Martina la skater sanjuanina que es una PROMESA para el país: «el skate es libertad, desahogo»

Se trata de Martina Farías, tiene solo 16 años y ya representó a la Argentina en torneos internacionales de Skate. Inició como un juego y ahora es su cable a tierra. «Es un deporte urbano muy juzgado», expuso. 


Foto: Josué Lima para Diario Móvil.
Por Josué Lima

Martina Farías es una joven skater que representa a San Juan y a la Argentina en importantes competencias. Con solo 16 años, se convirtió en una gran promesa para San Juan y para la Argentina, en un deporte que es conocido por pocos y prejuzgado por muchos.

La adolescente deportista descubrió su pasión gracias a un regalo que le hicieron a su hermana. Ella tenía 10 años y la curiosidad la llevó a donde hoy está. «A los 15, le regalaron un skate a mi hermana. Como no lo usaba y medio que lo traía de adorno, lo empecé a usar yo», contó Farías a DIARIO MÓVIL.

En principio todo inició como una diversión. «Era subirme y jugar con el skate. Las cosas se fueron dando y nunca pensé que iba a ser así, porque es un deporte urbano muy juzgado», expresó, sobre su increíble presente.

«Estoy muy contenta por poder hacer un deporte y de que pueda ser la primera mujer en San Juan en representar al skate a nivel nacional e internacional«, enfatizó la adolescente.

Con una sonrisa, Martina disfruta de su skate. Foto: Josué Lima para Diario Móvil.

Martina participó en varias competencias importantes y, las más destacadas, fue el Suramericano disputado, en Rosario, y el Sudamericano disputado en San Juan, en junio. «Me jugaron muy en contra los nervios, pero estuvo bien, creo», analizó con simpatía sobre la primera experiencia. En cuanto al certamen que se hizo en nuestra provincia, Martina lo disputó con una fisura en su clavícula, lo que no le permitió desprenderse de la mejor manera. Sin embargo, estuvo presente. «Me lesioné una semana antes de competir. Eso me frustró mucho, pero me llevó a que hoy pueda enfocarme mucho más en esto. De eso aprendí mucho», resaltó.

Martina en el Suramericano, disputado en Rosario en junio. Foto: Gentileza.

Asimismo, destacó que a medida que progresó en esta disciplina, no tiene un sueño fijado, más bien, no se conforma y busca superarse día a día. «El sueño en sí es que pueda llegar a ser algo grande. No tengo uno específico, porque quizá me pongo uno y aparece otro mejor», expuso a este medio.

Ahora, se viene el Nacional, que se disputará en septiembre en San Juan. «Me siento mucho más segura. Competí en San Fernando y terminé en el tercer puesto. Hacía mucho no sentía esa seguridad en el skate y siento que volví a ser yo», sostuvo.

Las medallas ganadas por Martina, el sábado 30 de julio en San Fernando, Buenos Aires. Foto: gentileza.

Un cable a tierra

Este deporte urbano, para Martina, es «libertad, desahogo, sentimientos, fuerza, todo. Es como, después de una caída, seguir. Te lleva a seguir intentando», expresó.

Además, destacó a algunos de los chicos, con quien comparte en el Skatepark de Capital, quienes la alentaron a seguir practicando la disciplina. «Los más grandes fueron los primeros que me ayudaron con todo esto, cuando era chiquita, los primeros en enfocarse», contó. Y también no pudo evitar nombrar a su amiga Laila. «Las dos eramos chiquitas y las únicas dos nenas metidas entre los más grandes, antes de que el skate se hiciera más popular», agregó.

El skate para Martina significa «libertad y desahogo», entre tantos sentimientos. Foto: Josué Lima para Diario Móvil.

El apoyo de su familia y de su mamá

«Creo que mi familia está anonadada, porque están apoyando en todo. Me fueron a ver a Rosario, me han visto en todos lados. Mi mamá es la número 1, me acompaña y siempre está. Mis hermanas también», expresó, ante la atenta mirada sonriente de Silvina, su progenitora.

