Un PEDIATRA sanjuanino fue DETENIDO por la MUERTE de un BEBÉ en Pocito

Se trata del pediatra que atendió a un bebé de 1 año, le dio Ibuprofeno y lo despachó a la casa. El niño falleció a los dos días por peritonitis.


Hospital de Pocito.

Este profesional examinó al niño dos días antes de su muerte en la guardia de ese nosocomio y, pese a que la madre le contó que el niño tenía fuertes dolores de estómago, sólo le recetó Ibuprofeno y lo despachó a su casa. Por esta razón, fue detenido y culpado por homicidio culposo.

Según Tiempo de San Juan, el médico es Francisco Pacheco García y fue apresado este miércoles en la mañana en el mismo Hospital Federico Cantoni por orden del juez Federico Rodríguez, del Cuarto Juzgado Correccional. La detención la solicitó el fiscal correccional Juan Manuel Gálvez. El pediatra está sospechado de ser el responsable de la muerte del pequeño Mirko Romeo Figueroa, quien falleció el 14 de julio último producto de cuadro agudo abdominal producto de una peritonitis.

Claudia Figueroa, la mamá de ese nene de 1 año, lo llevó el domingo 12 de julio último en horas de la tarde al hospital de Pocito porque el pequeño estaba pálido y se quejaba por fuertes dolores de estómago. Ahí fue atendido por el médico Pacheco García, quien le palpó el abdomen y le miró la lengua, según denunció Figueroa. “Mamá, es angina. Le vamos a dar Ibuprofeno. Andate nomás. Quedate tranquila que el bebé va a estar bien”, le indicó el profesional, según la mujer. No pidió análisis ni le medicó otro remedio.

Fuentes judiciales dicen que la joven mujer se retiró con el niño, pero el martes 14 de julio el bebé volvió a ponerse mal por los fuertes dolores. Ese día, la mujer regresó al hospital de Pocito y fue atendida por otra médica, que detectó que el pequeño se encontraba grave. De hecho, la criatura sufrió un paro cardiorrespiratorio. Y aunque intentaron salvarlo, murió en la guardia del nosocomio.

El fiscal Gálvez y el juez Rodríguez sospechan que el médico que atendió a Mirko el domingo 12 de julio, no cumplió con el procedimiento ni pidió análisis ni ordenó que lo internaran hasta tanto se cercioraran qué tenía el niño.

En principio no tenían identificado al médico, por esto se tomaron testimonios, secuestraron los libros de guardia, el registro de los turnos del personal médico y hasta las grabaciones de las cámaras de seguridad para individualizarlo. Además se tomaron otras medidas judiciales para ordenar su detención.

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