El cura que dejó los hábitos y se convirtió actor XXX de películas gays

Norm ha dicho que ahora se siente ‘vibrante’, pues su ‘energía erótica’ se ha vuelto algo muy presente en su día a día.


Un ex sacerdote de 85 años, sorprendió a todos sus conocidos hace algún tiempo cuando renunció a la vida clerical para dedicarse al mundo del porno.

Norm es actor de cine porno gay, por lo que tras dedicar una vida al servicio de la iglesia descubrió que nunca es tarde para cambiar de papeles y vivir en libertad.

En diversas entrevistas hechas por medios locales, Norm ha dicho que ahora se siente ‘vibrante’, pues su ‘energía erótica’ se ha vuelto algo muy presente en su día a día.

Cuando Norm era joven, nunca se permitió vivir su sexualidad al máximo, pues además de ser criado en una familia sumamente conservadora y religiosa, a los 18 años se unió a la iglesia.

A los 20 años se casó con una joven, y aunque todo parecía ser perfecto, se separó de ella tan solo ocho años después de la boda. Por aquella época Norm también presenció una manifestación gay en la que se exigía el respeto a sus preferencias y derechos, por lo que tuvo una revelación sobre sí mismo.

“Corría el año 1997 y era el sacerdote del campus. De pronto, apareció una multitud de hombres homosexuales manifestándose por sus derechos. Me acerqué a ellos y les pregunté cómo llevaban el hecho de que les gustasen las personas del mismo sexo en una ciudad tan reaccionaria. Entonces, desde ese día, reconocí que era gay”.

Al poco tiempo abandonó la iglesia e inició una relación con un ‘compañero de casa’, quien lo apoyó en su decisión y además lo invitó a participar en una película erótica con otros chicos. Las producciones serían pagadas, por lo que Norm además de divertirse recibiría una retribución económica por su colaboración.

Después de la experiencia, Self encontró que realmente disfrutaba de participar en estas cintas, lo que lo ha llevado a asegurar que estas experiencias pueden ser liberadoras.

“Si vivo otros diez años más, mucho mejor. Las personas tan mayores como yo deberían tener una mente más abierta en estos temas y liberarse mucho más… Mi yo de 85 años es mucho más vital que mi yo de 45 años. Es como si mi energía erótica se hubiera apoderado de mí y me habitara”, declaró.

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