La historia de la mujer que quemó vivo al viol4dor de su hija luego de que se burlara de ella

La joven fue abusada a los 13 años. Se cruzó con su atacante siete años después en un bar y le avisó a su madre. La mujer fue hasta el lugar con un bidón con combustible y lo prendió fuego.


La historia de una madre que prendió fuego al violador de su hija se viralizó en los últimos días. La desgarradora situación ocurrió en 2005 en España, cuando María del Carmen García esperaba el colectivo para ir a trabajar.

Años antes, Verónica Rodríguez, la hija de García, había sido abusada por un albañil, luego condenado. Ese día apareció el abusador por la calle, que había quedado en libertad, se acercó a la madre de la víctima y la provocó:

¿Cómo está su hija»?, le preguntó mientras la mujer esperaba el colectivo.

Ramón Antonio Cosme, alias «el Pincelito”, había violado en 1998 a la hija de la mujer –Verónica Rodríguez, hoy de 37 años– armado de una navaja. La víctima era entonces una adolescente de 13 años a la que atacó en un descampado cuando paseaba a su perro.

El violador y víctima vivían en el mismo barrio. Según testimonios de algunos vecinos, el abusador alardeaba de que iba a matar a “toda la familia” de la joven.

La joven violada entró a desayunar el 13 de junio de 2005 al “Mari” y se encontró en la barra con su agresor. Abandonó precipitadamente el bar y le avisó a su madre. García volvió con una botella de plástico con un litro y medio de nafta. Se precipitó sobre el agresor, lo roció con el combustible y lo prendió fuego con un fósforo.

El fuego provocó una gran humareda que la mujer aprovechó para salir del local. “Cuando se disipó un poco el humo nos dimos cuenta que Ramón había desaparecido. Abrimos el baño y allí lo encontramos. Ardía como una antorcha», contó en su momento Antonio Fernández, el dueño del lugar.

Según recordó, cuando advirtió la llegada de la mujer, trató de impedirle que se acercara al violador de su hija. “Llegó hasta donde estaba Ramón, le derramó la gasolina por encima de la cabeza y le preguntó: ‘¿Sabes quién soy?’ Cuando terminó de vaciar la botella sobre Ramón le prendió fuego con un fósforo mientras le gritaba: ‘¡Para que te acuerdes de mí!’ ”.

Fernández apagó con un matafuegos las llamas en el cuerpo del violador. “Lo sentamos en una silla y llamamos a una ambulancia. Tenía quemaduras por todas partes; el rostro en carne viva”.

El violador fue socorrido primero por una dotación del Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU). Después fue trasladado en un helicóptero a la Unidad de Quemados de La Fe, en Valencia. Y murió dos días después.

García fue condenada en ese momento a 9 años de cárcel por la muerte del violador. Luego le rebajaron la condena a cinco años y medio por circunstancias atenuantes y quedó en libertad en 2017.

Volvió a vivir a su pueblo, pero ya nada fue igual.

Fuente: CLARIN

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