Vivían en la calle, hoy van a la escuela, sacan todo 10 y sueñan con un futuro

Dormían en las inmediaciones de la Terminal, sin planes de futuro, pero el Proyecto Águila los rescató y ya llevan dos años en la escuela, con excelentes notas.


Vivían en las inmediaciones de la Terminal de Ómnibus, dormían a la intemperie, la mayoría de ellos no tenía DNI y no sabían escribir su nombre; pero el Proyecto Águila les dio una nueva oportunidad en la vida.

Asisten a la escuela nocturna Tambor de Tacuarí, ubicada en la ex Villa del Pino, en Trinidad, hace dos años y sus progresos han sido significativos. Las seños Violeta y Carina son las que con paciencia y mucha vocación se encomendaron la tarea de cambiar las vidas de estos hombres, por lo general mayores de 40 años.

«Ver sus caras sonrientes y con la emoción que cuentan todos los días lo que hicieron en la escuela, no tiene precio. Por segundo año siguen con las mismas ganas que el primer día de clases», cuenta Vivi Fornés, la encargada del refugio.

Asisten con gran emoción y dedicación a la escuela, tanto que ya han cosechado una gran cantidad de 10 en trabajos prácticos y pruebas.

Hoy su mundo es más amplio y sus oportunidades mayores, gracias a todo lo aprendido en la escuela; no sólo han recibido una alfabetización básica, sino que día a día ganan instrumentos y herramientas para forjarse un nuevo futuro, uno mejor.

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