El triste pedido de El Guille: sólo quiere que lo visite algún familiar

Es uno de los personajes urbanos más recordados de San Juan. Hace un tiempo cambió rotundamente su vida y hoy es feliz, pero le pesa la soledad.


Foto exclusiva de Nicolás Mercado, para Diario Móvil.

En el 2016, Guillermo Hernán López, conocido simplemente como “El Guille” cumplió su sueño y bailó en la Fiesta Nacional del Sol. El tiempo pasó, cosas duras pasaron en la vida de este personaje sanjuanino, pero el y la gente quieren que esté en esta nueva edición de la Fiesta de la provincia.

Se llama Guillermo Hernán López, tiene 60 años y una historia previa a sus funciones de la peatonal que a nadie le cuenta. Hoy, en la Residencia de Adultos Mayores y el Centro Cultural Eva Duarte de Perón, en donde está internado, recibe a los visitantes con timidez. Mira hacia un punto perdido en la mesa. Cuando levanta la vista, sus pupilas denotan tristeza.

El Guille vive desde ese julio cruel en la Residencia, adonde llegó flaco, mudo, sin poder caminar y hasta tuvo que usar pañales. Ya ni siquiera lo alegraba el sonido tambaleante de esa moneda que choca con el fondo de un tarro de lata.

“AL PRINCIPIO NO LE CAÍA BIEN A LA GENTE ESO -SU BAILE-. LES PARECÍA RARO. DESPUÉS FUERON ENTENDIENDO QUE ERA UNA FORMA DE VIVIR”, RECUERDA DE ESE DURO COMIENZO EN EL QUE MUY POCAS MONEDAS CHOCABAN EN LA LATA A MEDIO OXIDAR DEL FONDO DEL TARRO-BILLETERA.

En ese rincón de paseo sanjuanino aclara que hizo “muchos amigos”. Entre ellos, el conocido artista callejero “Grillo” Malbrán, con quien llegó a la cima cuando bailó en el escenario de la Fiesta Nacional del Sol 2016. ”Es mi mejor amigo de la peatonal”, asegura. Para Guillermo, cantar en la Fiesta “fue una emoción muy grande”.

¿Cómo fue estar en el escenario y ver a tanta gente abajo? “Fue muy emocionante, no se puede explicar con palabras. Es muy lindo que a uno lo aplaudan”. Los aplausos para él eran abrazos, cobijo y lo que lo hacía sentir útil para la sociedad. Y la música en su vida siempre significó “todo”, “una alegría”.

De la peatonal también recuerda al lustra Juan Domingo Ahumada (ya fallecido), con quien “tenía buena amistad”, y al payaso “Felix Paz”.

«me gustaría que me visite mi familia, cuando bailaba en la peatonal los veía».

Según cuenta Raed, López estaba en situación de calle desde hacía mucho tiempo y dormía solitario en algún rinconcito de la plaza 25 de Mayo. Se levantaba por las mañanas, enchufaba un mínimo equipo de música en algún local comercial amigo y se ponía a bailar y cantar. Era su forma de vida.

En diciembre de 2017 le robaron el equipo. “Hermano, me cortaron las piernas”, graficó en ese momento, a lo Maradona en el ‘94. Pero como el sanjuanino es solidario, rápidamente le regalaron un parlante y un micrófono. Y El Guille volvió a trabajar.

El Guille hoy tiene una mejor calidad de vida, pero pide la visita de su esposa y 4 hijos a quienes extraña mucho.

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