Comienzan una campaña por un NENE que lleva CUATRO años internado por ser VIOLADO

El agresor, vecino y padre de un amiguito, le destruyó el intestino. Estuvo prófugo hasta hace pocos meses y su abogada quería retrasar el juicio. Su familia pide ayuda en las redes.

Después de haber sido violado por un vecino, el nene a quien llamamos Santi continúa internado. Su calvario empezó hace más de cuatro años, cuando tenía siete, en el barrio de Resistencia donde vivía con sus padres. El padre de un amiguito lo invitó una tarde a su casa, encendió una máquina cortadora de césped para ahogar los gritos y lo violó, con la ayuda de un miembro de su familia que era menor de edad y participó obligado.

El nene no habló de inmediato porque su agresor lo había amenazado de muerte. Pero al poco tiempo, los dolores abdominales que tenía se hicieron insoportables. Un médico que lo revisó hizo la denuncia judicial: tenía lesiones compatibles con una violación, un absceso abdominal y fiebre alta. Quisieron operarlo, pero en el quirófano se encontraron con un cuadro de destrucción interna que motivó su derivación a Buenos Aires.

Desde entonces, Santi no pudo recuperar su vida normal. Está internado y debieron extirparle todos los intestinos, por lo que prácticamente no puede comer por boca. El daño físico y psicológico es profundo e irreversible. Su mamá lo acompaña en Buenos Aires mientras su padre intenta mantener con changas en Resistencia a sus otros seis hijos. La familia está separada y sobrevive como puede.

Hasta hace meses, el vecino en quien Santi confiaba y arruinó para siempre su futuro estaba prófugo. A pesar de que había una orden de captura, frecuentaba los mismos lugares que antes del crimen y cobraba un plan social. Después de una campaña que incluyó una recompensa de 500 mil pesos del Ministerio de Seguridad, Omar Alberto Verón, alias «el Japo», fue arrestado.

Su primer abogado renunció por «diferencias irreconciliables» con el acusado y se le designó una defensora oficial. La abogada se opuso a la elevación al juicio oral, una instancia que los padres de Santi esperaban con ansiedad, después de la larguísima demora en la detención de Verón. La audiencia de oposición iba a hacerse el 30 de abril, pero se consiguió adelantarla al 22 de marzo próximo. Finalmente, la defensora desistió.

«Tardaron cuatro años en encontrarlo. La familia necesita ahora, por su lucha y por el estado de salud de su hijo, saber que la justicia se movilice. Un juicio pronto y una condena serán reparadores y un mensaje a la sociedad», dice el abogado Paulo Pereyra, que representa a la querella.

«Es un abuso intramuros. No se trata de un chacal que merodea, sino que sucedió en las cercanías, con alguien que el nene conocía. Las víctimas de este tipo de delitos deben ser las más cuidadas, los niños, niñas y adolescentes. No se puede prevenir siempre, pero ante la inevitabilidad, la investigación pronta y el juzgamiento en tiempo oportuno con empatía hacia las víctimas ayuda a reparar», continúa Pereyra.

La figura penal que se le imputa es «abuso sexual gravemente ultrajante en carácter de autor mediato en concurso real con abuso sexual con acceso carnal triplemente agravado por resultar un grave daño en la salud física y mental de la víctima, por ser cometido por la concurrencia de dos personas, y la participación de un menor de edad, en carácter de autor». La pena será seguramente alta, pero no perpetua «porque no es lo que la ley establece para este tipo de delito», concluye el abogado. El otro participe en la violación, un adolescente, quedó fuera de la causa por no ser imputable.

Una campaña para conseguir perpetua

Sin embargo, una campaña iniciada en las redes por una amiga y benefactora de la familia, Malena Stein, su apoderada en Buenos Aires, reclama la pena máxima para el hombre que le destruyó las esperanzas a Santi. Malena propone que «famosos» se sumen a la iniciativa con un video dirigido a la justicia chaqueña.

Mientras tanto, también se intenta que el gobierno de la provincia del Chaco o la intendencia de Resistencia pongan en condiciones la casa de la familia para que el nene pueda regresar a vivir con sus padres y hermanos en un futuro cercano. Hasta el momento, solamente se hicieron reparaciones en su cuarto.

La única diversión de Santi en el hospital son los videojuegos y la música. Su voz, dulce e infantil, se escucha cantando el estribillo de una canción, Bella.

Fuente: TN

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