Conocer San Juan a través de los DINOSAURIOS

Dirigida a un público específico, el turismo paleontológico desde hace unos años ha puesto de renombre en la provincia de San Juan. Se debe a la riqueza fósil que es única en el mundo, pues se hayan restos importantísimos de los tres periodos de la era Mesozoica, periodo conocido como la “Era de los Dinosaurios”.


Los dinosaurios caminaban por la tierra con pisadas de gigantes dominando el paisaje. Eran amos y señores del mundo en tiempos prehistóricos y hoy, millones de años después, despiertan fascinación. El turismo paleontológico a través de museos y parques temáticos al aire libre invitan a recorrer y descubrir un poco más sobre la morfología de estos seres y su forma de vida en aquellos lejanos días en que el planeta era completamente diferente.

Países como México, China o España cuentan con destinos imperdibles para todo fanático de las especies prehistóricas. No obstante, en la Argentina, y en la provincia de San Juan, esta modalidad fue cobrando fuerza en los últimos años, al ritmo de hallazgos valiosos en distintos rincones del país que fueron noticia en todo el mundo.

Particularmente en San Juan dentro de la ruta del turismo paleontológico se destaca con suma importancia el Parque Natural Provincial Ischigualasto. Se encuentra emplazado en el nordeste de la provincia, y es la base de partida de las excursiones que permiten conocer –a través de un circuito estrictamente delimitado- una porción del Parque accesible para el turismo.

Su importancia radica en el valor científico de los hallazgos fósiles realizados en el lugar, donde se encuentra una secuencia prácticamente completa del Período Triásicos –superior, medio e inferior- de la Era Mesozoica, por lo que las riquezas paleontológicas allí presente conforman un auténtico testimonio de esa etapa del mundo. Por ello, recorrer Ischigualasto significa posar los pies sobre los mismos caminos que hace 180 millones de años recorrieron los dinosaurios.

En el 2015 se inauguró allí el Museo de Sitio Dr. William Sill, ubicado en la base del parque. Este museo, en donde trabajan científicos de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNSJ, es un espacio arqueológico, histórico o patrimonial visitable y accesible para la visita pública, constituyendo un museo o una exposición de sí mismo.

Se privilegia la conservación del lugar, estimulando la preservación en el mismo lugar por coherencia científica para no separar los testimonios de su entorno, del paisaje que los explica y del lugar al que pertenecen. Con una cúpula que lo convierte en un laboratorio a modo de “lupa” en el que trabajan paleontólogos y en el recorrido se describe cómo es todo el proceso que lleva la tarea paleontológica. Es desde la búsqueda de los fósiles, su preparación e investigación, hasta su exhibición.

Si bien la mayor cantidad de fósiles son de Ischigualasto, también hay de otros sitios como Balde de Leyes, Marayes y Huaco. En este sentido, en Balde de Leyes, ubicado en el departamento Caucete, es considerado como una importantísima reserva paleontológica, y es el sitio en dónde se halló el dinosaurio más grande del mundo -Ingentia Prima- que fue noticia internacional.

Este descubrimiento en Balde de Leyes revolucionó todo lo que se conocía hasta entonces por la comunidad científica sobre gigantismo en la paleontología, por lo que el paraje no solo recobró importancia como reserva de fósil y de investigación, sino también como atractivo turístico. En este sentido, en el 2019 la Cámara de Diputados declaró al sito de utilidad pública y sujeto a expropiación para preservarlo.

Por su parte, en Marayes, un paraje desértico ubicado a unos 150 kilómetros de la Ciudad, se encuentra un yacimiento hay al menos 12 especies de animales que en su momento fueron desconocidos para la ciencia. Entre ellos hay antecesores de los dinosaurios carnívoros, dinosaurios herbívoros, antecesores de los cocodrilos, antecesores de los mamíferos, tortugas, lagartos y pterosaurios.

Este hallazgo significó cubrir una etapa muy importante en la evolución de la fauna terrestre. Además, en Marayes existe una fauna ligeramente más reciente que la de Ischigualasto, por lo tanto, permite saber qué pasó entre la aparición de los primeros dinosaurios y el período Jurásico. Así, este yacimiento puede aportar datos sobre el origen de varios grupos de vertebrados.

En Huaco, específicamente en La Ciénaga, pueden visitarse paisajes de períodos geológicos más cercana a la actualidad, de 70 millones de años, del Cretácico. En la Ciénaga se han encontrado fósiles de huellas de una manada de titanosaurios, que a diferencia de los hallados de Valle de la Luna que corresponden al inicio de la era de los dinosaurios, estos son los gigantes cuadrúpedos de cuello largo que existieron en el planeta previo a su extinción.

Teniendo en cuenta los estudios que se han realizado, dentro del turismo paleontológico que ofrece la provincia de San Juan, este es único en el mundo.  Se debe a que presenta fósiles de los tres periodos de la era Mesozoica, periodo conocido como la “Era de los Dinosaurios”. Así, locales y turistas pueden observar y aprender del Triásico en Ischigualasto, del Jurásico en Marayes y en Mogna, y del Cretásico en Huaco.

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