Sanjuaninos se inspiran en la cultura indígena para diseñar ropa

Las mujeres de los pueblos originarios han sido las encargadas de mantener vivo la identidad y pluralidad de su comunidad a través del conocimiento textil, la herencia y la memoria oral materializada en las prendas. Es en este sentido, una reconocida diseñadora del departamento Caucete junto a su hermano ha tomado como fuente de inspiración la cultura indígena para plasmarla en su colección con una técnica nunca vista en las pasarelas de San Juan.


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El tejido es un arte milenario compartido por numerosos pueblos originarios de América Latina, pues se trata de una práctica simbólica dotada de valor y sentido. De esta manera, el oficio de tejedora implica un profundo compromiso con el proceso de revalorización y recuperación identitaria que llevan a cabo los pueblos indígenas.

Es en este sentido, una reconocida diseñadora del departamento Caucete junto a su hermano ha tomado como fuente de inspiración para la colección a la mujer de los pueblos originarios. Se trata de Nadia Domínguez y Víctor Domínguez, quienes a través de la propuesta “Mujer Tejedora” plasmaron la cultura indígena con colores y diseños en cada una de las prendas.

 “Investigamos sobre sus trabajos en los tejidos desde la extracción de la materia prima hasta el resultado final. Nos llenó de inspiración los colores, las tramas y las iconografías que usaron para plasmar sus costumbres y tradiciones. Nuestro foco fue revivir las sensaciones de las tejedoras”, expresa Nadia en una entrevista para DIARIO MÓVIL.

La propuesta que presentaron los hermanos surgió a través del  tema de inspiración «Cultura Andina» que fue designado por la Comisión de Estilo San Juan, donde cada diseñador debía armar su colección primavera- verano e inspirarse. Ellos fusionaron el arte con el diseño de indumentaria mediante los grabados textiles para dejar su huella en las pasarelas.

“Los diseños tienen un estilo moderno-urbano en las distintas tipologías que puede vestirse a una mujer. Se jugó con el movimiento y transparencia de las telas con cortes sutiles, resaltando su feminidad. Además los grabados tienen la característica de desgaste por el tiempo transcurrido,  nosotros lo reivindicamos a la  actualidad a través de la simbología de las mujeres tejedoras como un legado que se transmitió por décadas en diferentes culturas, con diseños contemporáneos”, explica Nadia.

 

Grabado textil: La técnica empleada para honrar la cultura ancestral

La técnica que utilizaron Nadia y Víctor para el estampado de la colección es el grabado. Esta es una disciplina artística en la que se utiliza diferentes técnicas de impresión, que tienen en común el dibujar una imagen sobre una superficie rígida, llamada matriz, dejando una huella que después alojará tinta y será transferida por presión a otra superficie como papel o tela, lo que permite obtener varias reproducciones de las estampas.

Precisamente la técnica de grabados textiles es la primera vez que se ve en un desfile y ellos fueron los impulsores de esta nueva tendencia. Es una marca que surgió para dejar su huella en las grandes pasarelas.

“El grabado textil es algo que queremos empezar a fusionar con mi hermano para dejar nuestra identidad en las prendas, posicionando la marca en el mercado con diseños únicos e innovadores”, expresa Nadia.

En este sentido, Víctor es estudiante de Artes visuales y se encargó para esta propuesta de los diseños de las matrices y el trabajo del mismo en las prendas que simbolizaban la iconografía cultural de los pueblos originarios. “Los dos nos unimos para la creación de nuestra colección, y surgió una asociación para este proyecto y también para futuros; como una marca personal de ropa para hombres y mujeres”.

 

Revivir las sensaciones de las tejedoras

La práctica textil que ha trascendido en el tiempo como herencia cultural de los pueblos originarios es  importante porque aporta tradiciones, costumbres y formas pensar únicas.  Forman parte del mosaico socio-cultural que otorga  identidad y pluralidad. Justamente las mujeres han sido las encargadas de mantener vivo ésta identidad a través del conocimiento textil, la herencia y la memoria oral materializada en las prendas.

“Decidimos utilizar esta iconografía en especial porque reivindica a la mujer en el tiempo, es revivir el trabajo que esas delicadas manos hicieron y que fueron fuente de inspiración de siglos en muchas culturas y hoy a nosotros. Fue un trabajo apasionante no solo por todo lo que se aprendió de ellas sino también entender que en sus manos tuvieron la responsabilidad de hacer que su cultura no muera con el paso del tiempo”, sintetiza la diseñadora.

El tejido puede entenderse como una metáfora que expone la compleja relación entre el mundo cotidiano-terrenal y el sagrado-supranatural presente en el pensamiento y la filosofía de los pueblos originarios. Esta imbricación de dimensiones Nadia y Víctor la refleja gráficamente en los textiles a través de los colores y dibujos.

“Como emprendedora y madre de dos hijos, poder participar del evento fue grandioso, marcó un antes y un después en mi vida. Poder mostrar mis diseños a la sociedad y que conozcan la pasión por el diseño de indumentaria que nace en mí desde que era niña, es muy gratificante. Creo que los sueños están para cumplirse y que cada uno es responsable de ponerlos en marcha. Siempre tuve el apoyo de mis padres que me enseñaron el arte de vivir y soñar en grande”, concluye Nadia.

Fotos: Gentileza de Nadia Domínguez.

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