Piden oraciones por Carlín Calvo: «es como un chico de primer grado»

Tuvo dos ACV, en 1999 y 2010. El año pasado sufrió una infección urinaria y ya casi no sale de su departamento, donde vive solo pero es asistido “las 24 horas”.


“¿Qué hacés, péndex?”, “vos, fumá”, “¡es una lucha!”.

Así decía Carlos Andrés Calvo, Carlín, dandy pícaro, ingenuo, casi infantil, y el programa Amigos son los amigos superaba los 50 puntos de rating. Un furor pocas veces visto. Un éxito avasallante. Empezaban los años ’90.

Tiempo después, la vida del actor empezó a ser una lucha, sí, pero una lucha real, contra las fragilidades del cuerpo.

Amigos son los amigos superaba los 50 puntos de rating. /Archivo Clarín

El 23 de enero de 1999, por un accidente con su auto en la autopista del Buen Ayre a la altura de Ituzaingó, una maniobra desafortunada que terminó en un vuelco, Carlín se lastimó la cabeza.

Luego, en marzo de ese mismo año, la situación se agravó: el ex crack de los Galancitos sufrió su primer ACV. Y se le paralizó el costado izquierdo: el brazo y la pierna.

Estuvo 11 días internado en el Instituto Argentino del Diagnóstico y viajó a Cuba pero no a tomar ron: se internó en una clínica de tratamiento médico.

Calvo sufrió un accidente cerebrovascular en el camarín del teatro donde iba hacer una función.

Calvo sufrió un accidente cerebrovascular en el camarín del teatro donde iba hacer una función.

Con esfuerzo, logró salir adelante. En 2001, regresó a la televisión con la miniserie El Hacker 2001. La salud del querido galán «multitarget» parecía encaminarse. Pero llegó el segundo accidente cerebrovascular.

El 8 de octubre de 2010, diez minutos antes de salir a escena con la obra Taxi, en Mar del Plata, Carlín se olvidó la letra y eso fue un malísimo presagio: enseguida, se descompuso. Y otra vez a empezar de cero. La clínica, el respirador artificial, las curaciones, el tiempo lánguido de la rehabilitación.

Lentamente, volvió a recuperarse. Por sus dificultades para hablar, pasó cuatro años sin trabajar. Y se despidió de los escenarios en 2015, cuando protagonizó Leonas junto con Carmen Barbieri y Nazarena Vélez.

En el medio, se separó de la actriz y psicóloga Carina Gallucci, la madre de sus dos hijos, Facundo, de 20 años, y Abril, de 13.

Amigos son los amigos. En El Torreón del Monje, con el productor teatral Javier Faroni, que lo llevó. Foto: Fabián Gastiarena

Amigos son los amigos. En El Torreón del Monje, con el productor teatral Javier Faroni, que lo llevó. Foto: Fabián Gastiarena

¿Cómo es la vida de Carlín hoy? ¿Cuáles son sus rutinas?

“A Carlín lo cargo con las mujeres. Le digo: ‘vos estuviste con ésta, ¿no? Y con ésta, y con ésta…’. Y él se hace el tonto, como si por sus problemas de salud no entendiera lo que le estoy diciendo. Pero entiende perfectamente. Por eso, se mata de la risa…”.

Carlín, en una pose de galán veraniego.

Carlín, en una pose de galán veraniego.

La que habla con Clarín es la misma Carina, el principal sostén de Calvo, pese a que ya no vive con él. Una mujer de hierro, una diosa.

“Carlín vive en su departamento de Belgrano. Sale poco y nada porque le cuesta caminar. Antes íbamos más seguido a cenar o al teatro. Ya no. Hay días en los que Carlín está mejor, y otros, en los que le cuesta conectar… Pero sigue estable. A fines del año pasado estuvo 12 días internado en el Sanatorio de los Arcos por una infección urinaria. Y en alguien como él, que sufrió dos ACV, esos 12 días fueron como dos años”, cuenta Gallucci.

