UNA GENIA: Elizabeth la sanjuanina que marcó la diferencia en el fútbol sanjuanino

La desigualdad de género se aprecia en muchos ámbitos pero, sin duda, el deporte es uno de los principales. Pero esto no desmotivó a la sanjuanina Elizabeth Montaño a perseguir sus sueños y romper estereotipos en el fútbol. Ella es árbitro y forma parte de la tabla de méritos para poder dirigir el Federal Amateur. Ahora  se prepara para llegar a dirigir en primera.

Desde su nacimiento, el fútbol fue una disciplina deportiva en la que la mujer no participaba, ni como jugadora ni mucho menos siendo la encargada de controlar las acciones en un campo de juego. Sin embargo, la modernización y la modificación de pensamiento, y el sentido igualitario del hombre y la mujer en distintos ámbitos hicieron que, primero como jugadoras y segundo como árbitros, se comenzara a darle lugar dentro de un ambiente que en ocasiones sigue siendo machista.

Una de las mujeres que luchó por sus ideales y  desafió los estereotipos para impartir justicia en el fútbol sanjuanino es Elizabeth Montaño. Ella forma parte de la tabla de méritos para poder dirigir el Federal Amateurs y se prepara para llegar a dirigir en primera.

“A mí me gusta mucho el fútbol, y en sí todos los deportes porque estoy muy vinculada al deporte ya que soy profesora de educación física,  pero no me veía como jugadora. Entonces decidí estar pero de una manera diferente que es impartiendo justicia deportiva”, cuenta Elizabeth en una entrevista para DIARIO MÓVIL.

Durante su preparación en el arbitraje, el ser mujer no fue un impedimento para ella porque en la provincia no hay distinción entre varones y mujeres. “Todos hacemos el mismo trabajo, el mismo entrenamiento. En mí caso yo no puedo entrenar con ellos porque manejo otros horarios me entreno sola. En la Liga Sanjuanina teníamos los viernes un dictado de clases y debate que hacíamos entre todos los árbitros. Pero nunca hubo una diferencia en sí a nivel físico ni tampoco a nivel intelectual a la hora de capacitarse. En ese aspecto no hay diferencias”.

Para Elizabeth hoy en día ya no hay diferencia entre que vaya un árbitro hombre o mujer, sino que se considera que es  una persona que ejerce de juez, pero ya no se distingue entre sexos. “Para hacer el curso no. Creo que de hecho que la igualdad de condiciones fue muy notoria y no hicieron ningún tipo condiciones como para hacer el curso, ni ningún tipo de traba. Sino que justamente abrieron el marco y las posibilidades para que nosotras podamos estar incluidas en este ambiente que netamente machista”, expresa la joven, puntualizando que “a la hora de estar dentro del sistema nos las jugamos mucho porque entre compañeros sí ya que este es un ambiente de competencia”.

Rompiendo estereotipos en la campo de juego

Para muchos es el deporte más hermoso del mundo, el que ha unido naciones y continentes con un solo fin. Ese mismo que empezó siendo exclusivo para hombres, hoy empieza a abrirles las puertas a ellas.

El camino de las mujeres en el balompié no ha sido nada fácil. Pero, al final, el talento ha prevalecido y al igual que los hombres. Para Elizabeth Montaño las mujeres mostraron lo mucho que pueden dar al fútbol.

 “Lógicamente es muy machista, lo sabemos todos. Pero así como hay fútbol masculino, que es el que siempre estuvo, también hay fútbol femenino. Hoy en día hay mucho auge con el fútbol femenino y también nos ha dado posibilidades que nosotras podamos arbitrar. Pero, también nos mezclan porque dirigimos a tanto mujeres como varones. Así que tenemos la misma capacidad y las mismas condiciones para dirigir. Eso por suerte no nos está limitando en nada”, explica.

Sin embargo, Elizabeth cuenta que en ocasiones son los mismos compañeros los que imparten ciertos límites porque la apertura hacia las mujeres en el arbitraje genera competencia, ya que ellas están en igualdad de condiciones a la hora de impartir justicia.

“Los compañeros toman no sé si represalias, pero sí tratan de poner obstáculos lamentablemente porque si consideran que pueden llegar a haber compañeras árbitros que pueden llegar a hacerles competencias  y estar en las mismas capacidades de condiciones que ellos. Entonces en ese aspecto es bastante competitivo y por ahí se va cerrando un poco el espacio porque en vez de ensañarte y abrirte para que una pueda tener conocimientos, tratan de no hacerlos. Ese es un aspecto malo que tiene lamentablemente y que se marca mucho el machismo”.

Mujeres en el árbitro: Un estilo de vida unida al fútbol

De a poco las mujeres han ido ganando terreno en un mundo que, hasta hace poco, era privilegio sólo de hombres. En la actualidad, y después de mucho tiempo como espectadoras, más mujeres van allanando el camino para convertirse en una fuerza a tener en cuenta en el escenario del fútbol mundial.

Sin embargo, todavía resta muchísimo para lograr equilibrar la balanza. Es por esto que para Elizabeth lo más importante es que se tenga ilusión y que se trabaje mucho. El trabajo constante es imprescindible porque esto es una carrera de fondo.

“La verdad que a mí esta etapa me ha marcado muchísimo porque más allá de que quería ser árbitro, nunca pensé que podía llegar a tan lejos. Todavía me queda bastante por recorrer porque yo así lo quiero. Estoy actualmente capacitada y habilitada para dirigir el ex Federal B, que ahora se llama Regional Amateurs, y he pasado muchas cosas, una serie de pruebas para poder estar dirigiendo estas categorías. De hecho soy la primera mujer en la provincia que lo hace”, dice la joven.

“Estoy muy feliz porque no creo que todas podamos tener esa suerte. La verdad es que hay que tener mucha aptitud física y ser buena a la hora de impartir justicia”.

Al respecto de la posibilidad de que más mujeres se sumen al mundo futbolero desde el arbitraje, la joven expresa que desde que se comenzó a conocer el trabajo femenino, más mujeres comenzaron a sumarse como árbitro. “Lo que tenemos ahora son muchos clubes de fútbol y de futsal femenino. Así que está bueno, pero también estaría bueno que también se pueda dirigir con total normalidad e inclusión el fútbol masculino”, concluye Elizabeth Montaño.

Foto: Gentileza de Elizabeth Montaño.

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