¿En qué consiste la estafa de la «flor o telar de la abundancia»?

Christian Sanz, jefe de redacción de Mendoza Post, explica en primera persona la operatoria de esta estafa en la región de cuyo.flor-716x393

Es un sistema que, lo único que tiene de original, es que está destinado solo a mujeres, las cuales deben aportar poco menos de 20 mil pesos bajo la promesa de que en solo cuatro semanas recibirán ocho veces ese valor.

¿Cómo ocurrirá? ¿De dónde saldrá el dinero de marras? Esas son justamente las respuestas que nadie ha aportado hasta ahora.

Las denuncias referidas a esta nueva estafa se cuentan por cientos de miles en Internet y llegan básicamente de países como México y España, donde casi no ha quedado incauto por caer.

A diferencia de otros sistemas similares, donde la “pantalla” se basa en productos tangibles —y consumibles—, en el “telar de la abundancia” no hay nada que pueda tocarse, solo “buena onda”.

Allí se habla de “creer” y generar “energía positiva”, siempre acompañada por el aporte de dinero “contante y sonante”. Es algo que parece funcionar a la perfección, ya que los incrédulos siguen cayendo en la trampa día tras día.

Como se explicó oportunamente, es imposible que el sistema sea efectivo para todos: como en toda trampa piramidal, los únicos que ganan son los que están en la cima, sobre la base del esfuerzo de todos aquellos que se encuentran en los niveles inferiores.

Así y todo, la popularidad del “telar de la abundancia” es creciente y, al menos en San Juan, las reuniones para cazar incautos se multiplican cada semana.

Como sea, como se dijo se trata de una estafa piramidal que supo hacerse conocido en España en el año 2007, y en Chile durante 2008.

En el país vecino, el cuento se extendió por la ciudad de Concepción y alrededores, donde se lo supo conocer como «la célula» o «célula de la avaricia» por sus detractores.

«Es algo increíble que me está pasando»; «Tienen que confiar, solo tienen que confiar»; «No le digan a sus maridos». Esas son solo algunas de las frases que se utilizan a la hora de intentar convencer a las nuevas incautas para que ingresen al sistema maldito, el cual dejará en la ruina a quien ingrese, al igual que ha sucedido en México con cientos de miles de personas que resultaron finalmente estafadas.

Todo comienza, como en todo sistema de estas características, a través de amigos y conocidos que ofrecen una «gran oportunidad» de hacer dinero mediante un modelo en forma de flor y vistosos colores que te permitirá «multiplicar la magia» y recibir la «abundancia del universo» en billetes «contantes y sonantes». Es el principio del fraude.

En primera persona

La reunión empieza comentando problemas reales: «El sistema económico es injusto, las mujeres no tenemos oportunidades, se necesita plantear una nueva economía, etc». Se dice que lo que van a hacer ahí es crear una nueva economía con el poder de la confianza entre mujeres. 

Y entonces se revela el esquema: cada una de las participantes, para entrar al círculo (que tienen nombres místicos como de los cuatro elementos) tiene que dar 24.000 pesos (en algunos casos, 20 mil). Se les machaca mucho la idea de que tienen que confiar, y que en sólo cuatro semanas recibirán 8 veces eso, y que una vez en el primer círculo se les explicará que tienen que hacer, dinero primero, por supuesto. Se acompaña esto con mucho pseudo ritual, baile, música oriental, africana o medieval europea, y con mucho rollo de la «energía» y «ser positivo».

Si alguien expresa una duda se le ataca, cuestionar se califica de un acto malo, de malas energías, y se dice que esa persona tiene miedos y se le ningunea. Hay mucho bullying emocional en ese proceso. Por supuesto no se entrega ningún recibo del dinero ni nada que pueda demostrar en que se está participando, todo disfrazado del «tienes que confiar».

¿Qué prosigue? Pues que a las reclutadas, una vez iniciadas, después de un entrenamiento disfrazado de rituales, se les pide conseguir más gente: es la única forma en que podrán recuperar su inversión y obtener las prometidas ganancias. Es decir, tienen que propagar el fraude, y hacerlo multiplicando el número de reclutadas en cada paso. Esto produce un crecimiento exponencial, que mucha gente no alcanza a ver, y que satura al mercado. Es decir, rápidamente no va a haber nadie a quien reclutar.

Además, no todas podrán reclutar a gente en cada paso (la gran mayoría no podrá, se necesita mucha energía y dedicación), y entonces será «su energía negativa» lo que les impidió que «el universo» les regresara su inversión. Es decir, se culpa a la víctima dos veces.

Pepe Ramos, licenciado en Derecho mexicano, con experiencia en el sector financiero y Coordinador General de Asuntos Jurídicos de un Organismo Descentralizado del Gobierno Federal de México, refiere que “Telar de mujeres” no es más que el viejo esquema piramidal que se alimenta de las aportaciones que van realizando los nuevos miembros, “mismo que regresa en busca de incautos, ambiciosos y necesitados que lo alimenten, por lo que la ganancia que unos pueden llegar a recibir es dinero que tarde o temprano alguien perderá y lamentablemente será un 90% o más de los que hayan participado”.

Para Ramos, entrar a una «flor de la abundancia» es jugar a la ruleta rusa, donde todos creen que no les tocará la bala, sin darse cuenta que este revólver de 15 tiros en el cilindro ya tiene 14 cargados”.

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