El glaucoma afecta a 60 millones de personas en el mundo

Interés General
oculista
oculista
Es la segunda causa de ceguera y su carácter asintomático hace que la mitad de quienes lo padecen no sean conscientes de ello.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el glaucoma, que afecta a más de 60 millones de personas en todo el mundo y es actualmente la segunda causa de ceguera y su carácter asintomático hace que la mitad de quienes lo padecen no sean conscientes de ello. La mayor incidencia de la enfermedad se produce a partir de los 40 años: afectando a un 2,1% de las personas entre 50 y 59 años; a un 2,3% entre 60 y 69; porcentaje que sube hasta el 3,5% en los mayores de 70.

No es posible prevenir la aparición del glaucoma y debido a la ausencia de síntomas hasta fases avanzadas, el diagnóstico suele ser tardío. Sin embargo, existe tratamiento para frenar su avance y minimizar la pérdida de visión.

Claves para 'estar alertas' ante este enfermedad asintomática y consejos una vez se ha diagnósticado:

1.¿Qué es el glaucoma?

El glaucoma es una enfermedad que afecta al campo visual debido a un daño progresivo en el nervio óptico producido, entre otras causas, por la elevación de la presión intraocular. Si la presión elevada se mantiene durante mucho tiempo o llega a cifras exageradamente altas, las fibras del nervio óptico pueden dañarse de forma irreparable y causar una pérdida de visión irreversible. Es una enfermedad frecuente y la principal causa de ceguera evitable en países desarrollados, pero realizando un diagnóstico y un tratamiento precoz, el pronóstico es mucho mejor.

2.¿Cuáles son los factores de riesgo?

Los factores de riesgo del glaucoma son diversos, pero los más importantes son la edad (superior a 40 años) y la presión intraocular elevada (mayor de 22mm Hg). No obstante, no todas las personas con presión intraocular por encima por encima de la normalidad presentan alteraciones en el nervio óptico y por tanto desarrollan glaucoma, aunque sí deben ser considerados 'sospechosos' de padecerlo y con mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Del mismo modo, hay otros individuos con valores de presión intraocular dentro de la normalidad que sí desarrollan enfermedad glaucomatosa.

Otros factores de riesgo son la existencia de historia familiar de glaucoma (familiares de primer grado: padres y hermanos), padecer diabetes, miopía u otras enfermedades vasculares (hipertensión arterial, antecedentes de enfermedades cardiovasculares o vaso espasmos…), jaquecas o ser del género femenino.

3.¿Cuáles son sus síntomas?

Generalmente no hay síntomas al comienzo de la enfermedad: no causa dolor y la visión se mantiene normal. A medida que la enfermedad progresa, el paciente puede notar que su visión no es buena y que pierde lentamente su visión lateral (como si mirara a través de un túnel). En el glaucoma crónico simple no hay molestias, ni dolor y la pérdida de visión puede pasar desapercibida hasta el final, cuando el paciente se da cuenta de que algo va mal y la enfermedad está muy avanzada. En el caso del glaucoma de ángulo cerrado sí se producen molestias como pérdida de visión, fuerte dolor de ojo y cabeza, ojo rojo, vómitos y mal estado general.

4.¿A partir de qué edad hay que estar vigilantes y quién debe hacerlo?

Es importante tomar la presión intraocular a todos los pacientes pero, en términos generales, el riesgo de padecer glaucoma aumenta con la edad, por lo que una exploración oftalmológica que incluya la toma de presión intraocular es especialmente importante a partir de los 40-45 años.

Igualmente, todas aquellas personas con familiares directos diagnosticados de glaucoma -se pueden incluso realizar estudios genéticos que permitan precisar el riesgo de sufrir la patología- o que padezcan alguna de las situaciones consideradas de riesgo superior a la media para desarrollar esta enfermedad, deberían también realizarse controles de la presión intraocular.

Por último, esta enfermedad es más agresiva en los pacientes de raza negra, lo que hace más recomendables las mediciones de la presión intraocular en este grupo poblacional.

5.¿Qué tratamientos existen?

- Farmacológico. Existen varios tipos de fármacos para tratar el glaucoma. Algunos disminuyen la formación de humor acuoso en el ojo, mientras que otros facilitan la salida del mismo hacia el exterior. Se administran una o varias veces al día, siendo importante utilizarlos regularmente para que sean efectivos.

- Láser. Mediante la cirugía láser se crea un pequeño orificio que permite el drenaje del fluido y la reducción de la presión. A pesar de que el láser puede ser muy eficaz a la hora de reducir la tensión en determinados pacientes, el efecto suele desparecer pasados unos años, por lo que el paciente puede necesitar tratamiento adicional.

- Cirugía. Generalmente se prescribe cuando los colirios y/o el láser no han sido suficientes para bajar la presión intraocular, o cuando existe intolerancia los fármacos. Existen varios tipos de intervenciones; las más frecuentes son: la trabeculectomía, la escleroctomía profunda no perforante y las válvulas.

Fuente: ABC. 
Te puede interesar
Lo más visto