¿Qué hay detrás del desafío del baldazo de agua fría?

Anthony Carbajal fue diagnosticado con la terrible enfermedad hace sólo cinco meses y compartió su historia para apoyar a las personas que se sumaron al desafío del baldazo de agua para generar conciencia.

ALS

Los rockeros lo hacen, las modelos también y los artistas, futbolistas, políticos y mediáticos tampoco quisieron quedarse afuera del desafío del baldazo de agua fría, o #IceBucketChallenge, que busca recaudar fondos y concientizar sobre la falta de investigación sobre la esclerosis lateral amiotrófica, o ALS según sus siglas en inglés.

Para no perder el punto de la cuestión, un joven de California, en los Estados Unidos, se tomó unos minutos para explicar cuál es la gravedad de la enfermedad y por qué es un éxito sin precedentes la campaña global en la que ya participaron figuras de todos los ámbitos.

«Le he tenido miedo al ALS toda mi vida porque hay casos en mi familia», empezó a explicar Anthony Carbajal antes de que las lágrimas le impidieran seguir con su mensaje. «Tengo el ALS en los genes. Mi abuela lo tuvo, y ella era como una segunda madre para mí, a mi mamá se lo diagnosticaron cuando yo estaba en la secundaria, y hace cinco meses me lo diagnosticaron a mí, que tengo 26 años», expresó el joven.

«El ALS es tan aterrador que no se dan una idea. Odio hablar de esto. Por eso es que nadie habla de esto, porque es tan difícil verlo, observar (la progresión de la enfermedad). Nadie quiere ver a una persona depresiva que se está muriendo y tiene de dos a cinco años de vida por delante», señaló el muchacho.

Carbajal se comprometió en julio con su novia, a quien definió como «el amor de su vida» en su perfil de Facebook, donde el martes pasado compartió un breve video de 4 minutos en el que también aparece su madre.

 

«La gente no quiere hablar de esto. No quieren que les arruinen el día. Se frustran porque ven el desafío del baldazo de agua fría y eso está bien porque significa que la campaña de concientización está funcionando. No sería exitosa sino estuviesemos molestando a alguien, ¿no?», convino el joven fotógrafo, quien decidió dejar de trabajar desde que fue diagnosticado.

«Les prometo que sus noticias volverán a ser sobre gatitos y versiones de ‘Let it go’ en breve, pero en este momento la comunidad (de enfermos y familiares) de ALS tiene la atención del público y es la primera vez en mi vida que veo que está en primer plano», expresó Carbajal.

El joven se refirió a la importancia de recaudar fondos, no porque la enfermedad pueda ser curada, sino porque tampoco existen remedios para retardar o disminuir sus efectos. «No hay mucho incentivo para que las compañías farmaceuticas inviertan miles de millones de dólares en desarrollar una droga porque no soy redituable. ¿No vale la pena salvarme?», expresó.

«En este momento mis manos se están debilitando. Tengo problemas para prender mi auto, para abotonarme la camisa… Con el tiempo no voy a poder usarlas, ni a mis brazos. Eventualmente no voy a poder caminar, hablar ni respirar por mi cuenta. Eso es el ALS. Y (las compañías farmacéuticas) dicen que no soy redituable», señaló Carbajal.

«Lamento todo el palabrerío y las lágrimas, pero si sólo me tiro un baldazo de agua helada en la cabeza temo que no entiendan mi punto», explicó el muchacho después de ver los incontables chapuzones que se pegaron figuras como Leonel Messi, Shakira o el ex presidente de los Estados Unidos George W. Bush.

«Este es el primer caso de campaña de concientización exitosa que hemos tenido. Cada baldazo me hace sonreír y me levanta el ánimo a mí y a cada paciente con ALS. Estamos muy agradecidos por su apoyo», expresó Carbajal.

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