¿Cómo llegó la estatua de la Libertad a Pocito?

La estatua de la Libertad, situada en Nueva York, es ampliamente conocida por todo el mundo y un emblema en sí misma de Estados Unidos. Sin embargo, no es la única que existe. Hay tres, en menor escala en la Argentina, y una de ellas se encuentra en el departamento Pocito. Con respecto a esta réplica, son muchas las historias populares que hablan sobre cómo llegó a la provincia y por qué motivo. Además, en las fuentes historiográficas en este aspecto, en ocasiones, no son muy exactas por lo que hasta el momento no hay certeza completa sobre el motivo de su llegara a territorio sanjuanino.


La Estatua de la Libertad está considerada en la actualidad como uno de los monumentos más representativos de Estados Unidos y de todo el mundo. Situada en Nueva York, fue concebida por el escultor francés Frederic Auguste Bartholdi, mientras que la estructura interna es obra del ingeniero Gustave Eiffel.

Los orígenes la estatua de la Libertad, llamada “La libertad iluminando al mundo”, se remontan a siglo XIX, cuando Francia la regaló a Estados Unidos para celebrar su centenario de la Declaración de Independencia. Simboliza, además de la buena relación entre las dos naciones, la libertad para los oprimidos.

La intención de entregar este presente a los Estados Unidos nace del jurista francés Édouard René Lefebvre de Laboulaye, quien fue homenajeado por su amigo Domingo Sarmiento, bautizando con su nombre la ciudad cordobesa. Laboulaye quería honrar la relación del pueblo francés con el americano y la colaboración durante la Guerra de la Independencia, cuando las tropas enviadas por Luís XVI y comandadas por el general Lafayette asistieron a los insurgentes comandados por George Washington.

La idea surgió hacia 1860 y, según algunos, Sarmiento –que mantenía correspondencia con Laboulaye– no fue ajeno a concebir este homenaje a los Estados Unidos, nación admirada por el sanjuanino. Finalmente la obra se concretó hacia 1884 y fue inaugurada unos pocos años más tarde, el 28 de octubre 1886.

No obstante, en la Argentina se encuentran réplicas –casi- exactas de menor escala. Dos de ellas en Buenos Aires y una en el interior del país. A pesar de la amistad entre Laboulaye y Sarmiento, las esculturas fueron adquiridas por el Gobierno nacional y luego dispuestas en espacios públicos.

En el caso de la provincia de Buenos Aires, uno se encuentra en el frontis de la  fachada del edificio del Colegio Normal Sarmiento N° 9 de la avenida Callao 450 y la otra en la plaza Barrancas de Belgrano, exactamente en la calle La Pampa a metros de la intersección con Virrey Vertiz. Con respecto la primera de ella, según los documentos históricos, la fecha de inauguración data del día 3 de octubre de 1886. Es decir, por 25 días la estatua de la Libertad en Argentina es más antigua que su famosa en Estados Unidos.

La estatua de la Libertad ubicada en el interior del país, se encuentra en la provincia de San Juan, más precisamente en el departamento Pocito. Con respecto a esta réplica, son muchas las historias populares que hablan sobre cómo llegó a la provincia y por qué motivo. Además, en las fuentes historiográficas en este aspecto, en ocasiones, no son muy exactas.

 

“La libertad iluminando al mundo” en San Juan

La estatua de la Libertad ubicada en la plaza principal de Pocito es uno de los monumentos que más atrae a los turistas. Es visitada por quienes hasta allí se dan cita y desde el municipio incluyeron a este lugar dentro de los tours que organizan para recorrer bodegas o emprendimientos agrícolas.

¿Por qué San Juan? La historia más difundida del origen de esta réplica de San Juan es que llegó por equivocación a la provincia. Esto se debe a que originalmente su destino era San Juan de Puerto Rico, pero se produjo una confusión con la dirección en el envío de la estatua y así su destino fue la Argentina.

Sin embargo, esta versión no sería la correcta debido a que no hay documentación que pueda respaldarla. Además, por la simple razón que en la réplica local  se puede apreciar claramente en la mano izquierda sostiene el Escudo Nacional con la leyenda “1810 – 1910 Centenario”, fechas del Primer Gobierno Patrio de Argentina. Entonces, la escultura fue realizada para ser enviada específicamente a la Argentina.

En este sentido, según un estudio realizado por el historiador Simón Peña Figueroa, el origen y la llegada de la estatua de la Libertad serían otros. En sus investigaciones retrata que debido a la unión franco-americana de comercio, estimulada por el curso promisorio de los acuerdos mercantiles con la Argentina en ese entonces, decide su agasajo con motivo de la celebración del centenario de la Revolución de Mayo y se ordena a la empresa del por entonces ya fallecido Federico Augusto Barthoidi una nueva estatua como obsequio.

“Es desembarcada en Buenos Aires poco antes del aniversario y por una razón que desconcierta o no, la misma no es emplazada en lugar alguno y permanece en un depósito portuario. Para los festejos del centenario, a la ciudad puerto le sobraron obras de arte y proyectos, dinero y ostentación para mostrar al mundo la opulencia de sus pampas henchidas, y de paso ocultar las miserias interiores que tan bien describió Bialet Massé en su célebre informe de esa época”, expresa Peña Figueroa.

“En forma arbitraria esta pequeña estatua, a los ojos de la metrópolis, es enviada a San Juan en 1910 y ubicada sobre un mínimo pedestal en el incipiente Parque de Mayo. Ocho años después se la moviliza, sin motivos expuestos, pero son ostensibles los políticos de la época y queda en un depósito capitalino hasta 1928, cuando el secretario municipal de Pocito solicita su cesión y traslado a Villa Aberastain”, prosigue el historiador, puntualizando que “existen fundamentos orales, sin constancia escrita a pesar de la búsqueda personal realizada, de la preocupación y planeamiento de la obra por el ing. Marco A. Zalazar, lo que es plausible dada la idoneidad profesional del afanoso pocitano quien era, a mediados de 1930, director General de Obras Públicas de San Juan”.

Existen versiones que sostienen que esta réplica fue encargada por Federico Cantoni en 1909. De igual forma, otros revisten que cuando Cantoni se enteró por eventualidad de que la estatua estaba olvidada en un contenedor en el puerto de Buenos Aires, hizo gestiones para traerla a la provincia.

Lo cierto es que la puesta en pedestal de la obra en la provincia es inaugurada la mañana del jueves 9 de julio de 1931 con un acto patrio.

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