A un BEBÉ le podrían AMPUTAR cinco DEDOS: Su familia denuncia MALA PRÁXIS

Matteo Garrido Rivas, un prematuro que el miércoles cumplió un mes, será sometido a una evaluación el hospital El Carmen para determinar los pasos a seguir.


Un bebé hermoso e inocente. Así es Matteo Garrido Rivas, que este miércoles cumplió un mes de vida y hoy se sabrá si deberá ser intervenido para amputarle las falanges de sus cinco deditos de la mano derecha luego de una presunta mala praxis en el hospital El Carmen, según denunció su familia.

Matteo duerme en Neonatología, con su sonda y su chupete, lejos del conflicto desatado entre sus papás -Ayelén y Matías- y el hospital, perteneciente a la obra social OSEP, donde el 17 de enero nació de manera prematura.

Llegó al mundo por cesárea en la semana 33 con un peso de 1,5 kilogramos. La cesárea debió acelerarse debido a una hipertensión arterial de la mamá.

Todo parecía perfecto. Pero cinco días después el bebé sufrió una sepsis -es decir, una infección generalizada en su organismo, algo bastante frecuente entre los prematuros- originada a raíz de un catéter colocado en su ombligo.

La enfermera de turno notó la infección y decidió cambiar la vía de lugar. Si bien se trata de una práctica común, en determinadas ocasiones los efectos son adversos y pueden producirse complicaciones en la circulación sanguínea. Eso precisamente sucedió.

Tras la presentación por parte de la familia de una denuncia por mala praxis en la Oficina Fiscal 17 de Godoy Cruz, el jefe del servicio de Neonatología, doctor Sergio Ochoa, advirtió a Los Andes que si el cambio de vía no se hubiese efectuado “hoy estaríamos hablando de un bebé fallecido”.

“La enfermera está muy angustiada y no se encuentra en condiciones de hablar. Es una profesional con mucha experiencia, sumamente responsable y que hizo lo correcto. Insisto, de no haber cambiado de lugar la vía, hoy no tendríamos un bebé vivo”, sostuvo Ochoa.

“Trabajamos en una Terapia Intensiva. La vida y la muerte siempre están”, graficó.

Ayelén, junto a Matías, papá de Matteo, pasan largas horas junto a su hijo, que toma leche materna y evoluciona. Pero desean saber qué sucedió y cómo terminará la historia.

Según explicó María Helena Garrido, tía del bebé, “a veces llora y se queja”. “Mañana (por hoy) el traumatólogo hará una nueva intervención y determinará los pasos a seguir”, dijo a este diario.

El doctor Ochoa confirmó que, si bien existe una franca mejoría en el paciente, la última palabra se dará a conocer en las próximas horas, cuando luego de la limpieza y observación de la zona afectada el especialista definirá si es necesario amputar.

“Hizo lo correcto”

Apenas advirtió la infección, la enfermera actuó de manera inmediata y siempre utilizando el protocolo del caso, aseguró el jefe de Neonatología, Sergio Ochoa. “Pero al colocar la vía nueva observó un cambio de color en su extremidad derecha, desde el pliegue del brazo hacia los dedos, es decir que se produjo un efecto adverso, algo que puede suceder”, añadió.

Minutos después intervino un equipo especializado que brindó toda la atención necesaria. “Neonatología no es un lugar donde uno cambia pañales y alimenta a los bebés, sino que los atiende por prematurez y otras complicaciones”, diferenció el médico, para agregar que la familia cuenta en su poder desde un principio con la historia clínica de Matteo.

Norma Acosta, abuela materna del pequeño, pidió ayer en las puertas del hospital que los médicos brindaran una explicación. “No pude ver a mi nieto todavía. Estoy segura de que le han pinchado una arteria”, lanzó.

La tía del paciente remató: “Quieren sacarnos de encima. Sería terrible que tuvieran que amputarlo. Hay cuestiones raras en el procedimiento, cosas que no nos cierran. Queremos que nos expliquen”.

“Ayelén comenzó una verdadera lucha a poco del nacimiento de su hijo, el brazo estaba totalmente negro cuando lo fue a ver”, detalló y aseguró que en el hospital no se le explicó detalladamente lo sucedido.

“Fue programada una cirugía para este jueves a fin de analizar la situación, si le tendrán que amputar los dedos o sólo parte de las yemas. Realmente no sabemos bien lo que va a suceder”, sostuvo Helena, quien señaló que la familia está angustiada y necesita “respuestas y que lo vea otro especialista”.

Según expresó Ochoa, se evaluará cómo han quedado los tejidos de los dedos del bebé, que se han ido recuperando en el transcurso de estas semanas.

Asimismo, dijo que se trabajó en forma conjunta con el departamento de Hemoterapia, Hematología y Cirugía a través del traumatólogo infantil que lo evaluó durante este tiempo.

Fuente: Los Andes

¿Qué opinas de esta nota?