Estranguló a su hijo porque jugaba hasta la madrugada con el celular

Diez días después de su desaparición, ella reveló dónde había escondido los restos del niño. El chico de 11 años murió de asfixia mecánica por estrangulamiento. Semanas antes, él había grabado un poema para decir cuánto amaba a su madre.

Una mujer que parecía ser la madre perfecta mató a su hijo de 11 años porque estaba harta de que jugara con su teléfono celular hasta altas horas de la noche. La policía en Brasil acusó a Alexandra Dougokenski del asesinato de Rafael Mateus Winques el jueves 2 de julio después de que ella confesara el terrible crimen, publica el diario Clarín.

El macabro asesinato ocurrió semanas después de que Rafael grabara un poema en el que expresó cuánto amaba a su madre. En el poema, Rafael agradeció a su madre por cuidarlo a él y a su hermano y dijo que su sonrisa significaba «todo» para él.

Alexandra Dougokenski reportó la desaparición de su hijo Rafael el 16 de mayo. Originalmente, la madre señaló a los agentes haber dejado a su hijo durmiendo en su cuarto y que, al despertar, el niño ya no se encontraba en su habitación y la puerta de la casa estaba entreabierta.

La madre de dos hijos, divorciada de 33 años, inicialmente trató de desviar la atención de la policía alegando que el niño se había escapado después de una discusión sobre su comportamiento.

Los investigadores brasileños lanzaron una búsqueda exhaustiva, con la ayuda de perros rastreadores y familiares y amigos, en un bosque cerca de la casa de la familia en Planalto, estado de Rio Grande do Sul.

Cuando la búsqueda no pudo encontrar al niño, ella se quebró y confesó que lo había asesinado. La sospechosa afirmó que «ya no podía vivir con la mentira» y que necesitaba liberar la «carga» sobre su conciencia.

La defensa de Alexandra afirma que la muerte fue involuntaria. Uno de los abogados de la mujer, Jean Severo, dijo que actuó sola. Y que le dio al niño dos píldoras de algún derivado del Diazepam.

Un informe preliminar del puesto Médico-Legal de Carazinho indicó que Rafael murió de asfixia mecánica por estrangulamiento. La policía trata el caso como un homicidio y están esperando los informes del Instituto General de Forenses.

Diez días después de su desaparición, ella reveló dónde había escondido los restos del niño. El cuerpo fue encontrado el 25 de mayo en una gran caja de cartón en el garaje de la casa de un vecino, a solo seis metros de la propiedad de la familia.

El cadáver descompuesto estaba envuelto en una sábana con una bolsa de plástico colocada sobre la cabeza. Dougokenski ahora enfrenta el proceso bajo prisión preventiva. La Policía Civil trata el caso como homicidio doloso, según el portal G1.

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