Moyano buscó capitalizar el éxito del paro

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Coincidió con Barrionuevo y Micheli en que si no hay respuesta a los reclamos se repetirá la huelga; malestar con el gastronómico por una frase sobre los militares.





 

Aunque en otro contexto, Hugo Moyano calcó la estrategia. Igual que hace 70 días, tras el cuarto paro general del sindicalismo opositor contra el Gobierno, el jefe de la CGT buscó capitalizar el éxito de la huelga de ayer. A lo sumo, compartió el triunfo con sus aliados circunstanciales, Luis Barrionuevo, jefe de la CGT Azul y Blanca, y Pablo Micheli, líder de la CTA enfrentada con la Casa Rosada.

"Todo el mundo sabe que la plata no alcanza. ¿Alguien puede creer que el paro es una cuestión política? ¿Por qué tienen que tener techo las paritarias si la inflación no tiene techo?", disparó Moyano en el inicio de su enfrentamiento retórico con el Gobierno. Replicó a la vez a la presión oficial para limitar las subas salariales y a las críticas de varios funcionarios al paro (ver aparte). "Cuando le pongan techo a la inflación vamos a ponerles techo a las paritarias", completó la estocada. Evitó los porcentajes, pero habló de "una adhesión altísima" y "un paro contundente".

De la conferencia de prensa en Azopardo no participaron Roberto Fernández (UTA) ni Omar Maturano (La Fraternidad), que con su adhesión volvieron a ser piezas cruciales de la contundencia de la huelga. Tampoco hubo menciones a los piquetes y cortes que capitaneó la izquierda, pese a que, una vez más, fueron determinantes para vaciar las calles y desincentivar a quienes hubieran querido ir a trabajar.

Ante las cámaras, el trío se mostró jocoso, compacto y cómplice. Lejos de las luces, sin embargo, en el Salón Felipe Vallese todos comentaban la poco feliz comparación que Barrionuevo había trazado entre el Gobierno y los militares al filo del inicio del paro. "En la época de los militares hacíamos paros, huelgas, luchas. Se conversaba, se negociaba. Pero con este gobierno no tuvimos ninguna posibilidad de ningún tipo de diálogo", había dicho el gastronómico.


Moyano


"Volvió a meter la pata hasta el fondo. Siempre lo mismo", se lamentó un moyanista histórico. Otros dos secretarios generales "locales" copiaron el diagnóstico, aunque con otras palabras. "Ese tipo de cosas son las que a Pablo le molestan mucho de Barrionuevo", sentenciaron cerca de Micheli.

Aunque el buen humor y las sonrisas no aflojaron en ningún momento, la incomodidad por las definiciones de Barrionuevo se volvió palpable cuando Moyano le pasó el micrófono para que contestara una pregunta. "No te mandes macanas", le pidió entre risas, pero muy en serio.

La explicación de Barrionuevo fue poco clara, aunque el remate arrancó aplausos y pareció sepultar el tema. "Los militares escucharon a la dirigencia sindical porque en la CGT había interventores militares", intentó maniobrar. Hábil, añadió: "Nosotros no tenemos al [jefe del Ejército, César] Milani en la CGT. El Gobierno lo tiene a Milani".

Micheli, que casi no habló con Barrionuevo, concentró su discurso en Cristina Kirchner y su polémico cálculo de la pobreza. "Es una vergüenza que la Presidenta no vea la realidad. Todos los índices hablan de seis veces más [de pobres] como mínimo. Debería devolver el premio", dijo sobre la distinción que le entregó la FAO.

Los tres coincidieron en que volverán a unirse para un paro si el Gobierno no reacciona. Con matices, claro. Moyano habló de "seguir aplicando las medidas que históricamente preservaron las reivindicaciones de los trabajadores". Micheli no se privó de avisar que en su horizonte hay "más paro", y "más movilizaciones".

 

 

Fuente: La Nación.-
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