Ganó $100 millones en el casino, no se los pagaron y tuvo que dejar de trabajar por problemas de salud

Antonio es albañil, alquila un monoambiente y sueña con comprarse una casa. Para las autoridades de la casa de juegos la máquina tuvo un error.


El jueves 7 de julio la suerte estuvo del lado de Antonio Miranda. Ese día fue al casino de Santa Cruz, apostó $6000 en un tragamonedas y ganó $100.000.000. Sin embargo, la alegría le duro poco porque todavía no le pagaron el premio y quedó envuelto en una disputa judicial que le ocasionó problemas en su salud.

Lo primero que hizo el hombre fue sacarle una foto a la máquina donde se ve el premio que ganó. Ante la negativa de los encargados de la sala de pagarle la millonaria suma aduciendo que hubo un “error” , hizo la denuncia en la comisaría de Río Gallegos y después contrató abogados para que lo representen en su reclamo.

La primera medida que tomaron los letrados fue ponerse en contacto con las autoridades del casino pero no pudieron. Entonces, hicieron la denuncia en Defensa del Consumidor para acercar a las partes, pero en las últimas horas los representantes de la casa de juegos contestaron diciendo que consideran improcedente el reclamo y que se trató de un error.

“Manifestamos y ratificamos la improcedencia del reclamo impetrado por Miranda, y del reclamo de las sumas exorbitantes, ello en virtud de que las mismas no fueron causa de un premio alguno, sino más bien de un error (producto de una falla sistémica) incurrido por la máquina en cuestión”, escribieron en su descargo.

Tras esta negativa, los abogados de Antonio iniciaron una causa en Chubut, donde tiene asentado el domicilio fiscal el casino. “La provincia de Chubut no se está haciendo cargo de aceptar la causa, y está retrasando el justo acceso a la justicia. Eso es lo que estamos peleando actualmente. Esta decisión va en contra del justo reclamo ya que hay precedentes de la Corte Suprema que dicen lo contrario”, dijo a TN Jesica Isa una de las letradas del damnificado.

La dura vida de Antonio y los problemas de salud que le impiden trabajar

Antonio tiene 55 años y trabaja como obrero de la construcción desde los 16. Es hijo de madre soltera y tiene tres hermanos, dos mujeres y un varón. “Había que llevar el pan a la casa, por eso empecé a trabajar desde chico”, recordó en diálogo con TN.

En Buenos Aires formó su familia y hace ocho años, buscando un futuro mejor, se radicó solo en la localidad de Comandante Luis Piedrabuena. Es padre de tres hijos, tiene tres nietas, y allí vive solo, en un departamento de un ambiente que alquila por $20.000 mensuales.

En Formosa vive su madre que tiene 72 años. “Me tuvo a los 16 años y sola nos crio a los cuatro. No fue una vida fácil la que tuvimos, por eso siempre trabajamos para salir adelante”, contó orgulloso.

Hace dos meses se volvió millonario, pero lejos de disfrutar, tuvo problemas de presión por eso está medicado y actualmente no puede trabajar. “Él está esperanzado en que le paguen lo que ganó en el tragamonedas”, contó su abogada.

El día en que Antonio se volvió millonario

Del jueves 7 de julio Antonio recuerda que entró al salón de juegos y empezó a apostar. De golpe, el tragamonedas empezó a sonar y se acercó uno de los empleados que lo felicitó. “Me dijo ‘ya vuelvo que te tengo que tomar los datos’. Al ratito volvió y cuando estaba anotando mis datos, apareció la encargada y le preguntó qué estaba haciendo. El chico le contó y la mujer dijo que no me iban a pagar el premio porque la máquina tenía un desperfecto”.

Ante el desconcierto, Antonio logró sacar una foto de la máquina donde se lee la cifra que había ganado mientras otros jugadores se acercaban a felicitarlo. Se retiró del lugar, pero a la hora volvió buscando una respuesta y nuevamente se negaron a otorgarle el premio.

“Enseguida me puse en contacto con un abogado para que me indicara qué tenía que hacer. La verdad es que yo gané en buena ley, no hice trampa. Si la máquina funcionaba mal, no es mi problema. Estoy esperanzado en que lo voy a cobrar”, concluyó.

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