Este joven ingeniero argentino LUCHA para CURAR el CÁNCER

Ricardo Ramos tiene 33 años. Desarrolla una técnica para hacer más efectiva la terapia con rayos.

Ricardo Ramos podría pasar un largo rato exhibiendo sus premios, credenciales y pergaminos. Es ingeniero nuclear, y hace pocas semanas se convirtió en el tercer doctor en Tecnología Nuclear de la UNSAM, donde es docente del área de Física de Reactores Nucleares, coordina la carrera de Ingeniería Nuclear con Orientación en Aplicaciones del Instituto Dan Beninson de la misma universidad, donde también es investigador. Sin embargo, él elige una presentación mucho más sencilla: “Soy un afortunado por poder trabajar de lo que me apasiona”.

Lo que lo apasiona es, precisamente, la posibilidad de aplicar todo su conocimiento y experiencia para poder hacer una diferencia y un aporte a la ciencia. Con 33 años, y recién casado, cuenta con orgullo que él y sus hermanos son la primera generación de universitarios en una familia de comerciantes.

Nació y se crió en Las Rosas, un pueblo santafecino de 15 mil habitantes. Y en esos tiempos comenzó su predilección por las matemáticas, la física y la química. Al terminar la secundaria ya sabía que quería ser ingeniero nuclear. Antes de ganar la beca y completar su formación en el Instituto Balseiro estudió dos años en Rosario.

Después se instaló en Buenos Aires y comenzó a acercarse al universo de la ingeniería nuclear orientada en aplicaciones. “Para mi tesis doctoral estudié la forma de optimizar una parte de los cálculos de las dosis de neutrones. Si querés matar un tumor y le tirás un montón de radiación el tumor va morir, pero se pueden dañar células sanas también. La idea es hacer un buen cálculo, por eso trabajé en cómo calcular esas dosis de radiación que se depositan para eliminar el tumor causando el menor daño posible en el tejido sano”, dijo Ramos, que hizo experimentos en los reactores nucleares RA3 del Centro Atómico Ezeiza, RA6 del Centro Atómico Bariloche, ambos de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), y en el reactor TRIGA de la Universidad de Pavia (Italia).

A lo largo de su formación recibió varios premios y distinciones, el último entregado por el Senado de la Nación.

La terapia por captura neutrónica en boro se utiliza para eliminar ciertos tipos de tumores. Se trata de administrar boro en las células tumorales del paciente y luego irradiar con haces de neutrones. Estos neutrones producen una reacción nuclear cuando entran en contacto con el boro y eliminan la célula tumoral, minimizando así el daño al organismo.

“Estoy orgulloso de formar parte de este equipo interdisciplinario, donde también hay especialistas en biología, química, física y médicos. Juntos trabajamos con un propósito, que es aportar algo para la sociedad. Hace que me sienta muy útil y venga todos los días a trabajar con entusiasmo”, señala. Y agrega: “Hay muchísimas personas con una enorme capacidad. Sueño que tengamos la posibilidad de seguir investigando y los hallazgos importantes se puedan hacer aquí en nuestro país también”.

Fuente: Clarín

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