Vendió milanesas y organizó torneos de truco para poder viajar al Mundial de Taekwondo

Tras un enorme trabajo en Finlandia, el argentino se trajo la medalla de bronce. 


 

Con esfuerzo, dedicación y perseverancia sigue adelante en busca de cumplir sus sueños. Iván Orellana tiene 20 años y acaba de conseguir la medalla de bronce en el Mundial de Taekwondo disputado en Finlandia.

joven que vive en el barrio del Cruce Castelar, en Moreno, en la zona Oeste del Gran Buenos Aires, día a día dedica horas a trabajar sobre el tatami, nada menos que en el gimnasio de su padre, donde empezó a “jugar” con este arte marcial a los 5 años.

“Todos imaginan que es solo golpes, pero hay algo que es fundamental en las artes marciales: desde chiquito te enseñan el respeto por el otro. Sea el rival, el maestro o alguien del público”, afirma Iván sobre una de las premisas más importantes que le dio el deporte, gracias a las enseñanzas de su padre, Orellana (50), su único entrenador.

esde muy chico, Iván empezó en el arte marcial coreano. A los 5 años ya se movía en el gimnasio, continuando con el legado familiar iniciado por su padre, quien fue el primero en enseñarles los valores del arte marcial y de la disciplina en el centro de entrenamiento Yomchi que hace años tienen en el barrio.

En 2017, Iván Orellana se consagró en el US Open que se disputó en Portland, Oregon, Estados Unidos, en dos disciplinas: formas y lucha.

Fue una despedida a lo grande como infantil: “Representar a mi país es lo más lindo que hay: envolverse en una bandera o ver los colores argentinos en lo más alto es el sueño de todo deportista”, confiesa Iván.

Recientemente, Iván se quedó con la medalla de bronce en el Mundial de Taekwondo disputado en Tampere, Finlandia. Fue en la división de lucha juvenil de menos de 63 kilos. Viajó con Hugo, su padre y entrenador, y avanzó de fases hasta llegar a las semifinales, donde perdió contra el campeón del certamen, Ziga Zagoranski.

Peleó por el tercer puesto y consiguió la victoria frente al italiano Luigi, quedándose así con el bronce.”La verdad que apuntaba siempre alto, pero llegar hasta donde llegué me pone contento porque la categoría en la que compito es la más difícil por la cantidad de competidores que siempre suele tener”, dice.

Iván Orellana se quedó con el tercer puesto del Mundial de TKDIván Orellana se quedó con el tercer puesto del Mundial de TKD

Al ser el taekwondo un deporte amateur, la familia Orellana se mueve para poder hacer sus viajes: “Nosotros nos manejamos haciendo rifas. También vendemos pollo con papa frita, pizzas, organizamos torneos de penales y de truco para poder recaudar lo más que se pueda y así poder cubrir los gastos del torneo”, manifestó Ivo. Todo un mensaje para dimensionar los esfuerzos que hace por seguir haciendo lo que más le gusta.

Fuente: Clarín

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