Su hija le donó los óvulos y dio a luz a tres bebés: «Soy mamá y abuela»

El emotivo acto de amor recorre el Mundo. «Mayara me dio el regalo más maravilloso», confesó la mujer.


Una mujer irlandesa dio a luz a tres bebés saludables. Son sus hijos y sus nietos al mismo tiempo: su hija mayor, quien tiene 27 años, le donó sus óvulos.

Angela Riello es de Dublin, la capital de Irlanda, y tiene 45. Soñaba con volver a concebir, pero su edad se lo impedía. Fue así como su hija, Mayara, decidió ayudarla y pudo hacer su sueño realidad gracias a la fecundación in vitro (FIV).

“Mayara me dio el regalo más maravilloso. Es un sueño hecho realidad. Es difícil tener hijos a mi edad, especialmente tres, pero es todo lo que quería”, le confirmó Angela a The Sun.

Acerca de la opinión de terceros, la irlandesa aseguró: “No le cuento cómo fueron concebidos, pero la gente no suele preguntar”. Tampoco piensa mucho en la procedencia de los óvulos: “Para mí, es como una transfusión de sangre o un trasplante de corazón”, apuntó.

Sus trillizos, llamados Liz, Mia y Vince, nacieron en marzo de 2022, luego de cuatro intentos de FIV fallidos, incluyendo dos pérdidas. Angela contó que cuida a tiempo completo a su nieto Noah y anhelaba que el niño tuviese un hermano o una hermana. Así, le propuso a Mayara que donara sus óvulos en una clínica en Brasil.

Mayara trabaja como monitora de redes sociales. La joven vía con su papá en Brasil y allá, a los 17, tuvo a Noah. En vista de que era muy joven, su mamá aceptó hacerse cargo de su nieto para que ella pudiera estudiar, así que regresó a Irlanda.

Angela se encargó de su nieto Noah para que su hija pudiera estudiar. (Foto: The Sun.)
Angela se encargó de su nieto Noah para que su hija pudiera estudiar. (Foto: The Sun.)

Según Angela, “conforme Noah fue creciendo, pedía más seguido un hermanito o una hermanita”. La irlandesa, quien es trabajadora de salud, tiene otro hijo de 22 años, pero decidió ser madre de nuevo. Se fue a Brasil en 2018 para probar la FIV con sus propios óvulos, ya que no era una paciente elegible en su país debido a su edad. Concibió en ese momento, pero lo perdió a las siete semanas.

Al año siguiente, viajó a España, donde Mayara está residenciada, y se sometió al mismo procedimiento otras dos veces. Ninguna funcionó. Tuvo que pausar su búsqueda durante la pandemia y volvió a intentar en abril de 2021, pero ese embarazo tampoco llegó a término. Angela asegura que estaba “desesperada” por darle un hermano a Noah. Invirtió 12.000 euros en los tratamientos.

En junio del año pasado, recibió una llamada desde Brasil para informarle que las leyes habían cambiado y que podía usar el óvulo de un miembro de la familia. “El doctor me dijo que si tenía dos voluntarias saludables menores de 30, una que donara óvulos a la clínica y otra que me los donara a mí, me harían el tratamiento gratis como una forma de intercambio”, detalló Angela.

Fue así como Mayara y una amiga aceptaron ser voluntarias. Angela y su hija no tenían permitido conocer al donante de esperma, pero sí les permitieron elegir sus características. Dos semanas después, Angela se enteró de que estaba embarazada y, cuando acudió a uno de los primeros controles en la séptima semana, descubrió que iba a tener trillizos.

Mayara donó sus óvulos para cumplir el sueño de su mamá. (Foto: The Sun.)
Mayara donó sus óvulos para cumplir el sueño de su mamá. (Foto: The Sun.)

“No podía creerlo. Uno de los embriones se había dividido, por lo que se convirtieron en gemelos, y el otro embrión también se estaba gestando. Estaba embarazada de mis nietos biológicos ¡y eran tres!”, recordó. Dio a luz en el Hospital Maternal Nacional en Dublin.

Angela aseguró que no tiene problema con explicarles a sus trillizos cómo vinieron al mundo cuando tengan la edad suficiente para entender. El resto de su familia también fue muy abierta al respecto, sobre todo Mayara.

“Estoy agradecida de que mi mamá cuide de Noah”, declaró la joven al medio británico. “Yo tenía 17 años cuando nació y me sentía muy sola. No era capaz de criarlo por mi cuenta”. Sin embargo, enfatizó que no donó los óvulos por “sentido de culpa”, sino para hacer feliz a su mamá.

“Ella realmente quería un bebé y ¿quién era yo para decirle que no?”. Mayara y su madre se comunican constantemente por Zoom; Angela le envía fotos todo el tiempo. “Siento que los bebés son parte de mí y son muy parecidos a mí, pero los veo como mis hermanitos”, remarcó la joven.

Fuente: TN

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