Rita y Víctor, dos abuelos que construyen juguetes para los niños menos tienen

Rita Merlo y Víctor Bardeci desde hace ocho años se dedican a hacer felices a los niños carencias po medio de juguetes

Cada vez son más los abuelos que eligen vivir su edad dorada de una manera distinta. Algunos deciden vivir experiencias distintas y otros transmitir a los jóvenes toda la experiencia que solo los años pueden lograr. Pero, también, hay abuelos que toman la iniciativa de ayudar a otros. Este es el caso de Rita Merlo y Víctor Bardeci, quienes viven en Vicente López y hace 8 años fundaron la ONG “Unidos para Ayudar” en donde construyen juguetes ellos mismos y los donan a niños en situaciones carenciadas.

Según especialistas los juguetes son herramientas esenciales para el buen desarrollo del niño. Juega un papel importante en la formación de los conceptos, aptitudes, expectativas y socialización en los niños. Sin embargo, hay situaciones de vulnerabilidad y hace que muchos niños no puedan acceder a ellos. Con esta premisa es que los abuelos Rita Merlo y Víctor Bardeci decidieron hace unos años avocarse a una empresa para ayudar a estos chicos.

Ambos están casados y crearon en 2009 la organización social “Unidos Para Ayudar” (UPA). Durante ese año, había sido voluntario en el Banco de Alimentos de Vicente López clasificando la comida que luego llevaba, junto a otros voluntarios, a distintos comedores. Allí, vieron que muchos de los chicos que iban no tenían nada con que jugar. Fue entonces que Víctor decidió ponerse a construir juguetes y juegos de mesas para los niños.“Víctor es arquitecto y siempre sobran materiales en las construcciones. En vez de desecharlos, los aprovechamos para poder armar los chiches. Él fue quien tuvo esta maravillosa idea. Pero sólo sabía hacer juguetes para los varones. Entonces decidí ayudarlo y se me ocurrió ocuparme de hacer cosas lindas que les gusten a las nenitas. Cada vez que estoy armando una muñequita, pienso en la sonrisa que va a tener una niña cuando la reciba, y eso es lo que me gratifica y me motiva a hacer la siguiente”, cuenta Rita. De esta manera las tareas las dividen: Víctor se encarga de hacer autitos de carreras, trenes, caballitos para montar y rompecabezas, y a su lado, Rita se pone a coser muñecas, peluches y títeres.

Los abuelos Víctor y Rita en el momento de empezar con su labor solidaria no creyeron que su tarea fuera considerada tan noble por los demás y pronto de empezar se le sumaran familiares y vecinos con las mismas ansias de cambiarle la vida a los niños. “En algunos locales nos han ayudado dándonos los moldes para fabricar las muñecas. Al saber lo que hacemos con los chicos, se solidarizan con nosotros al instante. A veces, sin el molde resulta muy difícil poder copiar un juguete. Gracias a ellos las cosas salen mejor y continuamos aportando nuestro granito de arena”, destaca Víctor.

A la vez, son voluntarios en el Banco de Alimentos de Vicente López y dedican tiempo a ayudar allí en diferentes tareas, como la clasificación de alimentos que luego son llevados a comedores comunitarios. “Al principio, nos encargábamos nosotros mismos de llevar a los colegios y merenderos los juguetes que hacíamos. Pero ahora aprovechamos que en el Banco de Alimentos tienen un conocimiento más amplio sobre los lugares con mayores necesidades, y dejamos que ellos se ocupen de la distribución. Además, ahora no sólo cubrimos los comedores de Vicente López, sino que nuestros juguetes llegan a pequeños pueblitos a lo largo de todo el país”, explica Víctor.

“Unidos para Ayudar”, la ONG que crearon junto a su nieta

Rita Merlo y Víctor Bardeci no son sólo una fuente de inspiración para los vecinos sino también para sus familiares. De hecho, su nieta de 18 años los acompaña todas las semanas al Banco de Alimentos, en Munro, para ayudar en distintas tareas solidarias.

A su vez, los abuelos crearon su propia ONG, llamada “Unidos para Ayudar”, y una página de Facebook donde dan a conocer sus trabajos y juguetes que donan a los distintos comedores comunitarios y colegios públicos.

“Hace ocho años que comenzamos con esto. Siempre tratamos de encontrar un momento libre en el día para poder hacer los juguetitos. Hay que aprovechar cada minuto porque hoy tenemos la oportunidad de hacerlo, y el día de mañana no se sabe”, concluye Rita.

Fuente: La Nación.

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