Ejemplar: Vendía sandwich para RECIBIRSE de ENFERMERO y cumplió su sueño

Todo esfuerzo tiene su recompensa, y a sus 22 años, Fabián logró el sueño más anhelado. Se conviritió en enfermero leugo de haber vendido sandwichs para poder estudiar. Hoy cuida de cientos de pacientes.


Fabián Cesani tiene 22 años y su metas, más que claras. El oriundo de Curuzú Cuatiá llegó a Buenos Aires tiempo atrás con un objetivo: obtener su título. Así se asentó en la localidad de San Miguel en suelo bonaerense, vendía sándwiches en la estación de subte para pagarse los estudios de la carrera de enfermería, todos los días desde hace años.

Ese día a día, claro, traía un sinfín de adversidades. El maltrato de la gente no fue impedimento para que Fabián bajara los brazos, con humildad y respeto, como le enseñó su abuela según cuenta.

El curuzucuateño le dio mérito a su logro y lo compartió en las redes sociales.
“Hoy fue el último día. El último día que laburé en el andén del subte vendiendo sándwiches. Se hizo las 15 hs. La hora que siempre pasa el hombre de traje que es de Metrovías para sacarme. ¿Cuantas veces me habrá hablado mal? Sé que es ilegal. Pero no me quedo de otra en ese entonces, mientras estudiaba la carrera de noche, laburaba en el día. Esta tarde, como todas, llegó el de Metrovías a las 15 y me quedaban 4 sánguches solamente. Llega y me dice de mala manera: ‘Te tenés que ir’ y antes de irme le dije: Tengo una buena noticia para vos. Me dijo: ¿Así? ¿Qué es? Le mostre la foto en el celular del certificado de título en trámite y le dije: Me recibí de enfermero. Y el tipo no lo podía creer, con la boca abierta, se emocionó, me dio la mano y con la otra en mi hombro me dijo: ‘Felicitaciones’ y se fue sonriendo. Hoy fue mi último día laburando como vendedor en el subte pero les puedo asegurar que pese a todo, el que quiere salir adelante, sale”.
La breve reseña de Fabián da cuenta de su lucha diaria con “el de traje”, como llama al inspector de Metrovías. Pero además da cuenta de los prejuicios de aquel que lo “corría” para que no pudiera trabajar.

Tras “despedirse” de su trabajo como vendedor en la calle, la historia de Fabián tomó rápidamente notoriedad en las redes sociales. Su relato se hizo viral y rápidamente ese post, que pretendía ser para amigos, llegó a todos los medios. El curuzucuateño llevó su relato por varios medios de Buenos Aires, e incluso en televisión nacional, como su paso por el programa de actualidad Involucrados.

“Mi abuela me inculcó la tolerancia, la empatía, saludar a todos, y yo le prometí a ella que no iba a cambiar cuando me fuera de Curuzú Cuatiá, que iba a mantener esos valores, esa humildad”, destacó el joven en declaraciones a Radio Dos. Y agregó: “Me recibí el dos de agosto, hoy [por ayer] es el día del acto de colación y soy segunda escolta. Estoy feliz y contento, la gente me manda su mensaje de felicitaciones. Yo escribí en mi muro de Facebook para mis amigos, nunca me esperé que se haga viral”, dijo Fabián sobre la repercusión de su carta en las redes.

Para el final, el joven oriundo de Curuzú dejo un mensaje: “Quiero que esto sea como un vehículo de motivación, porque todo lo que vale la pena, cuesta”.

¿Qué opinas de esta nota?