Conmoción mundial por los annunakis: ¿Se cae la teoría de la evolución de Darwin?

El científico Lou Pai desvirtúa los fundamentos del estudio del naturista inglés y se basa en una mutación artificial de los annunakis a homínidos.


¿De dónde venimos? ¿ Quiénes somos? ¿La raza humana es una evolución de los monos? ¿Por qué no se continúa con la evolución? Estas son una de las tantas preguntas que nos realizamos a la hora de pensar sobre nuestra existencia y la creación misma de la especie dominante en el planeta Tierra. Hasta nuestros días, una de las teorías que son más aceptadas por la sociedad y el mundo de la ciencia es la teoría de Darwin. Recordemos que el naturalista inglés Charles Darwin es el científico más influyente desde el siglo XIX, por plantear la idea de la evolución biológica a través de la selección natural.

Teoría de la Evolución
En el libro de «El origen de las especies» de Darwin, se habla sobre la introducción a la teoría científica de la evolución de las poblaciones a lo largo del transcurso de las generaciones, mediante un proceso conocido como selección natural. El científico presentó pruebas de que la diversidad de la vida surgió de la descendencia común a través de un patrón ramificado de evolución. ¿Qué pasaría si la teoría que tanto ha sido aprobada por el mundo científico oculta una teoría que no contaría con ningún eslabón perdido y podría definir de dónde proviene el hombre?

¿Tapar o avanzar?
Para varios científicos que no están del todo seguro con la teoría evolucionista, que creen que fue impuesta en la comunidad de expertos, lo que se busca es relacionar a los humanos principalmente, con tres finalidades básicas: que el hombre crea que no existe ningún plano superior de ser inteligente y que procedemos de un animal. De esta forma el hombre es una criatura condenada a errar permanentemente; otro punto es la idea de que se buscó ocultar el verdadero origen del hombre que proviene de la mano de una civilización superior; y por otro lado, con la teoría de Darwin se impone la idea de que la selección natural es, en definitiva, «la ley del más fuerte». Con estos tres puntos según un grupo minoritario de científicos se busca justificar la ley eugenésicas de suprimir a los débiles.

Conmoción mundial: ¿Se cae la teoría de la evolución de Darwin?

Prueba fallida
En 1953, el Museo de Historia Natural de Londres, 40 años después, demostró que la prueba del cráneo que presentó Darwin como una de las pruebas de la evolución se trató de una falsa. Los estudios mostraron que se había unido un cráneo humano a una mandíbula de un simio, por otra parte su antigüedad era de menos de 50 mil años.

Tras muchas otras investigaciones, ya en 1989, Michael Denton, el biólogo molecular fue noticia al dar un discurso en París cuando afirmó que la búsqueda de los famosos eslabones perdidos de la evolución fracaso, y argumentó que jamás existieron. Lo explicó así: «Darwin fue víctima de una paradoja». Esta frase la refrendó en que hace más de un siglo las teorías fueron planteadas sobre los dogmas del creacionismo. ¿La teoría de Darwin se fue convirtiendo en un dogma a lo largo del tiempo, imposible de cuestionar en el mundo de la ciencia?. Denton aclaró que «nadie niega los principios de la evolución de los organismos vivos por modificación del genoma. La selección natural puede estar en la base de ciertas transformaciones a nivel de especie, pero es absolutamente insuficiente para brindar una explicación global de la evolución».

¿Annunakis y el ADN humano?
¿Qué pasaría si existiera otra teoría contraria a la de Darwin que desmiente la proveniencia del ser humano como evolución del mono?. El que plantea otra nueva teoría sobre la existencia tal y como es del ser humano, es el científico y empresario chino-americano Lou Pai, compartida por muchísimos otros investigadores. El experto plantea que los primates poseen 48 cromosomas y los humanos 46, es decir se observa una reducción, y según lo conocido científicamente por las reglas que se conocen en la Tierra, la naturaleza no puede realizar ese proceso de reducción. En ese contexto, los genetistas conocen un detalle revelador que subyace en nuestro código del ADN: los cromosomas del humano dos y tres fueron cortados y ensamblados en uno. La gran entonces pregunta es ¿la evolución logra hacer eso por sí misma, sin acción de algún factor externo? ¿Una mutación artificial quizás?. Es en este punto en el que se plantea que los Annunakis que aparecen en las tablillas sumerias intervinieron en nuestro ADN.

Existen 12 premisas confeccionadas por el científico para diferenciar al hombre de los primates. Uno de los ejemplos que brinda Pai es que los huesos del ser humano son más endebles y ligeros que los homínidos y los músculos de estos son más resistentes que los nuestros. En este punto es donde aparece una gran pregunta que no coincide con la teoría evolucionista. ¿Por qué la evolución crearía una especie más débil y con mayor desventaja con las duras y cambiantes condiciones del entorno natural?

Esta pregunta surge dado que la teoría plantea que la selección natural selecciona a los más fuertes y que mayores condiciones tienen para seguir avanzando en este mundo. Entonces las características del humano no coinciden con las características de la teoría de Darwin. La piel, las defensas, el pelo, las uñas, son algunas de las características que se diferencian mucho entre humanos y homínidos, que llaman la atención y aún no se ha podido definir el porqué de estas distinciones tan marcadas. Características que en el género humano es mucho más débil que en nuestros supuestos antepasados genéticos. ¿Habrán sido los Annunakis los que provocaron la evolución…, el eslabón perdido?

La mano de la especie humana y sus modificaciones genéticas

Así como existe la teoría de que el género humano fue modificado genéticamente por seres más avanzados, es preciso mencionar que nuestros mismos científicos intervinieron en la genética de seres vivos inferiores en la razón.

Uno de los ejemplos es el caso de las mascotas domésticas, como los perros que en los últimos años fueron apareciendo con más razas que de forma natural y con una teoría de evolución no existirían. Una de las razas más elegidas debido a su tamaño son: Bulldog, Pug, Dachshund, Basset Hound, y otros más grandes como: Boxer, Pastor Alemán, Saluki, entre otros. Pero los caninos no son los únicos seres vivos que existen gracias a la modificación genética realizada por la ciencia que maneja nuestra especie. Es decir que si fuese por la teoría de Darwin dichos perros no existirían en la actualidad.

A la hora de comer a muchos se nos puede hacer natural ingerir frutas y verduras y pensar que son alimentos que nos otorga la Tierra sin necesidad de nuestra intervención química, pero esto no es así. Varios países dieron a conocer que comenzaron a modificar genéticamente los alimentos y así desarrollar nuevas frutas y verduras que de forma natural no existirían.

Brasil es uno de los primeros países que está desarrollando tomates picantes utilizando la técnica de edición genética conocida como CRISPR. Aunque los tomates contienen los genes de los capsaicinoides (los químicos que dan el picor característicos a los ajíes), están inactivos.

Es decir que el proceso a realizar es algo similar a la teoría planteada por Lou Pai y la conjugación del ADN del ser humano. Los científicos toman alimentos naturales, es decir una genética natural de la Tierra y la modifican con factores externos y procesados para poder conseguir un producto único. ¿Habrá sido el genero humano, entonces, un producto surgido de este tipo de ecuación con factores externos?. En este caso los Annunakis serían los científicos (venidos de otros mundos) y los homínidos los alimentos, generando como producto final al ser humano, con los avances genéticos que nos distinguen.

Fuente: Crónica

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