La sanjuanina que nació en un asentamiento, se RECIBIÓ y triunfa en su trabajo

La historia de Débora es testimonio de superación. Nació en un asentamiento y logró revertir su destino a base de esfuerzo y perseverancia.


Débora es ya una joven de casi 23 años; nació y vive en un asentamiento, sin comodidades y debió sortear muchas necesidades. Ella cuenta que su papá siempre sostuvo la familia y trabajó para que nunca les falte la comida.

Hoy Débora está recibida y trabajando desde hace más de un año. Realiza trabajos administrativos y en el lugar. Algo inusual dada su corta edad. Sin embargo, su capacidad ha conformado a más de uno.

Débora dialogó con Diario Móvil y contó que «ahora que estoy trabajando me gusta mucho salir, pero hago también el trabajo administrativo del área. Quiero seguir la licenciatura este año. Sé que es un poco cara, pero mi papá me ha dicho que siga estudiando. Él está muy contento por lo que he logrado».

La joven se ilusiona y no para de soñar con un futuro mejor: «Mi próximo objetivo es lograr también que podamos tener nuestra casa e irnos del asentamiento. Sé que no es fácil, pero ya sea por el Estado o conseguir la casa por mis propios medios, es mi anhelo», cuenta Débora.

Su máxima sueño es tener una casa digna, pero no sólo para ella, sino para toda su familia, «Yo podría irme sola pero no quiero dejar a mi papá y a mis otros dos hermanos que son más chicos. Las otras dos, somos 5 en total, ya se fueron y formaron su familia; mi papá trabaja de metalúrgico y siempre busca trabajo, se las ingenia para estar siempre trabajando y que podamos seguir adelante.  Yo creo que vivir así, en un asentamiento, no nos limita sino que nos motiva para salir de ahí y no repetir el mismo patrón. Yo le agradezco a Dios y sé que gracias a  él tengo todo y el me sostuvo en todo momento».

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