«Puse la chata y cerré los ojos», una de las enfermeras sanjuaninas que se negó a un ABORTO

Esta mañana, hubo reclamos en la puerta del Cimyn, pidiendo justicia por las enfermeras que se negaron a practicar la interrupción de un embarazo. «No dejamos sola a la paciente», aseguran.


Este martes por la mañana, hubo una manifestación en la puerta del sanatorio Cimyn, en el marco de la suspensión de dos enfermeras, que se negaron a realizar una práctica de Interrupción Voluntaria de Embarazo (IVE).

En diálogo con colegas de Estación Claridad, una de las involucradas, Karen, alegó que  fue suspendida por no prestar atención a la paciente, lo cual niega rotundamente. «No es así», aseguró la profesional. La mujer gestante recibió la medicación, fue trasladada para una ecografía, es decir no dejaron de asistirla como se manifiesta en la decisión de suspender a las enfermeras.

«La médica nos solicita todo el material necesario para la práctica de la IVE, el medicamento y guantes, elementos que entregamos pero cuando se nos solicita ingresar a quirófano para colocar una chata al momento de la práctica de aborto es cuando manifestamos que somos objetoras de conciencia», agregó.

De acuerdo a lo consignado por Estación Claridad, en el 2019 se elaboró un Registro de Objetores de Conciencia. Es decir, la Institución conoce la postura y decisión de dichas enfermeras ante la aplicación de la ley IVE.

En ese marco, la clínica cuenta con un equipo específico de médicos para realizar la práctica del aborto, en el cual no hay enfermeras porque la totalidad del cuerpo de profesionales son objetoras de conciencia.

«Es la primera vez que piden la asistencia de enfermeras en esta práctica, en las anteriores sólo se llevó a cabo con médicos», indicó Karen.

Además, explicó que al conocer la suspensión, la cual en principio era por 20 días y llegó a las 2 semanas del hecho, «con mi compañera pedimos una reunión con las autoridades para explicar que no era verdad que no asistimos a la paciente, pero nunca nos escucharon. Sólo escucharon a los médicos«, sostuvo.

«Yo puse la chata y cerré los ojos», contó, aludiendo a que, prácticamente, fue intimada para realizar el aborto. «Luego de ésto continuó nuestro trabajo pero nadie sabe lo que mi compañera sintió luego de tener que asistir a la médica», dijo.

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