Nicolía, el CAPITÁN que cumplió su SUEÑO en su amada San Juan: «era mi última oportunidad»

El capitán disputó su último mundial. De chico lo soñó y lo logró. Junto a sus compañeros cortaron con una racha negativa de 44 años sin poder ser campeones en San Juan. Ahora, le tocará disfrutar desde otro lado. Conocé su historia, de principio a fin. 


Foto: Santiago Clerico para Diario Móvil.
Por Josué Lima

Una historia de pasión, sacrificio y grandeza. Así se resume la vida del capitán, el que muy pronto dejará los patines con un gran legado, en San Juan. Carlos Nicolía, desde los 4 años, soñó con coronarse en lo más alto del mundo y hace una semana lo logró. A 7 días de un nuevo Mundial para la Selección Argentina de Hockey, él cuenta su historia.

Desde Lisboa, contó que su inicio en la disciplina es algo confuso. «Empecé a los 4 años a jugar. Tenía a mi primo, que jugaba al hockey, pero también tenía a mis vecinos que jugaban. Mi viejo, por algún motivo, por cercanía de personas y, obviamente, tenía a Olimpia a 100 metros de mi casa, me llevó a esa edad y nunca más dejé», contó, a DIARIO MÓVIL, el capitán campeón del Mundo.

El sueño de cada niño siempre es llegar lejos, para Nicolía la diversión era su prioridad, aunque admite haber sido siempre competitivo, lo que hoy lo lleva a ser una gloria del Hockey a nivel mundial.

«De chico me divertía mucho jugando al hockey. La verdad que fui siempre competitivo. Pero no sé si aspiraba a algo«, enfatizó. Él sabía que no le gustaba perder y su vida entera «giraba al rededor de patines». Ante eso, resaltó que su sueño, como el de cada chico, era jugar en la primera de Olimpia y en la Selección. Y vaya si lo cumplió.

«Tengo el recuerdo que mis mismos padres me decían que no me gustaba perder, que me tomaba en serio el deporte, la competencia, el resultado. Era demasiado competitivo», detalló Nicolía.

Los sueños se cumplen

Carlos Nicolía comenzó a cumplir sus sueños a temprana edad. Ya resaltaba en el club y su talento llamaba la atención. En el momento menos pensado, le llegó la hora de mostrar su jerarquía en la primera de Olimpia.

«Mi debut en primera fue raro. En ese momento habían muchos jugadores que estaban en Europa y vinieron a Argenitna. Cuando se tuvieron que ir el plantel se quedó sin jugadores. El ténico era Daniel Cocinero, fue a mi casa, yo jugaba en la segunda de Olimpia y me dijo que el miércoles iba a estar citado para el partido con San Martín de Mendoza por la Liga», recordó el capitán. De ese modo empezó su camino en la elite del hockey sobre patines.

«Ese año llegamos a la final de la Liga. Habíamos debutado junto a Pablo Álvarez. Fue algo inesperado, algo casual, pero aprovechamos la oportunidad que nos dio Daniel, llegamos a la final contra UVT, perdimos el 5to partido de esa final de la Liga Argentina. Yo tenía 15 años«, resaltó.

Carlos Nicolía en el Benfica de Portugal. Foto de archivo.

Pablo Álvarez, «es mi familia»

Sobre su relación con el «Messi» del hockey sobre patines, Pablo Álvarez, Nicolía contó que pasaron casi toda su vida juntos. «Debutamos juntos en primera. Él jugó antes que yo un Mundial, en 2005 en California. Nos pasabamos todo el tiempo juntos, porque además éramos vecinos. Es la persona que, a nivel deportivo y a nivel vida, pasó más tiempo conmigo. Obviamente, el mismo deporte nos separó porque estuvimos en distintos caminos mucho tiempo», contó el capitán.

Nicolía, con la 4 de Matías Pascual, tras su lesión ante Italia, en el Mundial. Junto a él, Pablo Álvarez. Foto: gentileza.

Álvarez partió rumbo a España y Nicolía a Italia. Con el correr de los años, el referente de la Selección terminó en Lisboa, en el Benfica y, en 2021, los caminos de ambos se volvieron a cruzar.

«Cuando supe que el Benfica estaba buscando al mejor delantero del mundo, en el primero que pensé fue en él. Fui el que tuvo el contacto para que venga a Portugal y él mostró interés en dejar al Barça, no me lo esperaba, pero volvimos a estar juntos», expuso Carlos y asegura que su amigo, para él «ya es familia, seguramente»

Pablo Álvarez y Nicolía, otra vez juntos. Esta vez, en Portugal. Gentileza.

Su último mundial, decisión tomada

A principios de este Mundial, en casa y ante toda una multitud que los alentó desde el inicio al fin, Nicolía ya tenía una decisión tomada: iba a ser la última oportunidad. Aseguró que tenía una espina clavada, luego de la final perdida ante Portugal, en España 2019 y eso motivó a que todos salieran a comerse al mundo en el Cantoni.

Esa Copa, en Barcelona, fue distinta para Nicolía. «A nivel físico, mental y emocional me sentía muy fuerte y lo perdimos. Creo que no lo merecíamos perder», lamentó, por la final que empataron 0 a 0 y luego perdieron por penales. Entonces, él sintió que la revancha, en San Juan, era su última oportunidad.

«Me puse un objetivo muy fuerte, en todo sentido, y a mi siempre me gustó el tema de objetivos que vayan más allá de algo normal. Poner este Mundial como el último, como capitán, en San Juan y después de 44 años que no se ganaba, tenía que sacar lo mejor de mi. Igual, era una decisión tomada, sin importar el resultado», confirmó.

Pero estaba convencido, por los pibes, por los experimentados, por todos los que integran el plantel que llevó a la Argentina a la sexta Copa del Mundo.

Foto: Santiago Clerico para Diario Móvil.

«En un 99,9% pensaba que lo ibamos a ganar. Porque tengo a los mejores compañeros del Mundo, los mejores jugadores del mundo al lado. Tengo a los dos mejores arqueros del mundo. Conti, si no es el mejor, pega en el palo. Eso me daba confianza para ponerme ese objetivo y lo logramos«, expresó Nicolía.

Así fue el final para Nicolía en la Selección. «Hoy quiero ver y disfrutar a la Selección, desde otra parte, desde el hincha. Nunca los voy a dejar de seguir, me voy a sentir siempre parte de este grupo, por más que no juegue y los voy a apoyar desde donde me toque», prometió.

Logró cumplir su sueño. Ser campeón del Mundo y en San Juan. Foto: Leandro López para DIARIO MÓVIL.

Posiblemente, fue su última vez sobre los patines en suelo sanjuanino. Pues, expuso que su vida está formada en Portugal, por lo que descarta su vuelta a Olimpia y retirarse allí.

«Mi idea es hacer 2 o 3 años más acá y retirarme acá. Voy a seguir viviendo en Europa. Tengo proyectos personales y familiares», contó y resaltó que su mujer ya tiene su propia marca de ropa y sus hijos nacieron allí, por lo que es «muy difícil» regresar a San Juan.

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