Vacunación contra el COVID: con la PRIMAVERA, podría llegar la nueva NORMALIDAD a Mendoza

De acuerdo al ritmo de la campaña contra el Covid-19 en el país y la provincia hay posibilidades de retomar actividades cotidianas presenciales tal como ha sucedido en países europeos.


La perspectiva en relación a un futuro cercano se torna alentadora cuando se analiza el avance en la vacunación contra el Covid-19 en otras partes del mundo. Es a partir de ahí que comienzan los interrogantes acerca del retorno a la denominada nueva normalidad.

Las estimaciones señalan que esa etapa se podría alcanzar en dos a tres meses, es decir, con la primavera de estas latitudes. Para ello, es necesario que el 60% de la población esté vacunada con la primera dosis y que no se liberen las restricciones de golpe, sino de forma gradual.

Tal como ha sucedido en otros países como Israel o el Reino Unido, donde están retornando a las actividades cotidianas de manera presencial como trabajar o estudiar en la universidad, con el 62% y 50% respectivamente de la población vacunada. También Italia ya está implementando medidas anti Covid atenuadas que ha permitido ver a miles de italianos en bares, calles y estadios.

Incluso en el espejo europeo se puede ver cómo las canchas se han abierto al público. Poco a poco los hinchas volvieron a alentar a sus equipos y para la definición de la Champions League entre Manchester City y Chelsea las autoridades locales permitieron el ingreso del 33% del aforo del Estádio do Dragão. Así 16.500 espectadores pudieron disfrutar en vivo después de más de un año sin presencia en los estadios.

Desde el punto de vista del doctor Sergio Saracco, la evidencia transmite que con un 60% o quizás con un poco más del 50% de la población vacunada con una dosis, empiezan a haber cambios significativos en cuanto a la evolución de la pandemia, como es el caso de Israel, Inglaterra o Estados Unidos. Se observa que con esos porcentajes de vacunación con una dosis, y con un 20% de personas con esquema de vacunación completo, se ha logrado una reducción sustancial de la mortalidad y la ocupación hospitalaria. “Es hacia donde se está apuntando con la estrategia de vacunación en Argentina”, manifestó.

“Yo estimo que en el lapso de dos a tres meses nuestra realidad va a ser totalmente distinta. Vamos a tener una realidad de una disminución de esto que ya hemos naturalizado, y que no es para nada bueno, como las muertes, o que seamos el tercer país con mayor cantidad de pacientes en terapia intensiva después de la India y de Brasil. Eso no es normalidad, pero sí es lo esperable en una situación de pandemia que se tiene que ir mitigando y llevando”, concluyó.

Para lograr frenar la circulación del virus, disminuir el riesgo de mortalidad y para lograr que se liberen los hospitales de modo que se puedan dedicar a las patologías habituales, se debe superar un 60% de la población vacunada con al menos una dosis hasta después lograr el esquema completo. “Es necesario porque las nuevas variantes pueden escapar a la cobertura de la vacuna con tan sólo una dosis, alcanzando sólo un 30% de eficacia. Con ambas dosis el porcentaje se eleva a 60% ó 70%. Cuando hablamos de esos porcentajes, hablamos de detener la enfermedad, de detener síntomas, es decir que hay una eficacia en relación a detener la mortalidad e internación. Para poder detener las nuevas variantes como la de Manaos, la India, Reino Unido, sí o sí hay que tener las dos dosis”, puntualizó.

Respecto de la inmunidad de rebaño, Saracco dijo que va a llevar un largo tiempo porque se necesita un porcentaje muy elevado de la población con ambas dosis. Hasta tanto eso suceda es imprescindible que se entienda que una vacuna, sobre todo en relación a la primera dosis, necesita un tiempo para tener el efecto deseado. “No se puede liberar todo totalmente porque pensar que uno ya está ‘curado’ con la vacuna y hacer actividades que pueden ser riesgosas, hace que aparezcan nuevamente las complicaciones. Esto es lo que se puede ver en Chile. Están avanzando con la vacunación pero, al relajar mucho las medidas, al igual que sucedió en España, y levantar rápidamente las barreras, vuelven a aparecer los contagios”, explicó.

Hasta que una persona vacunada comienza a “estar cubierta” pasa un tiempo, por lo cual es fundamental que se continúe con un cumplimiento estricto de las medidas de protección.

El especialista no está de acuerdo con pensar el futuro más cercano a partir de “normalidad” ya que considera que la normalidad va a llegar cuando se haya logrado un porcentaje de vacunados arriba del 80% o 90% y dando el tiempo necesario para que hayan generado los anticuerpos. “No puede ser de golpe la relajación de las medidas. Hay que considerar como variable el futuro comportamiento de nuevas variantes del virus. Por ahora venimos bien”, dijo.

“Mientras tanto no es una nueva normalidad, porque decir eso sería naturalizar lo que está sucediendo, la cantidad de muertes por día, los hospitales sin capacidad para atender otras patologías y evitar muertes por otras complicaciones. Yo diría que no vamos a llegar a la normalidad hasta que no tengamos las condiciones de lograr la vacunación. Si eso se logra, vamos a volver a la normalidad, sin dudas”, explicó.

En este tiempo intermedio hasta lograr las condiciones necesarias para la normalidad, hablar de “nueva normalidad” es dar un mensaje que puede resultar peligroso para Saracco. “No es normalidad que tengamos 40% de pobreza, pero sería la normalidad de ahora si lo pensamos de esa manera. Ése es el error en el que caemos”, graficó.

Fuente: Los Andes

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