Una pareja adoptó un bebé con VIH, cuando murió decidieron AYUDAR a otros chicos como él

Silvia y su marido Oscar tenían tres hijos cuando Emanuel llegó a sus vidas. Después de atravesar el duelo por la pérdida, la familia decidió armar un hogar para nenes abandonados.

Antes, Mariano, Alejandra y Eve que, desde el primer momento y pese a los prejuicios que había con respeto al virus, lo sintieron hermano y lo amaron. “En los años 90 integrábamos un servicio de familias que recibían a niños antes de que fueran judicializados. Manu había sido rechazado por muchos hogares porque hablar de SIDA en ese momento no era lo mismo que hablar de VIH en 2018. Cuando lo recibimos, no imaginábamos que un bebe pudiera tener eso que decían. Pasaron los meses y, el período que parecía corto porque iba a volver con su mama biológica, se convirtió en una adopción cuando cumplió tres años. Nosotros nos enamoramos de él y él de nosotros“, cuenta Silvia a TN.

Manu, una foto de cuando era chiquito que compartió su mamá Silvia con TN.com.ar

Manu murió cuando tenía ocho años. En ese momento, tanto Silvia como su marido y sus hijos decidieron que la manera de atravesar el duelo era transformar ese amor en ayuda para otros chicos que tuvieran la misma condición. “Desde hace 16 años estoy al frente de la casa Manu. Emanuel es ese hijo que me guía desde el cielo. Vivió ocho años maravillosos desde el momento en que lo recibimos en casa. Él pudo disfrutar de jugar, de amar y de ser profundamente amado. Era tremendamente difícil porque hablar del HIV en esa época era tabú”.

Emanuel fue uno de los primeros hijos de una mamá portadora del virus que iba a la maternidad Sardá a tener a sus chicos. “Era en ese momento el único lugar que las recibía. Tenía muy pocas posibilidades de vida y en este contexto de gran contención y amor familiar lo que falló fue la terapéutica que no era la misma que en la actualidad. Apenas llegaban las drogas al país. Manu quedó en el camino, pero su mensaje fue dejar esta obra. Desde que comenzamos han pasado 106 niños y niñas, algunos incluso, pudieron partir con una familia”.

La familia de Manu que trabaja en el hogar. Las hermanas, la madrina, la prima y la mamá de Emanuel,

Desde su partida, la familia de Casas se dedica a que otros chicos puedan tener lo mismo que tuvo él. “Nosotros recordamos momentos muy difíciles donde los hermanos tenían que tener mucho cuidado de no decir que Manu tenia sida. Hubo estigma, discriminación por gente que no entendía qué era. Pero también, hubo mucho amor que nos unió y nos hizo armar ‘Casa M.A.N.U”.

Silvia recuerda emocionada los momentos felices que vivió durante esos ocho años Emanuel. “Manu irradió tanto pero tanto amor que generó acciones transformadoras en otros y muchos que no lo conocieron personalmente lo conocieron a través de la obra. Él fluyó, llegó a una familia común, que no sabía nada del virus, que solo sabía lo que decía la tele y aún a pesar de eso decidimos apostar a la vida de Manu para que el tiempo que teníamos que pasar juntos fuera natural. No pensamos nunca en lo que tenía, sino en que era un niño. Así fueron y son tratados todos los chicos que ingresan al hogar Casa M.A.N.U. que significa Mucho Amor Nos Une”.

Manu feliz, festejando su cumpleaños.
Manu feliz, festejando su cumpleaños.

Después de 20 años de la muerte de Manu e innumerables proyectos dentro del hogar, Silvia decide escribir la historia y plasmarla en un libro. “Lo hago desde el ser resiliente, desde el lugar de todas las personas que pasamos por un dolor tan grande como la muerte de un hijo, pero también puede ser otro duelo porque todo duelo es catastrófico. Sin embargo, todos tenemos que saber que se puede apostar por una vida nueva con un proyecto que nos ayude a nosotros para rescatarnos y a la comunidad para encontrar una solución a todas las necesidades que hay que cubrir. Así es como nace Un hijo llamado Emanuel”.

Fuente: TN

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