Sobre su hermana, quien había recibido de regalo el skate que transformó la vida de Martina, contó que ahora se ríe por el presente de ella. «Creo que nadie se lo esperó. Fue una sorpresa que nos gustó a todos. Yo no era de este deporte tanto, era más del hockey (sobre cesped). Me fue gustando más, además pasaron cosas con el hockey y me dediqué al skate directamente», detalló.

Martina y Silvina, madre e hijas siempre juntas. Foto: Josué Lima para Diario Móvil.

Aprendizajes

Sobre sus experiencias en el marco de las distintas competencias de las que fue parte, Martina sostiene que se lleva muchas cosas. «Todo es lindo, porque más allá de que te lo da el skate, depende de las personas que están alrededor y apoyan. Tengo la suerte de que mi mamá me apoya muchísimo en esto», expresó.

«Yo pensaba que solamente era San Juan, a medida que fui viajando conocí a más chicos de Buenos Aires, además de las clínicas que me sirvieron muchísimo», resaltó.

Ahora, todo eso lo devuelve, enseñándolo a los más chiquitos, en el Skatepark de Capital. «Eso me llena porque son nenes inocentes y compartir lo que me gusta es genial», expresó.

Asimismo, destacó haber conocido a Martín Pibotto, un reconocido skater que se encargó de dirigir la construcción del Skatepark ubicado en la ciudad deportiva de Pocito (Estadio del Bicentenario). «No creía que lo pudiera conocer. Lo conocí en los campus en Buenos Aires. Era mi primera vez que iba a Buenos Aires y patinar, más la humedad, me afectó mucho el primer día. Él me ayudaba mucho y yo estaba como ‘Martín Pibotto me ayuda'», recordó contenta.

Martina y su imprescindible casco

«Ya es parte de mi andando en skate», expresó sobre su principal elemento que la caracteriza y diferencia de los demás. Incluso, en inmediaciones del Skatepark de Capital, previo a dar sus declaraciones a Diario Móvil, Martina fue reconocida por un viejo amigo, que la ayudó en sus inicios en la disciplina. Pero eso habría sido imposible sin su casco.

«Es el único que he tenido para patinar y me reconocen por el casco. Capaz que he ido cambiando un poco por el crecimiento y me reconocen por él», contó.

Farías renueva las calcomanías en su casco. Siempre que encuentra alguna la coloca. Foto: Josué Lima para Diario Móvil.

Lo empezó a usar por una caída. «El deporte me obligó a usarlo, pero más allá de eso me gusta, tiene estilo», enfatizó entre risas.

«Me sirve mucho porque hasta el día de hoy me caigo y me pego muy fuerte», agregó. Inclusive, es indispensable en cada competencia. «Lo usé en todas las competencias. Tengo más fotos del casco que mías», expuso con una sonrisa.

«Lo uso en todas las competencias», expuso Martina sobre su particular casco. Es la única en el Skatepark que usa el elemento de seguridad. Foto: gentileza.

«Es un deporte urbano muy juzgado»

Este deporte se está convirtiendo y cada vez más jóvenes lo practican. «Más allá de que sea urbano, depende de la persona. El deporte no tiene nada que ver con lo que haga cada persona. Ahora, como está siendo más olímpico, está cambiando el punto de vista y eso está bueno. Antes era muy juzgado. Ahora, estamos tratando de llevarlo bien para que no sea como antes», expuso.

Foto: Josué Lima para Diario Móvil.

Ella misma recibió críticas sobre el deporte y su rutina diaria. «Se lo dijeron a mi mamá, que cómo podía yo ser tan chiquita y estar con tantos hombres», recordó. «Las personas que veían que yo estaba ahí creían que era malo, pero no es lo mismo verlo de afuera que interiorizarse y ver que las cosas no son como parecen», concluyó.

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