Autorizan la EUTANASIA de Martha, la mujer que quiere morir feliz: «Dios no me quiere ver sufrir»

La mujer colombiana de 51 años pidió morir porque padece una enfermedad degenerativa.


Casi tres semanas después de la fecha que Martha Sepúlveda había elegido para morir, un juez de Colombia ordenó que se realice la eutanasia a la mujer de 51 años que padece esclerosis lateral amiotrófica (ELA).

El fallo también obliga a que en las próximas 48 horas la clínica debe coordinar con Sepúlveda la fecha y la hora para reanudar el procedimiento.

La mujer como su hijo Federico están contentos con la decisión, algo que ya habían adelantado antes de que se suspendiera el primer procedimiento. «Mi mamá está tranquila y feliz desde que le dijeron que podía morir porque su vida era literalmente un infierno», contó su único hijo a la cadena BBC.

El juzgado civil 20 de de Medellín (noroeste) ordenó al Instituto Colombiano del Dolor que notifique a Martha Sepúlveda la hora y el día en que se le practicará la eutanasia que solicitó, tras la negativa de esa institución médica de acceder al deseo de la mujer de morir dignamente

Martha Sepúlveda junto a su hijo Federico, durante un paseo en bote. La mujer colombiana atraviesa sus últimas horas.
Martha Sepúlveda junto a su hijo Federico, durante un paseo en bote. La mujer colombiana atraviesa sus últimas horas.

La decisión es el resultado de un acción de tutela, un recurso jurídico extraordinario que ampara derechos fundamentales, fallada en favor de Sepúlveda, afectada por una esclerosis lateral amiotrófica (ELA), a quien el Instituto le canceló la eutanasia aduciendo razones controvertibles

Según esa institución, que ya había fijada para el pasado 10 de octubre la eutanasia de quien se convertiría en la primera colombiana en morir dignamente pese a no ser paciente terminal, un comité científico interno revisó el caso y lo canceló, argumentando que la ley se lo permitía.

Sepúlveda le pidió a la justicia poder realizarse la eutanasia.
Sepúlveda le pidió a la justicia poder realizarse la eutanasia.

Para el juez Omar Vásquez, del Juzgado 20 de Circuito Civil de Medellín, el Instituto Colombiano del Dolor le vulneró a Sepúlveda su derecho a morir dignamente, dado que cumplía con los «requisitos» para acceder a ese procedimiento

Tanto el gobierno, a través del ministerio de Salud, como la iglesia católica pusieron interrogantes sobre el derecho a la eutanasia esbozando todo tipo de argumentos, pese a que la Corte Constitución amplió este año la posibilidad de que las personas con enfermedades graves e incurables accedan al derecho a morir dignamente.

Sepúlveda tiene 51 y padece una enfermedad degenerativa.
Sepúlveda tiene 51 y padece una enfermedad degenerativa.

Sepúlveda iba a ser la primera mujer en Colombia en acceder a la eutanasia sin ser una paciente terminal, gracias a un reciente fallo de la Corte Constitucional, que extendió ese derecho a personas no terminales que por causa de ellas tengan “intenso sufrimiento físico o mental por lesiones corporales o enfermedades graves e incurables”.

Tras la noticia, que había hecho viral, un comité científico de la clínica decidió dar marcha atrás con la decisión que ya había autorizado.

La Iglesia mostró su rechazo a la eutanasia para Martha.
La Iglesia mostró su rechazo a la eutanasia para Martha.

«Dios no me quiere ver sufrir»

La enfermedad de Martha es incurable, con corta expectativa de vida. Por eso, ella habló a corazón abierto. «En el estado en que tengo la enfermedad, lo mejor que me puede pasar es descansar», contó.

“Si es desde el plano espiritual, yo estoy totalmente tranquila. Soy una persona católica, me considero muy creyente de Dios, pero, repito, Dios no me quiere ver sufrir a mí y yo creo que a nadie. Ningún padre quiere ver sufrir a sus hijos”, agregó la mujer en su declaración para Noticias Caracol.

Una imagen de Martha Sepúlveda en la playa, antes de sufrir ELA.
Una imagen de Martha Sepúlveda en la playa, antes de sufrir ELA.

Cuando se le preguntó por su madre, que todavía vive, advierte que fue lo más difícil de todo el proceso, ya que se le ha hecho difícil entender que su hija decidió morir.

“Con mi mamá el tema ha sido más difícil, obviamente, pero yo pienso que en el fondo también lo entiende (…) ella no lo haría. Me dijo: ‘yo no lo haría’. Mi mamá tiene 83 años, está muy lúcida, pero yo pienso que es por el tema religioso que ella piensa de esa forma”, contó.

Clarín.

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