El periodista Claudio Leiva teme por la vieja amenaza de De Marchi

La conmoción despertada por la fuga de Olivera y De Marchi, entra tantas otras cosas, despertó miedo. Miedo en los testigos que declararon en su contra, miedo de las víctimas, y miedo de quienes se llevaron amenazas en sus memorias de parte de los dos represores. Claudio Leiva, periodista de Diario de Cuyo, fue uno de ellos. En este contexto recordó el mal momento vivido y aseguró que al enterarse la noticia de la fuga “le causó preocupación, tanto a mí como a mi entorno, porque uno no sabe qué hacer”.

Amenazado. El periodista sanjuanino intimado por De Marchi teme por su seguridad personal.
Amenazado. El periodista sanjuanino intimado por De Marchi teme por su seguridad personal.

 

“No creo que la fuga de estos personajes sea casualidad, debe haber sido premeditada con apoyo externo. Evidentemente el aparato represivo sigue funcionando, no deja de causar cierta preocupación por la facilidad con la que, aparentemente, han logrado fugarse”. Después de demostrar su preocupación, Leiva expresó estas palabras dando por hecha la premeditación de la fuga. Justamente, el incidente que lo involucró tiene como protagonistas a Olivera y De Marchi. El mal  rato sucedió durante el Juicio por lesa humanidad.

“Mientras se desarrollaba la audiencia observé que el acusado Olivera me hacía señas. Normalmente yo me ubicaba entre el público, nunca había dialogado personalmente con él, pero según me dio a entender él mismo, me ubicaba, sabía quién era y qué hacía”, recordó Leiva. Luego de esta acción, Leiva se aproximó hacia Olivera y él le dijo “¿Vos sos Claudio Leiva? Te conozco, sos de Diario de Cuyo”, y le dijo que De Marchi quería hablar con él.

“De Marchi estaba unos pasos más atrás, a todo esto no había ningún guardiacárcel ni policía federal ahí. Él  me dijo que tenía documentación que darme y me invitó a acompañarlo. Nos dirigimos hacia los baños, ingresé yo primero, ingresó Olivera y después ingresó De Marchi. En esos momentos me empecé a preocupar porque quedé solo entre estos dos acusados. De Marchi me colocó su mano en el hombro y me dijo ‘mirá, yo sé quien sos, vos tenés familia y en algún momento voy a salir, escribí bien’.

Hasta acá la crónica de aquel momento parece de película y hasta escalofriante. Dos represores y asesinos poniendo bajo presión a un periodista. Luego de aquella escena, De Marchi le entregó un escrito ofensivo para el Fiscal del proceso, con términos, según Leiva “impublicables y agraviantes”.

“Cuando se abrió la puerta del baño, entró un policía federal y les comunicó que en cualquier momento llegaba la guardia a trasladarlos, pero Olivera le dijo que estaba todo bien y el policía cerró la puerta y se fue”, aseguró Leiva. Como si nada sucediera y con la pasividad de la Policía. “Yo no les dije nada. En realidad estaba muy nervioso. Esto lo charlé con el Fiscal y él me aconsejó que hiciera la denuncia correspondiente y así lo hice en el Juzgado de Rago Gallo”, manifestó el periodista de Diario de Cuyo.

Ciertamente, un hecho indignante para todos. Lo peor, es que no hay rastros de los fugados y la preocupación crece. “Siento preocupación. Fue un proceso que tuvo 60 víctimas. Testificaron las víctimas que están vivas y sus familiares, casi 300 personas pasaron por el juicio. Todas ellas deben sentir cierta preocupación», aseguró Claudio Leiva.

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