“El otro día le subió la fiebre a casi 40 grados. Y yo me asusté… Enseguida, como hago siempre, llamé a la ambulancia”, profundiza sobre el estado del actor, de 66 años.

Su contacto con Carlín es, como ella lo define, “diario”. Si no lo visita, lo llama por teléfono. “Además, puse cámaras en el departamento, así puedo saber cómo está hasta cuándo duerme”, explica.

Facundo sigue los pasos de su padre en la actuación y Carlín lo apoya en su decisión. Foto: Instagram Carina Gallucci

Facundo sigue los pasos de su padre en la actuación y Carlín lo apoya en su decisión. Foto: Instagram Carina Gallucci

Entre enfermeras y enfermeros que lo asisten «las 24 horas”, al artista lo cuidan seis personas. “Y acabo de contratar a alguien que se especializa en acupuntura, para que le pueda mejorar la movilidad y el habla. Carlín es como un chico de primer grado, perdió la capacidad de leer y escribir. Solamente puede escribir su firma y su nombre”.

-¿Calvo se acuerda de todo?

-Sí, lo que no tiene es memoria inmediata. Le falta fluidez en los diálogos. Y confunde ciertas palabras. Pero se muestra cómo es, sin los prejuicios que tenía antes, cuando no quería mostrar la mano o la pierna paralizada… Hace poco se puso muy contento cuando le conté que en el Polo Audiovisual de Merlo le hicieron un homenaje: a uno de los salones le pusieron de nombre «Carlín Calvo». Sí, fue un gran gesto. Los reconocimientos tienen que hacerse así, en vida.

Los días de Carlín son muy parecidos. “Le gusta mirar los programas de chimentos, como Intrusos, y estar al tanto de lo que pasa en el mundo de la farándula”, sigue su ex mujer.

Carlos Andrés Calvo, junto a Carina Galucci y sus hijos Abril y Facundo. Foto: Gentileza Carina Galucci

Carlos Andrés Calvo, junto a Carina Galucci y sus hijos Abril y Facundo. Foto: Gentileza Carina Galucci

“Es que a Rial (Jorge) y Ventura (Luis) les debe mil favores… (se ríe Carina). ¿Sabés la cantidad de romances de Carlín que deben haber ocultado? Carlín tuvo suerte, porque se movió en una época en la que todavía no existían las redes sociales ni le podían sacar fotos con los teléfonos celulares… También le gusta escuchar música. Prende la tele y pone Muchmusic. Pero lo que más le gusta es volver a mirar con Facundo, nuestro hijo, y a través de YouTube, todos los capítulos de Amigos son los amigos”.

Como su papá, Facundo es actor. Es más, el año pasado, tuvo un papel en 100 días para enamorarse, la tira que fue un éxito en Telefe, una ficción en la que, entre otros, trabajó Pablo Rago, el mismo que acompañó a Carlín en Amigos son los amigos.

“Muchos me dicen que les hago acordar a mi papá por los movimientos que hago con las manos. No lo estoy copiando. Lo heredé”, suele decir Facundo. “Además, me veo parecido a él en ciertos latiguillos… Es un orgullo”.

Calvo junior, que también formó parte de la obra de teatro Convivencia obligada, dice que Carlín “entiende todo”.

Carlin Calvo y el afecto, siempre, de la gente.

Carlin Calvo y el afecto, siempre, de la gente.

Y revela: “Tengo una relación especial con él. Como a veces no habla mucho, yo trato de sacarle palabras. Y si no, le hago chistes. Yo sé qué le hace reír… También lo cargo con algunos de sus personajes: el Doctor Porta de Mujeres de nadie, por ejemplo, era un doctor groso ¡pero nunca hizo escenas operando! A mi papá le digo que era un chanta y se ríe”.

Carlín, en realidad, se llama Carlos. Carlos Calvo. Por consejo del guionista Hugo Moser, “para que no se llamara como el nombre de una calle”, Carlos se agregó el nombre de su hermano mayor: Andrés.

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