El acuerdo de Chipre con la UE no pondrá fin al «corralito»

Los depósitos mayores de 100.000 euros serán congelados y sufrirán una quita; el presidente chipriota amenazó con renunciar antes de consensuar el rescate por 10.000 millones de euros.

La pequeña isla europea también entró en crisis económica, como Grecia, Portugal, España e Italia.

Fuente: La Nación

Asediados por la posibilidad de un colapso financiero en una de las economía más pequeñas de la Unión Europea, el Eurogrupo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y Chipre llegaron a un acuerdo para salvar a la economía chipriota, inmersa en una profunda crisis que obligó a los bancos a establecer una suerte de «corralito» bancario, que se mantendrá vigente para los grandes ahorristas.

El rescate de 10.000 millones de euros evitará que el país, que representa el 0,2% del Producto Bruto Interno (PBI) de la zona euro, se declare en quiebra y llegó un día antes de la fecha límite impuesta por el Banco Central Europeo (BCE) para cortar el suministro de liquidez a los bancos chipriotas en caso de que no se llegara a un acuerdo, después de nueve días de tironeos entre el Ejecutivo y el Legislativo chipriota y la troika de acreedores, conformada por el FMI, el BCE y la Unión Europea.

Si bien las condiciones son más flexibles que en el primer acuerdo, alcanzado hace más de una semana y que establecía un impuesto extraordinario a todas las cuentas bancarias, el nuevo acuerdo aún apunta a los ahorristas, aunque sólo a aquellos que tienen depósitos superiores a los 100.000 euros.

Si bien todavía no hay definiciones claras al respecto – la quita será definida en las próximas semanas las autoridades chipriotas y la troika-, las primeras versiones en la isla mediterránea dan cuenta de una pérdida del 30% para los grandes ahorristas del Banco de Chipre, el mayor del país, según dijo Nicholas Papadopoulos, presidente del comité de Asuntos Financieros del Parlamento de la isla. «No he escuchado un anuncio formal sobre el descuento, pero esta es la cifra que he oído», dijo a una radio irlandesa.

En tanto, el descuento para los grandes depositantes del segundo banco de la isla, el Banco Popular de Chipre, Laiki en griego, aún no se ha revelado, pero se espera que sea mayor y que recaude 4200 millones de euros. Mientras tanto, los grandes depósitos, en su mayoría de ciudadanos rusos, serán congelados y utilizados para resolver deudas de Laiki y recapitalizar al Banco de Chipre, a cambio de una conversión de depósito a acciones bancarias.

Por otro lado, los ahorradores con depósitos menores a 100.000 euros en ambos bancos continuarán disfrutando de la protección del Fondo Europeo de Garantías, después de que la propuesta previa de gravarlos con una tasa del 6,75%.

La idea inicial de imponer una tasa excepcional en los depósitos bancarios asegurados provocó una seguidilla de protestas en Chipre, y el Parlamento chipriota la rechazó el martes pasado, lo que obligó a los dirigentes a una carrera contrarreloj en busca de otras alternativas. Además de la quita a los grandes depositantes, el acuerdo prevé el cierre definitivo de Laiki, lo cual generará la pérdida de miles de puestos de trabajo.

A cambio de los 10.000 millones de euros que otorgará la troika, además, Chipre se comprometió con Bruselas a recaudar 7000 millones de euros (más de un tercio de su PIB). El jefe del fondo de rescate de la Unión Europea dijo que Chipre recibiría los primeros fondos de emergencia en mayo.

Con los bancos cerrados durante la última semana, el Banco Central de Chipre impuso un límite de 100 euros diarios para los retiros desde cajeros automáticos en los dos mayores bancos para evitar una corrida.

Con el acuerdo, la troika buscó desmantelar el hipertrofiado sector financiero chipriota. Demasiado expuesta al sector inmobiliario y la deuda griega, la banca chipriota ofrecía intereses muy altos e impuestos muy bajos, un gran atractivo para los millonarios rusos, muchos de ellos pertenecientes a la mafia. El resultado fue un sector bancario seis veces más grande que el tamaño de su economía y considerado «paraíso fiscal».

 

AMENAZA DE RENUNCIA

Después de una serie de reuniones durante la semana, el presidente chipriota, Nicos Anastasiadis, se encontró ayer nuevamente, con la intención de que fuera la ronda definitiva, con el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, el de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, la jefa del FMI, Christine Lagarde, del BCE, Mario Draghi, del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, y el vicepresidente comunitario, Olli Rehn. La decisión alcanzada en el primer acuerdo fue luego avalada, esta madrugada, en la reunión de ministros de Finanzas del Eurogrupo.

«Fue muy difícil el camino que nos llevó hasta aquí», confesó el jefe del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem. En el mismo sentido, una importante fuente involucrada en las conversaciones reveló que Anastasiades , quen un momento había amenazado con renunciar si era presionado demasiado por la troika.

Sin embargo, frente a los micrófonos, el presidente chipriota se manifestó «contento». «Tenemos un acuerdo que va en el interés del pueblo chipriota y en el de la Unión Europea», dijo por la madrugada. El conservador Anastasiades sólo lleva un mes en el poder y lucha con la peor crisis de Chipre desde que en 1974 fuerzas turcas invadieron la isla dividiéndola en dos.

Agencias AFP, EFE y Reuters.

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