“Rosita” tiene tan sólo 4 meses y la encontraron QUEMADA y con su cadera fracturada

"Ya se encuentra en la etapa final de cicatrización de las heridas de piel. En cuanto a lacadera, vamos a darle tiempo para que sane naturalmente", comentó el veterinario

Por las manos de Víctor pasaron tantos animales que ya perdió la cuenta. Lastimados, desnutridos, golpeados, expuestos a la miseria y la crueldad humana; con paciencia y dedicación supo sanar cada una de las heridas físicas y emocionales de los rescatados que llegaban a El Campito Refugio, aquel sueño al que Nani Salgado pudo dar forma en Monte Grande, partido de Esteban Echeverría.

Son más de 100 los animales que ingresan por mes al predio de la Asociación Civil en un círculo que comienza con el rescate, sigue con la recuperación, el albergue y termina con la adopción de una animal en estado de abandono o maltrato. Pero ese sábado, cuando ya concluía la jornada de visitas de ese día, y Víctor hacía su recorrido habitual por el perímetro del lugar, supo de inmediato que esa caja en laentrada del Campito no era buena señal. “Nos dejaron un cachorro en la puerta”, avisó a sus compañeras mientras levantaba el bulto y quedaba asombrado ante la imagen que se desplegaba frente a sus ojos. No es que no estuviera acostumbrado a recoger animales de la entrada, el abandono sucede a diario. Pero Rosita se veía tan vulnerable y chiquita que conmovió a todos.

Tenía todo su cuerpo pegoteado, alguien la había cubierto con azúcar. Entonces
decidieron darle un baño rápido para poder ver en qué estado de salud se encontraba. Y
mientras el agua limpiaba la suciedad, aparecieron las heridas. Revisaron las
encías…estaban completamente blancas.

Cuando el Dr. Daniel Montenegro, veterinario del Hospital Veterinario en Turdera, la
recibió, procedió a su control y pudo confirmar que Rosita había sido efectivamente
quemada. “Tenía lesiones cutáneas que comprometían el 60% de su cuerpo, causadas
por un agente químico o térmico. Es decir, la habían quemado. Le administramos
fluidos, analgésicos, antibióticos y la rasuramos por completo para higienizarla. Estaba
en shock. Además, le hicimos análisis de sangre y descubrimos que tenía una anemia
grave: con solo un 15% de hematocrito, cuando los valores normales en un perro son por
encima de 37%. Entonces decidimos que había que hacerle una transfusión de sangre”,
explica el médico.

Rosita cursó los primeros días con pronóstico reservado. Por momentos se mostraba animada, pero su cuadro era tan delicado que su vida pendía literlamente de un hilo. Mientras permanecía internada, los médicos seguían trabajando. “Le hicimos una placa del tren posterior, que mostró una fractura de pelvis provocada por un traumatismo.
Además, estaba parasitada y diariamente le hicimos toilettes, es decir, baños con una
solución especial para retirar el tejido muerto de las lesiones y favorecer la cicatrización”, detalla Montenegro.

“Ya se encuentra en la etapa final de cicatrización de las heridas de piel. En cuanto a la
cadera, vamos a darle tiempo para que sane naturalmente. Sus articulaciones son aptas
así que, aunque todavía no apoya una de sus patas traseras, presumimos que en poco
tiempo va a poder caminar normalmente”, agrega esperanzado el veterinario.

Fuente: La Nación

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