Festejos en el Garrahan: Ya salvaron la visión de casi MIL NIÑOS que padecen CÁNCER ocular

Un equipo interdisciplinario del Hospital Garrahan llegó a los mil procedimientos
de una técnica que se aplica como tratamiento para el retinoblastoma, uno de los
tumores oculares más complejos en la infancia, mediante la que se obtiene un grado de
curación y sobrevida de la visión en el 98% de los casos.

La técnica se llama Quimioterapia intra-arterial y consiste en administrar la droga en
forma directa a la arteria oftálmica permitiendo la llegada de mayor concentración de
quimioterapia al tumor, localizado en el ojo.

Los procedimientos de quimioterapia intra-arterial se realizan a pacientes con este tipo
de tumor ocular. El mayor beneficio es que aumenta la posibilidad de conservar el ojo afectado a la vez que suplanta la radiación externa, método que se aplicaba antes para
salvar la vida de estos niños y niñas ( menores de dos años en su gran mayoría) pero que
implicaba segundos tumores y un alto porcentaje de necesidad de enucleación del ojo
enfermo, es decir, su pérdida. Actualmente, con la técnica intra-arterial, los pequeños
conservan el ojo y la visión en la gran mayoría de los casos.

En el Garrahan se comenzó a aplicar a fines de 2014 y el viernes 30 de noviembre se
realizó el procedimiento número mil. En términos simples, la quimioterapia intraarterial para el tratamiento del retinoblastoma consiste en la colocación de un micro catéter en la arteria oftálmica, que es la arteria que irriga al ojo, con el fin de administrar la droga en forma directa en el tumor localizado en el ojo. De esta manera se aumenta la efectividad de la medicación, se usa menos cantidad y se logra disminuir sus efectos adversos.

El jefe de Neurointervencionismo, Flavio Requejo, afirmó este procedimiento se puede
realizar “gracias al trabajo y la interacción de diferentes especialidades médicas y dentro
del Hospital” y destacó: “Creo que la interdisciplina es una de las mayores fortalezas del
Garrahan”. En su equipo participan 10 profesionales, entre técnicos radiólogos,
anestesiólogos, enfermeros y neurointervencionistas.

Los procedimientos se realizan con anestesia total en el sector de Neurointervencionismo, que depende de la Coordinación de Diagnóstico por Imágenes, y en forma interdisciplinaria con la intervención de los servicios de Oftalmología, Oncología y Hematología, Medicina de Precisión y Salud Mental. El Hospital es uno de los pocos lugares a nivel mundial donde se realiza este procedimiento con esta magnitud de pacientes y uno de los pocos lugares de Sudamérica.

La técnica contra el retinoblastoma tiene un 98% de efectividad
En tanto, la jefa de Oftalmología, Adriana Fandiño, resaltó que “sobre todo logramos
mejorar la sobrevida ocular, preservar ojos que antes iban a enucleación, aplicar otras
terapias locales menos agresivas para la retina; todo esto hace posible en los ojos
tratados mejor agudeza y campo visual, y un aumento en la capacidad visual que
posibilita el normal desarrollo y una vida plena”. Además, destacó que Argentina, y el
Hospital Garrahan en particular, fue el primer país y el primer hospital en realizar este
tratamiento en América Latina.

“El conocimiento científico que producimos generando datos desde nuestras
investigaciones sirvió para desarrollar un tratamiento más racional contra la enfermedad, con menos efectos adversos. No sólo conseguimos que se cure el 98% de los niños que tratamos, sino que se aumentó la probabilidad de preservar los ojos y la visión”, explicó Guillermo Chantada, jefe de Medicina de Precisión, y quien desarrolló la nueva técnica en el Garrahan.

El retinoblastoma es el tumor ocular más frecuente en la infancia y se presenta con la
aparición de células malignas en la retina del ojo. En Argentina, se detectan 45 nuevos
casos por año, y el 80% son derivados para su atención en el Hospital Garrahan en
Capital, donde el índice actual de curación es de más del 98%. Este tipo de cáncer es
muy agresivo y puede detectarse precozmente -en etapas que permiten la curación
preservando los ojos- mediante el estudio de fondo de ojo con dilatación pupilar que
debe realizarse antes de los 3 meses de vida a todo recién nacido.

Fuente: La Nación

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