la murga nace como un conjunto de músicos sin trabajo que en los carnavales se juntaban a pedir cosas”, Franco resaltó la personalidad del grupo que integra y advirtió que hacen “otro concepto” de murga que el de Agarrate Catalina. En este sentido, se refirió a La Gaditana, el género coral –teatral – musical que se instaló en países como Uruguay, Colombia o Argentina, y con el que se identifica La Catalina.

“Acá Argentina tiene muchas otras cosas del baile en la calle más que el canto coral. Como ahora vieron, nosotros más que nada bailamos, aparte de cantar.”, señaló Franco. Además, aseguró que si bien la palabra murga “es muy amplia”, los Fanáticos la asocian con la libertad.

Los Fanáticos del Ritmo

 

“Yo creo que un grupo de caraduras puede hacer murga más que cualquier otro arte, porque es más pasional, se ve más en la actitud y no tanto el arte. Obviamente nosotros afinamos, entonamos, intentamos que salga lo más lindo posible, pero es como más barrial”, manifestó el murguero local.  La idea básica, según Franco, es en la introducción decir siempre de dónde son y cantarle a San Juan. Otro aspecto sumamente importante es la crítica, el doble sentido, el humor y la picardía. “No por nada cualquier murga adora a Momo, el Dios de todo eso”, explicó.

“La murga va muy de la mano con el carnaval en ese aspecto. En el aspecto de decir se puede criticar. Nos pintamos la cara, porque no importa quiénes somos”, aseguró el joven.

Los Fanáticos del Ritmo

 

En medio de la transición silenciosa entre una murga y la otra, se apagaron las luces y los aplausos interrumpieron inevitablemente las palabras de Franco. Agarrate Catalina comenzó su show, y de principio a fin hizo reír, llorar y bailar al público presente.

Con su estilo crítico característico, el show del Fin del Mundo (así se llama la gira) pasó de tema en tema resaltando los aspectos más destacados del mundo actual, y con una mirada de y desde Uruguay muy concreta.

La murga Agarrate Catalina con sus trajes de cucaracha.
La murga Agarrate Catalina con sus trajes de cucaracha.

 

“Atención cucarachas, se viene el fin del mundo”, o “se termina el mundo, pobre ser humano”. Con esta introducción, comenzó la puesta del Fin del Mundo, en la que todos los integrantes del grupo vistieron graciosos trajes de, nada más y nada menos, cucarachas. Como símbolo de la especie con mayor “sobrepoblación” en el planeta, y además, con la repugnancia que generan, las cucarachas le cantaron y hablaron al ser humano, tratando de entenderlo e ironizando sobre su comportamiento, además claro, de anticipar el fin de la especie humana debido a su propio accionar y como una burla de sus predicciones al respecto, con cantos como: “El ser humano, el ser humano, ya no puede caminar, porque le falta, aire para respirar”.

De esta manera, Agarrate Catalina hizo alusión a Dios, la religión, la violencia, los estereotipos, a Uruguay, y hasta realizó una imitación de Pepe Mujica en relación con la despenalización de la Marihuana, que generó risas en todo el público.

En escena. El conjunto uruguayo cautivó al público sanjuanino.
En escena. El conjunto uruguayo cautivó al público sanjuanino.

 

Yamandú Cardozo, director de La Catalina, también expresó el significado de la murga para el grupo, más allá de la etimología,  y aseguró que están “casi” en el final de la gira. “La Catalina es nuestro lugar en el mundo. Y es un lugar que está construido con mucho amor, que es la síntesis de todos nuestros mundos ideales, el promedio. Es el lugar donde soy más feliz”, expresó, ya en la calle, cuando la murga salió y compartió su arte con todo aquel que quisiera acercarse.

El espectáculo finalizó,  y el público se puso de pie emocionado para sostener un aplauso interminable. Y cuando parecía que se iban, la murga cerró con Montevideo, la canción que sintetiza el significado de su ciudad natal. En este sentido, Yamandú Cardozo explicó que cuando cantan Montevideo intentan que el público “se transporte” a aquel lugar con una expectativa emocional diferente.

“En eso creemos cuando cantamos Montevideo. Mirá si alguien le agarra cariño o empieza a entenderlo a través de una canción. Me parece que el arte popular tiene que contar cachitos de donde uno es, ese sentido de presentarse a través de los exponentes populares”, concluyó Cardozo.

 
 
 Fotografía: Matías Peralta.

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