Tras la polémica, Mauricio Macri participa de la Fiesta del Milagro

El presidente Mauricio Macri participa de la última misa del triduo de la Fiesta del Milagro, en Salta. La presencia del mandatario generó polémica en la Iglesia local.


Acompañado por su esposa, Juliana Awada, el jefe del Estado llegó por la calle lateral de la Catedral y recibió una tibia bienvenida. «Sí, se puede», le gritaron. Macri se ubicó al lado del gobernador Juan Manuel Urtubey y su esposa, Isabel Macedo, quienes habían llegado minutos antes.

El Presidente fue invitado por el obispo Mario Cargnello, pero su presencia abrió una grieta en la iglesia salteña. El presbítero Raúl Méndez salió al cruce y recomendó que el mandatario «nos deje tranquilos» y se dedique a «resolver los graves problemas en que nos embarcó».

Macri llegó junto al senador Esteban Bullrich y el secretario de Culto, Alfredo Abriani. Aunque también estaba invitado a la procesión, no participará.

«Permítame hacer propicia la oportunidad para saludarlo y renovarle mis expresiones de confianza en usted y en su gestión y mi compromiso de rezar por su servicio desinteresado al bien común de todos los argentinos», dice la carta del Obispo.

Pese al malestar de Méndez, el diácono Daniel Ochoa, a cargo parte de la organización de la festividad, explicó a El Tribuno que la invitación a las autoridades civiles (entre ellas el Presidente) es una cuestión de protocolo que se cumple todos los años. Es la primera vez que Macri participa en esta celebración desde que comenzó su gestión.

El intendente y precandidato a gobernador de la Provincia, Gustavo Sáenz, señaló que lo único que esperaba era que la polémica «no empañe la fiesta de todos los salteños, que es el pacto de fidelidad».

Por: Gabriela Origlia

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