Los refugios de animales que le pelean a la indiferencia y el maltrato

Existen miles de perros y gatos que viven en la calle soportando frío, calor, hambre, sed y son víctimas del rechazo de la sociedad. Sin embargo, hay quienes se conmueven por ellos y actúan por tratar de cambiar su realidad.

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Desde hace años, la ayuda a los animales abandonados se empezó a organizar gracias a los proteccionistas, los voluntarios y las organizaciones sin fines de lucro que eligen no seguir de largo ante esta dura realidad.

Hay quienes se conmueven ante la tierna mirada de un perro -que no eligió nacer para ser abandonado- y se movilizan para salvar a ese animal, el cual quizás nunca recibió una caricia o una comida caliente.

Los refugios de animales fueron pioneros en esta noble labor y albergan a miles de perros y gatos que buscan ser adoptados responsablemente. Uno de los más conocidos es «El Campito», ubicado en la localidad bonaerense de Longchamps.

Allí, conviven unos 750 perros que fueron rescatados de la calle. Muchos de ellos son discapacitados o ancianos, por lo que requieren un trato especial por parte de los cerca de 200 voluntarios que trabajan en ese hogar de tránsito.

«Los primeros animales rescatados venían de los centros de zoonosis de la zona. Muchos de ellos estaban desnutridos y enfermos. Pero entendimos que era importante darles una oportunidad para encontrar un hogar», recordó Marcela Gorla, vocera del Campito.

Y agregó: «Nuestra principal característica es ser un refugio de puertas abiertas para que la gente pueda venir a conocer lo que hacemos, visitar a los animales y, así, promover la adopción».

Las líneas de trabajo que tiene el refugio, que no recibe subsidios del Estado ni de empresas, son tres: evitar la compra de perros de raza, rechazar la eutanasia y fomentar la educación desde los más chicos.

Aunque el trabajo a diario de los voluntarios es duro física y emocionalmente, también es reconfortante ya que por mes se logran unas «70 adopciones» gracias a la difusión en las redes sociales, los medios de comunicación o del tan popular «boca en boca».

El maltrato, la indiferencia y la irresponsabilidad suelen ser los mayores enemigos de los perros y gatos vagabundos. Muchos de ellos nacen, viven y mueren en la calle bajo la mirada indiferente del hombre.

Pero el trabajo solidario del Campito no termina ahí. Desde hace meses, comenzaron a dar charlas para niños para inculcarles la responsabilidad que implica tener una mascota en el hogar. «Nuestro mayor objetivo es poder lograr que las generaciones futuras se comprometan a ayudar a aquellos animales que estén en situación de calle», remarcó Gorla.

Carolina Martín es una de las fundadoras de Proyecto Cuatro Patas, una asociación civil -fundada en 2008- que se dedica a rescatar animales en situaciones de riesgo y que tiene como objetivo difundir, proteger y promover los derechos de los animales.

La educación, la concientización contra el abandono y la promoción de la adopción de animales son los pilares que mueven a cada uno de los integrante de Proyecto Cuatro Patas. Además, fomentan la esterilización como único método para el control de la reproducción de la fauna urbana.

«Comenzamos pegando cartelitos en las veterinarias para encontrarles un hogar a los perros que rescatábamos en pésimas condiciones y que logramos sacar adelante a varios de ellos. Ahora, las redes sociales son fundamental para nuestra labor», señaló Carolina.

No obstante, aclaró que los proteccionistas no pueden «ocupar el rol del Estado» porque la cantidad de animales que hay en la vía pública los «desborda». «Es imposible luchar contra la superpoblación animal. Es por ello uno de nuestros mayores reclamos es que la Provincia y los municipios haga cumplir la Ley 14.346», explicó.

Ayudar a un animal no es sólo fotografiarlos y pedir ayuda a un refugio a través de las redes sociales. Se trata de comprometerse con la situación, sacar al animal del estado de abandono, llevarlo a un veterinario y, cuando se mejore, buscarle un adoptante. ¿La recompensa? El amor incondicional y sincero de ese perro al que, sin dudas, le cambiarás la vida.

San Francisco de Asís es un refugio que nació en 1987 cuando un grupo de vecinos de Lomas de Zamora comenzó a organizarse para rescatar perros en condiciones paupérrimas, enfermos o desnutridos. Con el tiempo, la cantidad de voluntarios fue creciendo y la necesidad de profundizar la ayuda hizo que el refugio se trasladara a Cañuelas, donde actualmente hay cerca de 400 perros que son atendidos en sus necesidades básicas.

Allí, se les brinda alimento, remedios y mucho cariño. «Intentamos encontrar personas responsables que los quieran adoptar y queremos que nuestro refugio sea sólo un lugar transitorio», acotó Sol Bartolotta, vocera del refugio.

«No recibimos ayuda de ninguna entidad gubernamental, por lo que es sumamente importante las donaciones de la gente para alimentar a los animales y darles atención veterinaria», agregó.

Si bien en los últimos meses el Refu se hizo más conocido gracias a ShowMatch, las donaciones mensuales no crecieron dentro de lo esperado. «Necesitamos que la gente se comprometa a ayudar a los perritos mensualmente con el aporte que puedan, y que apadrinen a los animales sino los pueden adoptar», solicitó Sol.

Consultada sobre la Ley de Maltrato Animal, opinó que «las penas son muy leves y que en muchos casos ni siquiera se llegan a cumplir». «Muchas personas nos cuentan que en las comisarías no les quieren tomar las denuncias por maltrato y que los policías les dicen que tienen que ir a las fiscalías. Hay gente que se desanima y termina desistiendo a hacer la denuncia», reconoció.

En este sentido, la proteccionista destacó la necesidad de que las comisarías «traten el tema con seriedad y reciban las denuncia» de los vecinos que deciden «no mirar para otro lado» cuando ven un caso de maltrato.

«No hay un control de la población animal y menos estadísticas sobre el caso. Es una problemática de muchos años que necesita ser solucionada cuanto antes», reclamó y consideró que es «fundamental» que el Estado promueva la castración masiva de animales para evitar su reproducción.

Es importante aclarar que ninguna organización y/o entidad protectora de animales tiene la facultad de recibir denuncias por maltrato. En Capital Federal, se puede recurrir a las Unidades de Orientación y Denuncia, ubicada en Combate de los Pozos 155, donde elevarán las denuncias a las fiscalías correspondientes.

En la provincia de Buenos Aires, hay que recurrir a la comisaría o la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) correspondiente al lugar donde ocurrió el hecho. Es obligación del fiscal y/o policía tomar la denuncia penal en caso de violación a la Ley 14.346.

¿Cómo se puede ayudar a las asociaciones?

Muchas de las ONGs tienen cuentas bancarias para recaudar dinero que estará destinado al bienestar de los animales. También se puede colaborar donando alimentos balanceados, artículos de limpieza, medicamentos veterinarios, frazadas y tapitas de plástico.

Otra de las maneras de ayudar es amadrinando o apadrinando un perro. Esto significa que con una suma de dinero mensual podrás ayudar a cubrir los gastos de alimento, tratamiento veterinario y rehabilitación que necesite el animal. No se trata de una cuota fija, sino que depende de lo que pueda aportar la madrina o padrino.

Fuente: Minuto 1-

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