El día que una PELÍCULA INTERNACIONAL eligió a San Juan como escenografía

Las imágenes de Highlander 2, película británica filmada en Argentina, comenzaron a recorrer las redes sociales de los sanjuaninos. A continuación, la historia de este film que se rodó en medio de la crisis de 1991, con accidentes y que debió interrumpirse 3 veces.


El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Highlander tuvo su estreno en 1986, pero no fue lo suficientemente taquillero como se esperaba. Sin embargo, con el tiempo se convirtió en un clásico de los años 80 y posteriormente tuvo una recepción buena. A los 3 años de la primera filmación, los productores Peter Davis y William Panzer planearon una secuela. Un encuentro casual del dúo con el argentino Alejandro Sessa, en el Mercado Internacional de Filmes de Milán, decidió el escenario en el que se iba a filmar.

«Teníamos la intención de venir a la Argentina a hacer una película, pero no estaba definida. Cuando vimos todos esos lugares tan magníficos nos dimos cuenta de que era el lugar ideal para ambientar Highlander II. Será el filme más caro que se ha hecho en este país», declaró Davis al anunciar sus planes, sumando a Sessa como el coproductor local.

La película se filmó en diversos lugares de nuestro país, incluído San Juan. Nuestra provincia contó con dos escenarios imponentes por sus magníficos paisajes: el Dique de Ullum y el Valle de la Luna, siendo este último el ideal para filmar la acción que transcurría en el planeta Zeist.

Complicaciones

Sin embargo, hubo ciertas complicaciones durante el rodaje. Miembros del equipo fracturados, el propio Christopher Lambert perdió parte de un dedo mientras que a Michael Ironside se le partió un diente durante una pelea en la que decidieron usar espadas verdaderas por la baja calidad de las de utilería. Pero el peor de los accidentes lo sufrió un técnico argentino que murió al caer de una gran altura.

Además, la producción entró en conflicto con la Asociación Argentina de Actores encabezada por Horacio Denner y Carlos Carella, que no consideraba que Highlander 2 fuera una legítima coproducción y reclamaba aportes patronales, previsionales y de obra social de los trabajadores extranjeros que participaban de la filmación.

A todo esto, la hiperinflación en 1991 hacía estragos en el presupuesto de la película. Davis y Panzer recuerdan asombrados cómo iban a las casas de cambio y las cifras de los carteles indicadores de la cotización corrían como relojes con segundero. Todavía evocan el “dólar Freddo”: lo bautizaron así porque el heladero de la sucursal de Quintana y Ayacucho, cerca del hotel Alvear, los iba poniendo a diario al tanto de la variación del precio.

No había dólar que aguantara los derroches y otros malos manejos monetarios ocurridos durante el rodaje. Los financistas detrás de Highlander 2 empezaran a preocuparse y a presionar a los productores y al director: había que terminar el rodaje cuanto antes, porque los gastos suntuarios y el aumento descontrolado de precios estaba comiéndose los fondos.

Así fue como cambiaron la historia y antes de lo previsto, cuando todavía faltaba filmar una persecución clave, la empresa aseguradora dio por terminado el rodaje. Les quitó toda injerencia a los productores, el director y los montajistas originales, y se hicieron cargo de la edición. Si el guion original ya era complicado, después de esa cirugía mayor lo que llegó a los cines fue directamente un mamarracho.

Los críticos la destrozaron y muchos de ellos, incluido el prestigioso Roger Ebert, la consideraron la peor película de 1991. Acá tampoco fue bien recibida: “Me pareció un bodrio. No entiendo lo que quisieron hacer. Y, aunque figuro en los créditos como Kid I, la escena que filmé, con un costo de producción altísimo, no quedó en la versión definitiva”, se quejaba Michel Peyronel, baterista de Riff, uno de los talentos locales que participó del rodaje en un papel secundario, junto a Max Berliner, Edward Nutkiewicz o Julio Breshnev, entre otros.

San Juan

El Dique de Ullum y el Valle de la Luna fueron los dos lugares sanjuaninos donde se filmaron algunas escenas de esta película que fue calificada como una de las peores por algunos críticos, aunque en Argentina fue un éxito.

Este rodaje contó con la participación de Carlos Zapparelli, quien fue instructor de la ENERC Cuyo.

El Dique fue el escenario de una escena de acción con una puesta en escena que incluyó hasta un helicóptero, efectos especiales y la utilización de cables para simular el vuelo de los personajes. Mientras que el Valle de la Luna, fue el imponente Planete Zeist.

El trailer argentino de Highlander II expone los diferentes escenarios locales. Incluídos el Dique de Ullum, desde el minuto 1:05.

Nota desarrollada con información de Clarín.

¿Qué opinas de esta nota?