Ahora las phablets, ¡chau smartphones!

Los últimos modelos premium de Apple, Samsung, LG y Motorola vienen con una pantalla más grande que su versión anterior. Pros y contras de los teléfonos casi tabletas.

phablets
Phablets presentadas por Samsung

En aquellos tiempos en que los celulares eran aparatos usados primordialmente para comunicaciones por voz, su reducido tamaño era un mérito perseguido y valorado. Entonces, fue todo un logro para los fabricantes iniciar el camino con una caja con medidas y peso de ladrillo y años después haber logrado que se pudiera hablar mediante un prisma de apenas 90 gramos que cabía en el bolsillo de la camisa. Pero los vientos cambiaron, los teléfonos móviles asumieron nuevos roles (casi todos en lo referido al procesamiento de datos) y pantallas grandes, y por ende aparatos de mayores dimensiones, se impusieron. Ahora, los usuarios parecen no estar conformes con el tamaño de las pantallas de los celulares inteligentes y empujan a las marcas a agrandarlas aún más, tanto que son cada vez más los equipos que rompen la barrera de las cinco pulgadas y se acercan al universo de las phablets, híbridos entre smartphones y tabletas.

Puede decirse que desde 2008, en general, las pantallas de los celulares más sofisticados no alcanzaban las 4”. El iPhone, de Apple, un referente del mercado, venía entonces con una de 3,5”.

Pero en 2011, Samsung, rival de peso de la marca de la manzana mordida, apostó por el Galaxy Note, un teléfono muy bien equipado y con una pantalla de 5,3”. En sus primeros años, el telefonote de la firma surcoreana era mirado de soslayo por un buen número de entendidos y por la competencia. Aunque se lo usara poco para hablar, a la hora de hacerlo, el Note tapaba buena parte del rostro y generaba una escena algo absurda. Sin embargo, sin estridencias, el supercelular iba encontrando su público y las versiones del equipo se sucedían mostrando sólidos números de ventas.

El Note acaba de presentar días atrás su versión 4 (ahora con pantalla de 5,7”), pero además parece haber marcado el camino para muchos otros equipos.

El Samsung Galaxy S5 sumó 2,5 milímetros a su pantalla en relación a su antecesor, el S4.

A la vez, el último Moto X, de Motorola, viene con una pantalla de 5,2”, contra las 4,7” que tenía la versión original. De la filial local de la marca le comentaron a Next que los estudios de mercado que hicieron sobre el muy exitoso modelo Moto G les indicaron que uno de los pedidos de los usuarios que más se repetía era: “pantalla más grande”. El nuevo Moto G, en consecuencia, viene con una de 5” (el anterior traía una de 4,5”).

Por su parte, el LG G3 sumó 0,3” a las ya nada despreciables 5,2” del LG G2.

Y, finalmente, después de resistirse por años, Apple se sumó a la movida: el iPhone 6 Plus tiene una pantalla de 5,5”.

La tendencia de los smartphones de alta gama de acercarse hacia las phablets –término que toma la “ph” del término phone y “ablet”, de tablet – parece establecida.

El peso que les den los usuarios a los pros y contras de las pantallas grandes definirá el futuro de la nueva generación de megateléfonos.

Entre las bondades de las pantallas que superan las 5” se destaca la posibilidad de acceder a más información en un solo golpe de vista, lo que se nota, sobre todo, al visitar sitios de Internet y al revisar las novedades en redes sociales.

A la vez, en las pantallas más amplias, fotos, videos y juegos se ven mejor. Mientras que en ellas también es más fácil acertar las teclas virtuales correctas y los links que se quiera alcanzar. En tanto, parece haber acuerdo en que se tipea más rápido con los pulgares con los celulares de pantallas más grandes.

Entre las principales desventajas de los megateléfonos están, claro, la incomodidad que presentan para llevarlos encima –por su peso y volumen– y la dificultad para usarlos con una sola mano, limitación que recoge muchas quejas.

Fuente: Clarín

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