Los adoptaron cuando tenían 7 y 10 años y temían que no los quieran, pero derribaron mitos

Paola y Alejandro no podían tener hijos de manera biológica, por lo que optaron por buscar a través del camino de la adopción. Así conocieron a Tomás y Max, quienes llegaron a la familia derribando muchos mitos y, ahora, la mamá incentiva a que adopten a niños grandes.


Se enteró de que iba a ser mamá por SMS. Estaba trabajando en un lugar sin señal y a su celular no entraban las llamadas ni las notificaciones de WhatsApp, pero sí llegó aquel mensaje de texto que esperaba desde hacía tres años. Cuando lo abrió, se fue corriendo a llorar al baño. “Era de Alejandro. Lo habían llamado de un juzgado para decirle que estaban buscando una familia para un nene de siete años y que querían entrevistarnos. Ese nene era Tomás, mi hijo”, recuerda hoy Paola Muscente (52), que es licenciada en nutrición y vive con su familia en un PH en Caballito. Alejandro Montiel, su esposo, tiene 58 y es psicólogo.

 

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