La historia de la Virgen que «llora sangre» y que se le atribuye varios M1LAGROS

El hecho lo protagoniza una imagen de la Virgen de la Inmaculada Concepción en la capilla de Vinará, a 14 km de las Termas de Río Hondo.


El pueblo pequeño de Vinará, de 2.000 habitantes en Santiago del Estero, no sale de su asombro, y es que sus residentes aseguran que en la capilla de la zona, en varias ocasiones, la imagen de la Virgen de la Inmaculada Concepción llora sangre y los creyentes le atribuyen curaciones. Lo llamativo de este fenómeno sobrenatural es que ocurrió 14 veces en el 2022, y el primero fue el 26 de marzo del correspondiente año.

LA HISTORIA DE LA CAPILLA DE VINARÁ Y LA VIRGEN DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN

En diálogo con Infobae, Mónica Pediconi, relató los inicios de la capilla de Vinará. Su familia, en 1968, donó un terreno para construirla. “Se trata de un lugar particular, ya que aparecía una misteriosa luz que emergía de la tierra. Unos vecinos donaron los ladrillos, otros el cemento, otros horas de trabajo y en unos cuatro años se construyó la capilla”, expresó.

Cuando la capilla ya estaba construida, en el año 1973 un sacerdote norteamericano, Esteban Crisada, de La Salette llevó la imagen de la Virgen a Vinará. Pediconi destacó que la figura está hecha de yeso macizo y mide alrededor de 1,20 metros. “Se trata de una advocación de la Inmaculada Concepción, la misma que se encuentra en Lourdes. Esta imagen había sido abandonada en el depósito de la parroquia de Termas de Río Hondo junto a otros objetos religiosos”, agregó.

Por su parte, una mujer oriunda de Viraná, fue parte de la inauguración de la capilla en 1973 y relató su experiencia. Un dato de color, es que previamente iban a traer a la Virgen de Tránsito como patrona del pueblo, pero no se la quisieron dar, y fue allí cuando la llevaron a la Virgen de la Inmaculada Concepción. “Apenas pasaron tres días ella empezó a llorar: la vieron el padre Esteban, la hermana Santina y otro sacerdote”, contó sorprendida la vinaraqueña.

Lo cierto es que el hecho de que la virgen lloraba fue un secreto durante 50 años. Los sacerdotes y la hermana Santina decidieron no difundir la noticia y guardar silencio. Con lágrimas en los ojos, Mónica contó: “El 26 de marzo de 2022 lloró gotas que caían en su cara. El 13 de mayo, el día de la Virgen de Fátima, por la tarde la vieron 7 niños de la catequesis”.

Luego de que los niños vieron llorar a la Virgen, el secreto, que perduró unos 50 años, fue develado. Ellos fueron y contaron en sus casas la noticia. Algunas familias creyeron y otras no.

El fenómeno sobrenatural e inexplicable comenzó el 26 de junio, cuando lloró por nueve días consecutivos. Por su parte, el periodista Omar Villavicencio, vivió una particular sensación positiva y recordó con sorpresa: “Yo estaba cubriendo la procesión en Termas de Río Hondo cuando sacaron a la Virgen junto a otra imagen. De repente experimenté algo en el cuerpo, algo muy grande por dentro. Levanté la mirada y vi el rostro pálido de la Virgen y noté que lloraba”.

Luego agregó: “Por un momento vi un rayo de sol que le iluminaba la cara y percibí por segundos un perfume a rosas, todo eso me impactó. Inmediatamente, recordé la película de la Virgen de Fátima y la danza del sol.” Él cree que la Virgen está pidiendo que se cuente su historia.

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