El esfuerzo de los padres: por la crisis, le regalaron galletitas y figuritas a su hijo por el cumpleaños

Diego vive en González Catán y, por la cuarentena, el almacén familiar pasa un difícil momento.


Dieron las 12 y en la casa de Diego hubo una fiesta. El nene cumplió siete años el 2 de julio y recibió una caja llena de regalos. Pero para él lo más importante fue estar en familia. Su mamá Daniela grabó un video que llegó a TN y La Gente, donde se ve la emoción del chico que le agradeció a su abuelo, sus papás, sus tías y sus primas la compañía en esa noche tan especial.

Diego le pidió a su mamá y a su papá que juntos le hicieran un bizcochuelo y así fue que en los primeros minutos de su cumpleaños sopló la velita de una torta hecha con muchísimo amor. «Yo le había prometido que este año le iba a hacer una fiesta en un pelotero, pero por la cuarentena no pude. Le expliqué eso a mi hijo y lo entendió. Él no pide nada, porque sabe que no podemos comprar grandes cosas y se puso muy contento con los regalitos que recibió», contó Daniela en diálogo con este medio.

Es difícil ponerle palabras a la emoción del nene al abrir la caja. «¿Cuál era el deseo?», le preguntaron. Y Diego respondió: «Tener una familia hermosa».

Y cuando vio las sorpresas exclamó: «Guau, globos. Y miren lo que me trajo también: una botella de gaseosa, papas fritas, stickers de Toy Story que me compró el tío, un librito para pintar, el alfajorcito que tomo con el té, unos colores, un juego de bloques, un chocolate, mis galletitas y pinceles para colorear».

Diego vive con su familia en una casa de González Catán. Sus papás tienen una almacén, que es la única fuente de ingresos. El nene sabe de la situación económica, por eso rara vez pide algo. Y el día de su cumpleaños demostró que lo más importante es estar con sus seres queridos.

Va a cuarto grado del colegio Vera Peñaloza, es buen alumno y está aprendiendo a leer. Tiene muchos amigos que este año no pudieron pasar a «tirarle de las orejas».

«A él le gustaría tener un celular, una computadora, una tablet o una consola de juegos. Pero nosotros no podemos comprarle esas cosas. No estoy pidiendo nada, sólo quise compartir la emoción y la alegría de mi hijo el día de su cumpleaños», concluyó la mamá.

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