El velatorio de una maestra se convirtió en una lección de solidaridad

Una historia de solidaridad y vocación conmovió al estado de Georgia, en Estados Unidos. Una docente, enferma de un cáncer terminal, pidió como último deseo que en su funeral no haya flores sino que se donaran útiles escolares para estudiantes necesitados.

Tammy Waddell que murió a los 58 años dedicó 25 de ellos como maestra de una escuela primaria en el condado de Forsyth. Fue su primo, Brad Johnson, quien dio a conocer al mundo su historia. “Sirviendo a otros hasta el final”, escribió conmovido en Twitter.

En sus publicaciones, el familiar de la docente compartió fotos del funeral en donde se ve cómo se llevó adelante el último deseo de su prima. En una foto se ve la sala llena de mochilas rebosantes que esperan ser donadas a niños que así lo necesiten.

Otra foto muestra una fila de colegas de la maestra, que se acercaron a despedirla respetando su última petición, encargados de transportar las donaciones y llevarlas a otras escuelas. “Los portadores de honor. Maestros que han enseñado con ella a través de los años”, escribió su primo junto a la foto.

Más tarde, Johnson, luego de ver la repercusión inesperada que tuvo su historia, compartió en su cuenta una dirección para que aquellos que lo deseen puedan seguir enviando útiles escolares. Y así el velatorio de Waddell, a pesar del momento difícil para la familia, se convirtió en una enorme colecta voluntaria y en un gran acto colectivo de solidaridad que merece ser celebrado.

Fuente: La Nación

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