El sanjuanino que superó su discapacidad y se convirtió en GRAN DEPORTISTA

Practicar una disciplina deportiva es una de las formas más efectivas de que las personas con discapacidad superen sus propios retos y se superen a sí mismos. Este es el caso de Joel Galván, quien a pesar de sufrir dismetría y superar problemas de salud en su infancia, se ha convertido en la promesa del ciclismo adaptado en San Juan. Para él, el esmero y la confianza en sí mismo es el motor para lograr cualquier cometido.


Hay historias de superación que envuelven sufrimiento, obstáculos vencidos y esfuerzos; sobre todo esfuerzos. En esto, al aprender convivir con las dificultades y dejar de verlas como una limitación, para muchos la clave para prevalecer sus propios restos y a sí mismos. Es aprender a tomarlo como una oportunidad de ser testimonio para otros, y de respetar con su lucha y compromiso a toda una sociedad.

Este es el caso de Joel Galván, un joven deportista sanjuanino que participó en los Juegos Parapanamericanos de Lima 2019, representando al Seleccionado Nacional de Ciclismo Adaptado. Es oriundo de Caucete y a sus 21 años muestras tener verdaderas condiciones para ser la próxima promesa del ciclismo adaptado en San Juan.

El joven, en dialogo con DIARIO MÓVIL, cuenta que padecer de dismetría, que es una diferencia entre la longitud de dos estructuras óseas. En su caso, la dismetría está presente en sus miembros inferiores, que como ciclista es lo que más le afecta a la hora de pedalear.

Sin embargo, supo proponerse sus propios retos y superarse. “Obvio que me desaliento al principio, pero después con entrenamiento y dedicación todo es posible”, expresa Joel en este sentido.

Si bien desde los 17 años compite en ruta, su pasión por el mundo de pedal surgió desde que era un niño. Es hijo de Darío Galván, ex ciclista del pelotón federado de San Juan, y siempre que podía lo acompañaba a las carreras.  Esto le permitió no solo aprender de él técnicas de competición, sino también que el sacrificio y el esmero da su recompensa.

No obstante, no solo ha sabido superar las dificultades en lo deportivo, sino cada reto que se le ha presentado en su vida.

Superar retos desde la infancia

Joel aprendió a caminar y a pedalear casi en el mismo momento. Cuando tenía dos añitos su padre le armó una bicicleta y esa fue la motivación que le marcaría su profesión en el futuro. Sin embargo, poco tiempo después comenzó a tener problemas de salud que fueron pruebas que tuvieron que superar juntos como familia.

Desde los tres a los cinco años tuvo un peregrinar de médicos y hospitales, tanto en San Juan como en Buenos Aires, debido a que le diagnosticaron un quiste maligno en la cadera, que si bien tuvo una operación exitosa, le afectó seriamente su estructura ósea debilitándola. Para sobrellevar este duro periodo le practicaron diferentes operaciones para fijar las reiteradas fracturas con clavos.

“Mi niñez fue normal. Cada inconveniente fue duro para mí,  pero lo supere y fui fuerte”, expresa Joel. “Mi familia siempre estuvo y siempre va a estar. Valoro eso y sé lo que pasan para verme bien”.

Para Joel en el deporte como en todos los estadios de la vida, se debe ser constante y tenerse confianza a sí mismos. Es por esto que a los jóvenes que atraviesan su misma situación u otra similar, les da como mensaje que “amen cada cosa que hagan o se dediquen, y para que les salgan bien piensen siempre en grande”.

Fotos: El Bastón.

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