FIELES: cabalgaron por 10 días desde Córdoba a San Juan, con el Cura Brochero

Llegaron con la imagen del patrono a la Casa del Gaucho. Fue una aventura a caballo por más de una semana y en la cual pasaron por un intenso viento Zonda y hasta fueron parte de un posible nuevo milagro de Brochero.


Una gran aventura y con diversas complicaciones, así fue la venida de familias gauchas a San Juan, desde Córdoba, para traer una imagen del Cura Brochero. Demoraron 10 días cabalgando y con la figura del patrono en una mula. En la previa, habían sufrido desperfectos técnicos en un camión, viento zonda y hasta un caballo moribundo, por la picada de alimaña.

Finalmente, este lunes llegaron a la provincia y dejaron la imagen de Brochero, en la Casa del Gaucho. Posteriormente, será enviada a la capilla Nuestra Señora de Pompeya, en San Martín.

Todo surgió por una promesa con el Cura. «Hice un pedido por mis hijas. La idea era traer una imagen del santito desde Brochero, para llevarla a la capilla de mi departamento, para que la comunidad pueda rezar. Hicimos todo a caballo y él solito en una mula», relató uno de los protagonistas, Martín Guevara.

La travesía se convirtió en odisea, pero no se rindieron. En principio, trasladaban los caballos a Villa Brochero, localidad cordobesa, pero el camión fundió su motor y debieron ser auxiliados. Con sus hijas, Lujan y Ercilia; junto a José Cabello y Enrique Montaño, oriundos de Iglesia; Jesús Arrieta, de Angaco, y Matías Días del Médano de Oro, emprendieron la marcha hasta San Juan.

Las primeras complicaciones surgieron en Chepes, La Rioja. Allí, su hija, Ercilia cayó del caballo luego de que este sufriera una necrosis, producto de una picada de la araña cuyucho. El animal, aún continúa enfermo, pero continuaron su viaje.

En otra localidad, desértica por cierto, los sorprendió el viento Zonda. Eso fue en territorio local, precisamente en las salinas de Mascasín. Por el efecto del evento climático, demoraron más de 6 horas para recorrer 20 kilómetros.

Luego pasaron por Bermejo, punto de llegada donde pasó algo en particular. Fueron informados que un niño, hijo de sus amigos, estaba en una situación grave, internado en Terapia Intensiva. En ese contexto, «le enviamos un poncho que nos habían dado en Brochero y ese niño de estar grave, al día siguiente, pasó a una sala común», contó y lo atribuye al patrono cordobés.

Finalmente, continuaron su camino, pasaron por la Difunta Correa y llegaron a casa. «Logramos traer la imagen y otra irá para Iglesia. Costó pero cumplimos», expresó el fiel, Guevara.

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